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A todos nos ha pasado, que a pesar del esfuerzo por no perder
de vista la bolita que el histrión callejero manipula
entre viejos trastos, al fin señalamos el lugar dónde
no se encuentra, quedando frustrados por tener que aceptar
que nuestros ojos y atención siempre fueron engañados.
Insistentes afirmaciones, casi obsesivas, culpan a los medicamentos
con patentes o protección de datos de prueba, de ser
los responsables de la crisis del sistema de salud y de ser
los que más pesan en los recobros No-POS, tratando
de imponer el criterio de que acabando con los productos innovadores
que ofrecen nuevas alternativas terapéuticas, se solucionaría
el problema. Se insiste asimismo, que sólo el precio
que imponen los laboratorios, es el que dispara costos. Y
como tras esas afirmaciones en realidad se esconden llanos
intereses o simple desconocimiento, revisemos la cosa metódicamente.
Precio ex-fábrica y cadena
de sobre-precio institucional
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| Primero hay que decir,
que el valor final que paga el Fosyga por cualquier medicamento
No-POS, depende no sólo del precio fijado por el laboratorio
que lo produce o importa. Lo normal es que el laboratorio venda
su producto a un 'precio X' a un gran distribuidor, operador
logístico o EPS -conocido como precio ex-fábrica-,
quienes a su vez lo venden a un distribuidor u operador logístico
más especializado a un 'precio X2'; y éstos los
venden a los prestadores a un 'precio X3', quienes luego de
dispensarlo a sus pacientes, lo facturan a un 'precio X4' a
la EPS; y así, la EPS deberá cobrarlo al Fosyga,
que en definitiva lo cancelará a un precio muy distinto
al valor inicial al cual lo vendió el laboratorio. Esa
es la descripción típica de 'una cadena de formación
de precios institucional' para un fármaco dentro del
Sistema; pero la realidad muestra que esas cadenas son diferentes
según el tipo de medicamento, régimen, región
geográfica o administrador, y pueden ser tan cortas o
tan largas y variadas, como que pueden tener 6 u 8 'agentes'
en el medio, agregando cada uno sus costos. |
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En otras
palabras, el precio al que paga el Fosyga por cualquier medicamento
puede ser igual a X+X2+X3+X4+X5
Respecto de los costos,
indudablemente existen costos financieros, logísticos
y del servicio farmacéutico para cada uno de los agentes
que deben agregarse al precio de los medicamentos No-POS, pero
eso no explica que muchos productos deban ser pagados con 150%,
300% o 500% por encima del precio ex-fábrica.
La primera conclusión es obvia: el precio que paga el
gobierno por los medicamentos No-POS no es el mismo precio ex-fábrica
del laboratorio. La segunda, que varios eslabones de la cadena
son indispensables, agregan valor para la dispensación
del medicamento, e incurren en costos que es necesario cubrir;
y la tercera, que la proporción del costo dentro del
valor pagado por Fosyga, es afectada en muchos casos por largas
o ineficientes cadenas de intermediación que recargan
el precio final del medicamento. Ahora bien, la información
de recobros del Fosyga muestra también que cadenas cortas
e integradas verticalmente, presentan recobros tan altos como
el de cadenas largas e ineficientes.
Inadecuada comparación de precios
También se dice con insistencia que el precio
ex-fábrica es más alto en Colombia que en la región
y que es esa la razón para que el precio final de los
medicamentos No-POS sea tan alto. Que el precio inicial de las
medicinas sea alto es una cosa, pero no revela por qué
la cadena impone sobrecostos que a veces son mayores que el
valor mismo del medicamento, y tampoco explica que el Fosyga
se avenga a pagarlos a semejante precio.
El gobierno viene trabajando con la industria farmacéutica
para revisar diferenciales de precios en los medicamentos más
recobrados y se han hecho ajustes al respecto, incluso algunos
reflejados en normas. Pero es menester advertir que los precios
de cualquier bien o servicio no pueden parearse dólar
a dólar, pues el comportamiento macro y micro económico
de cada país afecta los precios internos y termina por
establecer diferencias que a simple vista no aparecen comprensibles:
un dólar en Colombia no tiene el mismo poder adquisitivo
que en Singapur, por ejemplo; su monetización a pesos
es diferente si se hace a reales; los costos de las cadenas
de producción, importación y comercialización
son diferentes, y las fluctuaciones de inflación, tasa
de cambio, aranceles y otras variables impactan de manera directa
el precio en pesos. Ello efectivamente genera diferenciales.
Asimismo, no es correcto comparar el precio de un medicamento
original en Colombia con el precio de la copia genérica
más barata del mundo para 'demostrar' diferenciales de
precios, pues está claro que no son productos iguales
y que la comparación de peras con limonada no dice mucho:
elemental, la comparación dará marcadas diferencias.
