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| Reflexión
del mes |
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Toda técnica
es ambivalente, todo instrumento es ontológicamente
ambiguo. Puede ser empleado para bien o para mal. Cuanto más
decididamente ocupa la técnica el centro del interés
de la actuación médica, tanto mayor es el peligro
de que se oculte lo humano en el médico y en el paciente.
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Ética y medicina. Ed. Guadarrama, Madrid,
1972
Alfons Auer (Alemania, 1915-2005). Profesor de Ética
Teológica y Teología Moral en las Universidad
de Wurzburgo y Tubinga hasta 1981. Investigador de prestigio
internacional y autor de publicaciones de Teología
sistemática, Historia de las fe religiosas y Ética
religiosa. Autor de Envejecer bien. Un estímulo
ético-teológico, y con 14 importantes
teólogos alemanes del siglo XX -como Joseph Ratzinger
(luego Papa Benedicto XVI)-, participó en el libro
Yo creo, que comenta los artículos del
Credo cristiano.
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En el último
intento por atropellar los derechos de las mujeres, la frase
del escritor británico resume la triste realidad del
accionar de muchos políticos y legisladores colombianos.
La revista Semana en su edición del 8 de
julio del presente año, informa que la Corte Constitucional
analizará la ponencia que eliminaría la entrega
de la 'anticoncepción de emergencia' por considerarlo
un método abortivo.
Para el magistrado Alberto Rojas la anticoncepción de
emergencia es un atentado directo contra la vida,
sustentando en estudios científicos internacionales que
indican que existe vida desde la fecundación, por lo
que la pastilla -empleada como método anticonceptivo
de emergencia- contiene elementos químicos como acetato
de ulipristal, mifepristona y levonorgestrel que, según
el magistrado, atentarían contra un eventual feto
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Al día de hoy,
la hipótesis de
que la anticoncepción de emergencia interfiere
con laimplantación del embrión, no tiene
apoyoen la evidencia científica.
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Esta ponencia se deriva
de una demanda instaurada por el procurador Alejandro Ordóñez
en la que pidió anular el fallo que avaló la inclusión
de la 'pastilla del día después' en el POS (Plan
Obligatorio de Salud), al argumentar que se trata de un
método abortivo y no preventivo, como defienden diversas
organizaciones defensoras de los derechos civiles.
No es ético aprovechar el poder para tomar decisiones
fundamentales para el país, con base en mentiras. A la
luz del conocimiento científico actual, tanto el magistrado
como la Procuraduría parten de un concepto erróneo
y por tanto le prestan un pobre servicio al país, posiblemente
para defender una posición religiosa fundamentalista
frente a este tema trascendental. Miremos por qué: |
| No es cierto que
la píldora del día siguiente contenga acetato
de ulipristal, mifepristona y levonorgestrel; en Colombia la
píldora que se expende como anticoncepción de
emergencia solo contiene 1.5 mg de levonorgestrel, no contiene
acetato de ulipristal ni mucho menos mifepristona que no tiene
registro Invima, requisito fundamental de todo medicamento aprobado
para Colombia. Tampoco es cierto que el levonorgestrel tenga
efectos abortivos, las comunicaciones iniciales explicaban el
mecanismo de acción de la anticoncepción de emergencia
(levonorgestrel) basadas en hipótesis, ya que no se conocían
resultados de estudios clínicos diseñados para
tal fin. |
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Entre las hipótesis
esgrimidas estaban: interferencia con la ovulación,
con la migración espermática, con el transporte
del embrión y con la implantación del mismo.
Con base en lo anterior, muchos países adoptaron el
método para disminuir el número de embarazos
no deseados y sus graves consecuencias sociales. Hasta el
año 2000 la Iglesia Católica y muchos sectores
conservadores de la sociedad adoptaron la hipótesis
de que la anticoncepción de emergencia interfería
con la implantación del embrión y por lo tanto
era abortiva. En los últimos años, ensayos clínicos
controlados realizados en varios países demostraron
que el levonorgestrel altera el proceso ovulatorio, y en Chile
el doctor Horacio Croxato por medio de experimentos bien diseñados,
demostró que dependiendo de la cercanía a la
ovulación en que se administra el levonorgestrel, suprime
o desincroniza la ovulación. El mundo científico
acepta este mecanismo de acción y al día de
hoy, la hipótesis de que la anticoncepción de
emergencia interfiere con la implantación, no tiene
apoyo en la evidencia científica.
