EDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 11    No. 145 OCTUBRE DEL AÑO 2010    ISSN 0124-4388    elpulso@elhospital.org.co

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Esto de ponerle
y quitarle al POS...

Colombia volvió a emprender una revisión y actualización de su Plan Obligatorio de Salud -POS-, esta vez como prerrequisito a la unificación de los planes de beneficios contributivo y subsidiado, que según el gobierno sólo se culminará en el año 2015…
Según la última actualización que hizo la Comisión de Regulación en Salud (CRES) en diciembre del año pasado, el POS incluye 5.832 actividades, procedimientos e intervenciones en salud y servicios hospitalarios, y más de 660 medicamentos para la atención de toda y cualquier condición de salud, enfermedad o patología para usuarios de todas las edades en el régimen contributivo.
Sin embargo, desde los distintos actores del sistema de salud se clama por actualizar el POS, al punto que al igual que el gobierno, lo consideran una prioridad nacional, la primera tarea a emprender en el sistema para corregir su rumbo. Incluso, en el proyecto de ley estatutaria y en los proyectos de ley que buscan reformar el sistema de salud, todos hacen referencia a la estructuración del POS, de lo que debe y no debe incluir, y cómo debe financiarse.
Y no será una tarea fácil: al igual que se buscan las mejores opciones para reformar el sistema de salud, asimismo se plantean diversas opciones para actualizar el POS. En esencia, se exige que sea un POS que realmente responda a las necesidades y problemas actuales en materia de salud; para ello, es necesario adelantar previamente los estudios epidemiológicos y los diagnósticos del estado de salud de la población colombiana. Igualmente, se reitera que debe basarse en evidencia científica y ser viable financieramente, más ahora cuando los recobros al sistema por eventos no incluidos en el POS se calcula que llegarían a $2,5 billones de pesos este año, después de multiplicarse por 10 en los últimos 10 años, una situación muy difícil de aguantar para el sistema.
También se aboga porque la actualización del POS responda a los derechos de la población, partiendo de considerar la salud como derecho fundamental. Y que el proceso se adelante con participación de todos los actores del sistema de salud: en esto hay que elogiar los procesos de consulta ciudadana que adelantará la Comisión de Regulación en Salud (CRES) en todo el país, procurando un proceso participativo.
Asimismo, todos los actores del sistema insisten en que el proceso de revisión y actualización de lo que será el nuevo POS a partir del primer semestre de 2011, se realice con criterios técnicos, basados en evidencia científica y de costo-efectividad. Y declaran como una urgencia, contar con una agencia de evaluación de tecnología lo suficientemente independiente, similar a las que existen en otros países (como el Nice de Inglaterra por ejemplo), para elaborar Guías de Práctica Clínica basadas en evidencia, y para que evalúe y determine la incorporación de nuevas tecnologías y medicamentos en el plan de beneficios. En este último aspecto es absolutamente necesaria la rigurosidad y la transparencia, para decidir qué tecnología, equipos, insumos, dispositivos o medicamentos importados se dejará entrar al país, porque no todo lo nuevo es bueno ni produce valor agregado ni contribuye a mejorar el estado de salud en forma sustantiva.
Y uno de los grandes retos que plantea la actualización del POS, es la decisión de qué prestaciones quedan incluidas y cuáles quedan excluidas del plan de beneficios, a cuáles se tendrá derecho y a cuáles no, porque ningún sistema de salud del mundo -incluido el colombiano-, pueden entregar todo en salud: no se tienen los recursos para tal propósito, ni siquiera en países desarrollados y solventes económicamente. Se proponen por ejemplo los mecanismos de listas de espera y de medicamentos, para racionalizar la entrega de prestaciones a los usuarios. Al decir de muchos, esta es una de las grandes incógnitas en el sistema, porque no existen respuestas sobre cuáles adiciones y exclusiones hacer al POS, considerando las prioridades en salud y las intervenciones más costo-efectivas.
El caso es que todos estamos a la espera de las decisiones de la CRES frente a la actualización del POS para 2011, confiados en que se responda a las necesidades de los colombianos en materia de salud, y conservando a su vez la salud del sistema mismo.

 




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