La pregunta es: ¿Por qué no se compara también
el precio de las copias genéricas de marca que compiten
con los aludidos medicamentos innovadores en nuestro país,
con la copia más barata de la India? Porque los diferenciales
serán también marcadísimos debido a que
usualmente esas copias genéricas de marca pegan sus precios
a los de los innovadores. No se olvide que las copias genéricas
de marca se venden en Colombia al desprevenido consumidor como
si fueran medicamentos innovadores, pero no hicieron inversiones
en investigación de la molécula, y de contera,
si se trata de medicamentos de estrecho margen terapéutico
o bio-similares, no presentan pruebas de intercambiabilidad
o estudios clínicos propios, porque no existe un procedimiento
debidamente establecido para valorar eficacia y seguridad terapéutica
ante el Invima
ni ante la comunidad médica ni ante
los usuarios.
Otras variables afectan los recobros
Se plantea además que, 'los medicamentos con
patentes o protección de datos, son los que están
quebrando al sistema'. Será valioso saber que entre los
20 fármacos más recobrados en 2008, sólo
2 tenían protección de datos de prueba y en 2009,
uno; y que en el país hay una quincena de medicamentos
patentados. Así que su peso en la bolsa de recobros no
supera 5% del total, según datos del mismo Fosyga. Las
cifras hablan solas y se cae de su peso, que el gran volumen
de recobros no es por obra de la protección a la Propiedad
Intelectual, ni por lo negociado en TLC, ni por otras manidas
consideraciones de ese tipo en que se especializaron activistas,
dirigentes gremiales y varias ONG's. |
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Que el precio inicial
de las medicinas sea
alto es una cosa, pero no revela por qué la cadena
impone sobrecostos que a veces son mayores
que el valor mismo del medicamento, y tampoco
explica que el Fosyga se avenga a
pagarlosa semejante precio
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En estudio
pagado con recursos del BID del Programa de Apoyo a la Reforma
de Salud (PARS), titulado Análisis descriptivo preliminar
de los recobros en el SGSSS, 2002 a 2005, se dice textualmente
respecto de las bases de datos de recobro de medicamentos que,
es innegable que evidencian graves problemas en el registro
y captura de la información de los recobros presentados
ante el Fosyga, lo que genera más de una preocupación
al evaluar qué es lo que se viene pagando (www.scribd.com/doc/20498365/Estudio-del-Programa-de-Apoyo-la-Reforma-de-Salud-para-el-Ministerio-de-la-Proteccion-Social).
Asimismo, anuncios de investigaciones por posibles cobros irregulares
al Fosyga y la proliferación de 'empresas especializadas
en apoyar la gestión de cuentas médicas y recobros',
indican que pueden existir otras variables que afectarían
el monto total de recobros.
En consonancia con las deficiencias de la base de recobros encontrada
por el estudio del PARS, evaluaciones independientes muestran
que se estarían recobrando copias genéricas a
precio de medicamentos originales, o que se presentan diferencias
abismales de precio por un mismo medicamento; o que permitirían
pagos por productos que pudieran ser de contrabando o fraudulentos.
Tengamos en cuenta, que las poderosas mafias de medicamentos
fraudulentos son una realidad en el país, y que como
han mostrado los medios en más de una ocasión,
logran introducir estos peligrosos y deficientes productos al
Sistema, para que los terminemos pagando todos.
Los medicamentos para enfermedades de alto costo o los que no
tienen alternativa terapéutica, tampoco son los únicos
que pesan en la canasta de productos más recobrados.
Para muestra, vitaminas y 'goticas' oftálmicas están
dentro de los primeros diez más recobrados por frecuencia
y dentro de los primeros 20 por valor (unos $40.000 millones
anuales); asimismo, de un fármaco barato para la hiperlipidemia
como la Atorvastatina, con más de 40 de copias genéricas
en el mercado, se recobraron más de 850.000 cajas en
2008. Se ha propuesto también que 'con importaciones
paralelas y licencia obligatorias se incrementa la competencia
necesaria para organizar al Sistema', pero que en realidad,
además de promover el contrabando y sustituir a unos
agentes económicos por otros, ¿tiene sentido que
terceros importen medicamentos que ya se encuentran en el mercado,
para luego ser incorporados en ineficientes cadenas de formación
de precios y termine Fosyga pagando de nuevo lo mismo?
Por tanto, no se crea que el precio ex-fábrica del laboratorio
es el único responsable del inusitado crecimiento de
los recobros de medicamentos. Es factible que algunos laboratorios
deban revisar sus precios, pero la ecuación del costo
final de los productos recobrados está lejos de pertenecerle
sólo a ellos; asimismo, las afirmaciones que intentan
mezclar las razones de la crisis de salud con consideraciones
de propiedad intelectual y política farmacéutica,
distan mucho de favorecer la solución del problema. |
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