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Es bueno recordar
al magistrado y al jefe
del Ministerio Público que la anticoncepción
es un
derecho que debe ser reconocido promovido y respetado
por todas las sociedades y por todos los medios, pero
sobre todo por quienes fueron elegidos y reelegidos para
salvaguardar esos derechos y legislar
basados en la verdad.
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Dr. Juan Guillermo Londoño
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En Colombia según investigaciones del Instituto Guttmacher
de Nueva York, el 57% de las gestaciones son no planeadas
y este hecho es el principal insumo para el aborto inseguro,
problema del que somos líderes en Latinoamérica
con la alarmante cifra de 39 abortos inseguros por 1.000 mujeres
en edad fértil. En nuestro país el 99% de los
abortos son inseguros y la mortalidad materna por esta causa
ocupa el cuarto lugar; entre las razones están las
barreras impuestas por actores del sistema de salud que niegan
la atención a las mujeres que haciendo uso de sus derechos,
optan por terminar sus embarazos amparadas en las causales
aprobadas por la Corte Constitucional.
El alto porcentaje de embarazos no planeados se debe entre
otras razones a la negación de métodos de planificación
familiar a mujeres jóvenes y solteras, y la violencia
de género que se constituyó en un verdadero
problema de salud pública en Colombia. Y si bien la
anticoncepción de emergencia no es método diseñado
para uso rutinario, como su nombre lo indica, su indicación
es disminuir de manera significativa el riesgo de embarazo
tras una relación no planificada, sea voluntaria o
violenta como es frecuente en el país.
La gestación adolescente es un grave problema de salud
pública en Colombia: 22% de adolescentes tuvo un parto
o está en embarazo, lo cual representa un grave problema
social, ya que embarazo temprano además de violencia,
es pobreza y subdesarrollo.
Es bueno recordarles al magistrado y al jefe del Ministerio
Público que la anticoncepción es un derecho
que debe ser reconocido, promovido y respetado por todas las
sociedades y por todos los medios, pero sobre todo por quienes
fueron elegidos y reelegidos para salvaguardar esos derechos
y legislar basados en la verdad. Es responsabilidad de las
Cortes y principalmente de la Procuraduría, la defensa
de los derechos humanos; y los derechos sexuales y reproductivos
son precisamente eso, derechos humanos básicos, y que
ambos personajes como funcionarios públicos deben actuar
a nombre de una nación laica y no basados en fundamentalismos
religiosos como lo vienen haciendo en este caso.
La mentira no puede ser el arma para satanizar una intervención
de prevención en salud como la anticoncepción
de emergencia, que entre otras cosas se constituye en un paliativo
a todas las formas de violencia que atentan a diario contra
las mujeres en Colombia. La política se tiene que nutrir
de la verdad, pues no puede seguir haciendo carrera la frase:
Política es el arte de no decir la verdad.
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Enfermería
debe recuperar protagonismo en atención de heridas crónicas
Juan
Restrepo, RN, PhD, MSc nurse, BSc nurse. Profesor U. de Antioquia
y UPB. Esp. Economía. Coordinador Grupo Antioqueño Atención
Integral al Paciente con Heridas (GACIPH). Certificado internacional
en manejo de heridas |
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Las heridas, principalmente las crónicas,
constituyen un problema de salud, social y económico,
además de un factor que deteriora la calidad de vida
de los pacientes y su entorno socio-familiar, por el sufrimiento,
la pérdida de autonomía y el desgaste personal
que conllevan. También implican agravamiento del pronóstico
y la consecuente disminución de la esperanza de vida
de quien las padece, dadas las numerosas complicaciones clínicas
que pueden derivarse de ellas (infección, septicemia,
etc.).
Los pacientes que desarrollan una herida aguda o crónica,
como una Úlcera Por Presión -UPP- (1) durante
un ingreso, incrementan su estancia hospitalaria hasta 5 veces;
además, en personas de edad avanzada (2) y en pacientes
en Cuidados Intensivos (3), tener una herida crónica
(por ejemplo UPP) aumenta entre 2 y 4 veces el riesgo de fallecimiento.
En España se estima que de cada 100.000 defunciones,
165 están relacionadas o causadas por heridas crónicas;
en Colombia se desconoce a cuánto asciende esta cifra
(4).
El alto costo sanitario en recursos humanos y técnicos
para atender heridas, acarrea un problema a los sistemas de
salud. Además, el que pacientes hospitalizados desarrollen
una herida crónica trae mala imagen a las instituciones
y profesionales encargados del cuidado, siendo cada vez más
frecuentes las demandas que los llevan a dirimir en los tribunales
si hubo mala gestión en la prevención y el tratamiento.
