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Profundizar en el análisis y tener un diagnóstico
exacto, propone el superintendente Conrado Gómez ante
la nueva crisis del régimen subsidiado en Medellín,
tras el anuncio de Cafesalud de abandonar la ciudad luego
de un año de operación.
En el Foro Presente y futuro de la salud en Colombia
de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de
Antioquia -Aesa-, en diciembre pasado, Gómez señaló
que existen muchas posibles explicaciones según cada
actor, y lo real es que ninguna EPS del país querría
asumir el subsidiado en Medellín.
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Supersalud notificó
la última semana de diciembre a Cafesalud, que no puede
dejar de atender los afiliados en Medellín hasta que
el Ministerio de Salud y Protección Social se pronuncie
sobre la interpretación del Acuerdo 415 de 2009 y el
decreto 1024 del mismo año, que reglamentan el retiro
voluntario de las EPS de una región del país.
Con la medida de la Súper se suspende temporalmente
el riesgo de que 350.000 afiliados de la EPS-S en la ciudad
queden sin aseguradora, luego de que el pasado 26 de octubre
anunciara que solo prestaría servicios hasta diciembre
31/11, justificando su retiro en pérdidas económicas.
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La notificación
advierte: Tendrá que garantizar la continuidad
del aseguramiento (...), so pena de las responsabilidades civiles,
penales y administrativas".
Nadie se le mide Medellín
Lo más grave es que el superintendente reconoció
en el Foro de Aesa, que ninguna EPS del país quiere asumir
a Medellín. Entre las razones de las aseguradoras, según
Gómez, estarían: los señalamientos de la
existencia de un 'cartel de prestadores' en la ciudad, que el
costo de las tarifas de Metrosalud es supremamente alto, que
la siniestralidad del alto costo en Medellín es mayor
que en años anteriores y que administraciones municipales
anteriores hicieron selección adversa incluyendo a cualquier
persona que llegaba con enfermedades de alto costo; ésta
última resulta muy curiosa, por cuanto no es creíble
que las autoridades de salud salieran en 'cruzadas' buscando
enfermos de tratamientos costosos, y desconoce que la afiliación
al subsidiado tiene reglas de juego que permiten a los ciudadanos
afiliarse en sus lugares de residencia sin restricciones por
preexistencias.
Según el superintendente, las explicaciones son variopintas
y reconocen condiciones especiales en Medellín y otras
ciudades: Hay unos elementos en el país preocupantes
y muy reales; por ejemplo, en las grandes ciudades hay mayor
gasto porque hay mayor acceso a servicios de salud y porque
personas con enfermedades de alto costo se vienen a vivir donde
existen esos servicios; mucha gente que vive en municipios en
Antioquia trasladan su domicilio a Medellín, porque acá
hay unidades de diálisis, por ejemplo, y eso es lógico
y lo tienen que hacer, pero genera costos mayores para la ciudad-destino.
Antecedentes
En los últimos años, la administración
del régimen subsidiado en Medellín se convirtió
en una papa caliente que ninguna aseguradora quiere
y con la cual el gobierno local no sabe qué hacer. Primero
fue el retiro de la caja Comfenalco Antioquia, que tras varios
años declaró que la atención del alto costo
fue desbordada por llegada de pacientes de otras regiones del
departamento y del país, que hacía insostenible
su permanencia. La situación se enfrentó con la
llegada de Caprecom, enfatizando que la experiencia de la EPS
pública permitiría asumir el reto sin problemas;
un año después anunció su retiro y dejo
la ciudad con una estela de deudas que aún reposan en
escritorios de prestadores.
En esta tercera oportunidad, Cafesalud asumió a los afiliados
de Caprecom, no hizo mucho aspaviento con su llegada, inició
las atenciones, pero al año y cumpliendo el plazo que
exige la ley para la renovación contractual, siguió
el camino de sus antecesoras.
Luego de estas tres experiencias fallidas en la falta de continuidad
en la contratación, el resto de población afiliada
al subsidiado sigue siendo atendido por Comfama, la otra caja
de compensación de la región, que señala
la existencia de problemas estructurales, pero que en una apuesta
de responsabilidad social, no ha querido tirar la toalla
todavía.
