| Cada vez es más frecuente
tener que colocar un paciente en ventilación mecánica;
en general, se procura retirar al paciente del ventilador lo
más rápido posible. Sin embargo, algunos pacientes
se mantienen en ventilador por tiempo prolongado y cuando se
sobrepasan las 2 o 3 semanas, se habla de ventilación
mecánica crónica. En Inglaterra más de
5.000 pacientes por año reciben ventilación mecánica
prolongada y en Norte América son más de 300.000.
En la próxima década se estima que serán
más de 600.000, con costos superiores a 60 billones de
dólares, especialmente si se manejan en UCI. Para tratar
de mejorar la calidad de vida del paciente, mejorar su autonomía,
disminuir las complicaciones inherentes a la hospitalización
prolongada y reducir los costos, surgió la Ventilación
Mecánica Domiciliaria (VMD), hace más de 40 años. |
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La VMD se define como
la necesidad diaria de ventilación no invasiva o por
traqueostomía por más de tres meses, en casa o
en un centro de cuidado prolongado. La prevalencia estimada
de VMD en Europa fue de 6,6 por cada 100.000 personas. La VMD
puede hacerse en forma invasiva, a través de cánulas
de traqueostomías y también puede ser no invasiva;
ésta última se hace a través de diversas
interfaces (nasales, oro-nasales, faciales, etc.) y su frecuencia
ha incrementado en los últimos 15 años.
Los tipos de pacientes que se benefician de la VMD, son: 1)
Pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
-EPOC-. 2) Pacientes con síndrome de hipo-apnea y apnea
obstructiva del sueño (SHAOS). 3) Pacientes con patologías
neuromusculares.
Un reciente estudio demostró que la VMD mejora sustancialmente
la calidad de vida en pacientes en VMD. La VMD busca acortar
estancia hospitalaria, apoyar y prolongar la vida, y mejorar
la calidad de vida: sueño, tolerancia al ejercicio, entorno
familiar y social, mejorar o mantener las funciones fisiológicas,
ofrecer cuidados costo-efectivos. La VMD puede hacerse en Unidades
de destete difícil, instituciones hospitalarias adecuadas,
Hogares de paso, ancianatos, casas de retiro o, preferiblemente,
en casa del paciente.
Existen algunos requisitos para realizar la VMD:
1. Ventiladores: Lo más sencillos y portátiles
posible que suplan las necesidades del paciente y faciliten
su uso.
2. Recurso humano: Cuidador adecuado (familiar y/o personal
de salud) entrenado y competente para el monitoreo y manejo
del paciente y los equipos, y de cualquier complicación
o riesgo inminente. Además se necesita contar con un
equipo integrado por terapistas respiratorias, físicas,
ocupacional, psicólogo, medicina, nutricionista, fono-audióloga
y eventualmente otros especialistas según la patología
de base del paciente.
3. Financieros: Se necesitan recursos económicos para
el manejo de pacientes con VMD y aunque no está claro
cuanto cuesta un día de VMD, Medicare (en EU) paga entre
600 y 1.500 dólares, con un promedio de 950 dólares
por mes por paciente en VMD.
La tecnología y la experiencia de los equipos de trabajo
han permitido no solo retirar del ventilador a pacientes que
no tenían esperanza de lograr esa independencia, sino
que además mejoran la calidad de vida de los pacientes
y sus familias, y logran una importante reducción en
los costos para el sistema de salud. En Colombia hay programas
de VMD como el de Linde, que han adquirido gran experiencia
y manejan varios cientos de pacientes en VMD mensuales, con
excelentes resultados.
Ante el gran avance de la medicina para sostener la vida serán
cada vez más frecuentes los pacientes con ventilación
mecánica prolongada que requieran VMD. Se ha reportado
un incremento de 6 hasta 22 pacientes por cada 100.000 habitantes:
si calculamos esto para Colombia, estaríamos hablando
que podría haber entre 2.400 y 6.000 pacientes que requieran
VMD con costos sociales y financieros gigantescos, que exigirán
un enorme esfuerzo de equipos de trabajo super-especializados
que garanticen un manejo eficiente. |