La justicia considera si se dispuso de todos los medios al
alcance para prevenir la aparición de heridas crónicas,
y no los resultados obtenidos. Se estima que podrían
ser inevitables un considerable número de casos (por
ej., en las UPP hasta 5%), pero el resto debería prevenirse
(5).
La incidencia y prevalencia de estas heridas son algunos de
los indicadores de calidad asistencial de enfermería
más representativos y utilizados en todos los ámbitos
de la profesión. La Organización Mundial de
la Salud (OMS) considera algunas como indicadores de la calidad
de los cuidados prestados. Y es a Enfermería a la que,
como máxima responsable de los cuidados, corresponde
tomar la iniciativa en el abordaje integral del paciente con
riesgo de padecer alguna herida o que ya la haya desarrollado.
Responsabilidad de Enfermería
La labor de enfermería debe abarcar tanto la
prevención como el tratamiento de estas lesiones (6),
desde los puntos de vista asistencial, docente, gestor y generador
de conocimiento (investigador). El papel asistencial, como
planificador y prestador de los cuidados locales y generales
precisos para el abordaje integral de las heridas; el docente,
como transmisor de conocimientos y técnicas a otros
profesionales, pacientes y cuidadores; el de gestor, con la
sensibilidad suficiente y la capacidad decisoria para contar
con las iniciativas, productos, tecnología, novedades
e inversiones necesarias para abordar el problema; por último,
como generador de conocimiento e investigación en todas
sus facetas, desarrollando o participando en estudios que
contribuyan a fundamentar el conocimiento científico
en esta disciplina concreta (7).
Por ello, y partiendo de que en Colombia no existen políticas
claras ni planes de atención específicos para
el cuidado de estas lesiones, se hace necesario que los profesionales
de enfermería tengan la capacidad y la habilidad de
enfrentarse a este importante problema de salud pública,
que tanto afecta a los pacientes y al sistema de salud. Para
atender esta necesidad, hace 4 años nació en
la Facultad de Enfermería de la U. de Antioquia una
línea de cuidado, con un Diploma de atención
al paciente con heridas y el Congreso Nacional e Internacional
de Atención al Paciente con Heridas, espacios para
la comunidad enfermera; el evento se posicionó como
punto de encuentro donde los profesionales dan a conocer su
liderazgo en esta área y posibilita el intercambio
de conocimientos en un ambiente académico y práctico
que promueve el crecimiento profesional.
En la cuarta versión del congreso, del 27 al 29 de
noviembre próximo, con el lema Enfermería
líder en la prevención y el cuidado integral
de la persona con heridas, se busca fortalecer competencias
en la gestión del cuidado, la prevención y generación
de evidencia empírica en los profesionales; se realizará
en Medellín, con expositores de España, Brasil
y Portugal, y de diferentes partes del país. Los trabajos
pueden enviarse a comunicacionenfermería@udea.edu.co.
Más informes en: http://enfermeria.udea.edu.co
Referencias bibliográficas
1. Allman RM: Pressure ulcer
prevalence, incidence, risk factors impact. Clin Geriatr Med.
1997; 13(3):421-436
2. Thomas DR, Goode PS, Tarquine PH, Allman RM. Hospital-acquired
pressure ulcers and risk of death. J Am Geriatr Soc. 1996;
44(12):1435-1440
3. Clougn NP. The cost of pressure area management in a intensive
care unit. Wound Care. 1994; 3:33-35
4. Verdú J, Nolasco A, Garcia C. Análisis y
evolución de la mortalidad por ulceras por presión
en España. Período 1987-1999. Gerokomos. 2003;
14(4):212-226
5. Soldevilla JJ, Navrro S. Aspectos legales relacionados
con las UPP. Gerokomos, 2006; 17(4):203-224
6. Subcomisión de Lesiones por Presión del Hospital
Clínico Universitario Lozano Blesa. Guía Clínica:
Prevención y tratamiento de las lesiones por presión.
Zaragoza, 2009.