Buena calidad convertida en problema
Otro elemento que incidió en que la ciudad sea
polo de atracción de pacientes del Chocó, Bolívar,
Córdoba, Santanderes y otras regiones del país,
es la buena calidad en la prestación de servicios, como
señala el superintendente: Medellín tiene
estándares altos en la prestación de servicios,
y ese es un factor cultural que no se puede desconocer.
El superintendente señaló otro fenómeno
muy grave e inadvertido: Se da una situación muy
preocupante: las aseguradoras se quieren retirar de los lugares
donde hay mayor concentración del gasto para irse a atender
sólo poblaciones donde las personas están a varias
horas en lancha u 8 horas en mula, donde no se utilizan los
servicios. Todas estas consideraciones evidencian que
el caso de Medellín y el subsidiado tiene muchos elementos
que confluyen contra la continuidad en la atención o
en la contratación.
Desde lo macro, lo más preocupante es la forma tan simple
en que las aseguradoras se retiran de un municipio o región,
cuando la rentabilidad no es la esperada; y aunque nadie puede
obligar las EPS a perder dinero, queda en entredicho el nivel
de su compromiso con la salud de las personas, el cual abandonan
cuando la contabilidad da señales de alerta. Frente al
caso, el gobierno no tiene una posición clara ni vislumbra
medidas de solución. Por ello, Supersalud solicitó
al Ministerio aclarar la interpretación de las normas
que permiten el retiro de las EPS-S: El gobierno en algún
momento decidió sancionar a las EPS que se retiraban
de un municipio, obligándola a retirarse de todo el departamento
para que no hiciera selección del riesgo, pero ahí
sigue habiendo problemas; el gobierno por ejemplo, da una prima
adicional en la UPC a las grandes ciudades, lo cual puede incluso
considerarse un elemento de inequidad frente a otros lugares
del país.
Aquí estamos abocados a una situación muy
difícil, que para nosotros los salubristas siempre ha
sido muy difícil de resolver: lograr que haya un enfoque
más preventivo que curativo. ¿Cómo resolver
el problema de que siempre la prestación arrasa y consume
todos los recursos en desmedro o a costa de otras prerrogativas
necesarias a nivel de salud pública, como la prevención?
Eso es una realidad y hay que resolverla, espero que encontremos
una solución, y creo que lo vamos a conseguir,
concluyó el doctor Gómez.
Sin embargo, una solución estructural y radical podría
ser la propuesta ampliamente difundida, de ciudades como Bogotá
y Medellín, de crear aseguradoras mixtas donde municipios,
gobernaciones y otras entidades oficiales tengan participación
al lado de inversionistas privados. Esto generaría cierto
equilibrio de intereses, pero ante todo, garantizaría
a los entes territoriales continuidad en los procesos, y a la
población la sacaría del vergonzoso papel en que
cayó de ser simples números para una negociación
contractual, a convertirse algún día en seres
humanos reconocidos por las EPS-S.
El caso de Medellín resulta paradójico, pues el
Ministerio de la Protección Social le otorgó la
certificación Municipio con cobertura superior
en la afiliación al régimen subsidiado,
lo cual en la práctica no parece significar mucho cuando
la salud depende de vaivenes contables
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Caso Medellín: síntoma
de colapso
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El
Consejo Territorial de Seguridad Social en Salud de Medellín
le dirigió el 14 de diciembre una carta al ministro Mauricio
Santa María, señalando su preocupación
por el fracaso del sistema de salud, evidenciado por la renuencia
de las EPS del subsidiado a prestar sus servicios en esta ciudad
argumentando insuficiencia de recursos.
Se indica que la situación del subsidiado en Medellín
es resultado de múltiples fallas estructurales del sistema,
especialmente la libertad de los actores para interpretar la
prestación de servicios con un enfoque de mercado que
privilegia la rentabilidad sobre el derecho a la salud. Igual
responsabiliza al gobierno por la falta de rectoría,
y al ministerio y organismos de control de tener connivencia
expresa o tácita que genera incertidumbre permanente
al municipio y deja en entredicho la prestación de servicios
de salud a la población más vulnerable. Y le recuerda
al ministro que la Secretaría de Salud de Medellín
planteó propuestas de solución sin que la cartera
diera respuestas concretas. |
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