7. Martínez F, Soldevilla JJ, Verdú J, et al.
Cuidados de la piel y prevención de úlceras
por presión en el paciente encamado. Rev Rol enf. 2007;
30(12):801-808
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Bioética
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Si
analizamos con sentido racional, con sentido común, los
fenómenos culturales y sociales que estamos viviendo,
tenemos que concluir que el hombre del siglo XXI ha vuelto a
la Ley de la selva, a la Ley del más
fuerte, y no sólo por la violencia que impera en
sus relaciones personales, internacionales, gubernamentales,
etc., sino también por las costumbres que está
adoptando con desconocimiento de normas de vida fundamentadas
en la experiencia, en guías científicas debidamente
demostradas y, especialmente, en criterios de sumo respeto por
sus semejantes, por sus prójimos. |
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En ese entonces no había casas y teníamos que
pasar gran parte de la existencia vagando en busca de sustento,
orientados sólo por las vivencias afortunadas y por
el conocimiento de cuáles animales irracionales eran
presa fácil para cazar y cuáles eran depredadores
peligrosos para el ser humano. Descansábamos sobre
la dura tierra, o bien, recostados al tronco de un árbol,
de una firme roca o en una cueva previamente escudriñada
para no invadir la de depredadores de seres humanos. En la
noche dormíamos en una de estas cuevas o a la intemperie
o en un árbol, imitando especialmente a los simios.
Moríamos por enfermedades cuyos síntomas conocían
bien nuestros chamanes, pero que no eran capaces de curar.
Sólo sobrevivían los más fuertes -Ley
de la selva- o éramos presa de fieras, de depredadores
naturales, o por ataques de clanes rivales, etc., pero la
mirábamos como algo impuesto por la naturaleza y contra
lo que no debíamos luchar. Sepultábamos a nuestros
seres queridos en la mejor forma posible para que no fueran
pasto de fieras ni de aves carroñeras.
Todo esto cambió: sabemos con gran eficacia prevenir
y tratar muchas enfermedades, sabemos defendernos de las fieras
y muchos animales están a punto de extinguirse por
la acción irreflexiva del hombre convertido en el peor
depredador; no dependemos de la buena suerte para los cultivos
ni para la caza de nuestro sustento; tenemos hogar para el
descanso, etc., pero la violencia, la crueldad, la Ley
de la selva se han refinado: se asesina en el vientre
materno a seres humanos que no cometieron ninguna falta -abortos-;
se mata a quien padece una enfermedad no curable hoy o porque
según las leyes del capitalismo no produce sino que
consume, sin posibilidad de compensar económicamente
el gasto -eutanasia-; se atropella con sevicia la dignidad
intrínseca del ser humano mirándolo o tratándolo
como objeto de mercadeo en cualquiera de las modalidades inhumanas
que el consumismo ideó e impuso en el afán de
acrecentar los réditos; las mascotas ocupan el amor
destinado a los seres humanos y, como consecuencia de la nefasta
Ley 100/93, están en mejores condiciones de atención
en salud ya que dicha Ley no las cobija; el amor al hijo responsable
y racionalmente concebido se juzga hoy en día como
signo inequívoco de estupidez, de retraso mental; la
comunicación personal, subjetiva, con el cónyuge,
el amigo, el compañero de trabajo, etc., es algo anticuado
porque merece más atención el teléfono
celular, el iPhone o cualquier otro producto de la técnica,
que el mismo ser humano a quien decimos amar.
Más aún, en la expresión de nuestras
incontroladas pasiones demostramos cómo los ideales
religiosos, políticos, cívicos, etc., son actitudes
veleidosas sin un fundamento válido de racionalidad
y a veces en franca contradicción con elementales instintos:
se concurre a manifestaciones ruidosas contra las corridas
en defensa del toro y se exige su prohibición legal,
pero pocas horas después y con la misma vehemencia
se solicita la despenalización del aborto como un derecho
sagrado de la mujer para condenar a muerte, sin ninguna otra
instancia y sin que haya cometido ninguna falta, al fruto
de su pasión o al de su inoportuna satisfacción
sexual genital.
Sí, tenemos que confesar que el sentido inhumano de
la 'Ley de la selva', de 'la Ley del más fuerte' se
ha refinado, se ha perfeccionado, y cada vez la existencia
del hombre está en mayor peligro, los métodos
de extinción son más refinados y más
destructivos, más silenciosos, más arteros;
el ser humano cualquiera sea su edad, sexo, raza, nacionalidad,
creencia religiosa o política, condición social,
etc., se convirtió en simple presa de caza para sus
semejantes, para sus prójimos.
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| NOTA:
Esta sección es un aporte del Centro Colombiano de Bioética
-Cecolbe-. |
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Maestro, ¿qué es eterno?
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La
falta de agua potable en Colombia y en el mundo. Figúrate,
pequeño saltamontes, que 4.000 niños mueren
diariamente en el mundo por enfermedades causadas por falta
de agua y más de 14 millones de colombianos tienen
escasez de ella. En Chocó, una de las regiones con
más agua del planeta, tienen que tomar agua lluvia,
y según dijo el Congreso Nacional Ambiental, en 2025,
24 millones de personas de 115 municipios colombianos no tendrán
acueducto. ¡Qué horror!
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