MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 3    NO 41   FEBRERO DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Fondo de Enfermedades de Alto Costo puede ser un grave dolor de cabeza
Luisa Fernanda Restrepo. Periodista, Medellín

Un debate técnico y no político requiere el país frente a la propuesta de la creación de un fondo de aseguramiento para las enfermedades de alto costo. Diversos sectores llaman la atención sobre la necesidad de revisar este Proyecto de Ley.

Si bien el Sistema de Seguridad Social pretende ofrecer una cobertura total en cuanto a la atención en salud de la población colombiana, el país debe no sólo alcanzar este objetivo sino garantizar que el mismo sea viable y sostenible en el mediano y largo plazo, sin afectar la economía al punto de ponerla en peligro.
Este llamado hacen algunos actores de diversos sectores involucrados con los temas económicos y de salud, al considerar que el Proyecto de Ley 089 "Por el cual se adoptan disposiciones en materia de enfermedades de alto costo", requiere ser revisado cuidadosamente en el aspecto de su financiación y estructura.
Para el autor de la iniciativa, el parlamentario Manuel Ramiro Velásquez, con este Proyecto se pretende lograr una financiación a través de la creación de una Subcuenta en el Fondo de Solidaridad y Garantía -FOSYGA- para ofrecer a la población colombiana una cobertura total frente a las enfermedades de alto costo, gracias a un aseguramiento que se haría en este Fondo.
Por su parte, el ponente en la Comisión Séptima, Héctor Arango Angel, considera que la instauración de dicha Subcuenta, "lograría que procedimientos como transplantes, implantes, etc., que son sólo para chequeras fabulosas, sean accesibles al grueso de la ciudadanía".
"Los trabajadores colombianos no tienen acceso a esos procedimientos, entonces lo que queremos es que se aplique el concepto de igualdad de la Constitución y que el Estado responda por la salud de todos y cada uno de los ciudadanos, porque eso no se da en el país", agregó Arango Angel.
En cuanto a la defensa que del mismo hace el Ministerio de Salud, este despacho resalta que el proyecto permite alcanzar un desarrollo legislativo de los artículos 49 y 365 de la Constitución Nacional, en cuanto genera condiciones para que todos los habitantes puedan acceder a los servicios de la Seguridad Social.
La cartera de Salud argumenta además, que el "Aseguramiento de enfermedades catastróficas y de alto costo", permite desarrollar un mecanismo ideal de financiamiento, por cuanto posibilita la distribución del costo del riesgo: "La creación de la Subcuenta Nacional de Enfermedades de Alto Costo -EAC- se constituye en la manifestación más desarrollada de mancomunación de fuentes de financiamiento como soporte del aseguramiento (aportes parafiscales, aportes de solidaridad y aportes de los recursos de las entidades territoriales). Por lo tanto, en este sentido, es un mecanismo social de cofinanciación", indica el Ministerio.
El tema no está claro
Sin embargo, otra es la posición de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales, instancia que a través de su representante, Juan Carlos Giraldo, reconoce que si bien la intencionalidad de este proyecto es buena, es inconveniente y fracasaría en los términos en que está planteado.

Algunos actores consideran que es un error que el Estado maneje este Fondo, debido a los problemas de corrupción e ineficiencia que se presentan en muchas de sus dependencias.

"Avalamos esa voluntad de crear un mecanismo para financiar la atención de alto costo de manera que cubra a toda la población, esta es una buena iniciativa, pero infortunadamente el proyecto sólo tiene eso, buena intención, porque la manera cómo se ha estructurado y todo su articulado, presenta graves fallas".
Sobre lo primero que llama la atención este dirigente, y en ese punto coincide con el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional, es en que el sustento financiero del Proyecto de Ley está mal elaborado.
"Los cálculos que presenta el Ministerio de Salud muestran que hay un equilibrio en ingresos y egresos de esa Subcuenta de Enfermedades de Alto Costo sólo durante los 3 primeros años, pero cuando se hacen las proyecciones a partir del cuarto año, empieza a observarse que la cuenta es deficitaria; así las cosas, esto no es una solución para el mediano plazo y largo plazo, sino que se trata de apagar un incendio".
De igual manera, Juan Carlos Giraldo sostiene que es problemático que esas proyecciones en las que se estima ese déficit al cuarto año de operación, lo hacen bajo unos supuestos incorrectos, "debido a que toda la siniestralidad y la prevalencia de las patologías consideradas de alto costo, están subestimadas; sobra decir que apenas está calculado un 25 a 30% de la siniestralidad real de estas enfermedades; por ejemplo, en el país consideramos que hay entre 40 a 50 mil pacientes con enfermedades renales, mientras que los cálculos en los que se basa ese Proyecto, sólo estiman una cifra de 10.000 casos, y así ocurre con otras enfermedades".
Lo anterior implica imprecisiones en los cálculos y hace que las cifras que sustentan la iniciativa legislativa no sean reales. "Eso significa que si es deficitario al cuarto año con unos supuestos muy optimistas, en el caso de hacer las estimaciones reales se va a encontrar que la Subcuenta vale mucho más; es decir, se estaría hablando de una cifra de $900.000 millones al año", puntualiza el director de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales.
Igualmente, las objeciones del Ministerio de Hacienda, despacho que pidió aplazamiento de la presentación en la Plenaria de la Cámara de Representantes de este Proyecto de Ley, indican que es dudoso que existan cifras confiables para embarcarse en la creación de esta Subcuenta y señala además, compartiendo el criterio con Planeación Nacional, que un error de cálculo obligaría al Estado a correr con unos costos indeterminados.
Frente a este asunto, el parlamentario Héctor Arango Angel se pronunció pidiendo una concertación entre las carteras de Hacienda y Salud, pues ésta última estima que los costos serían considerablemente menores, ubicándose, según el ponente, en el 50% de lo calculado por Minhacienda.
Cubrir un frente para abandonar otro
De otro lado, el directivo Juan Carlos Giraldo de la Asociación de Clínicas y Hospitales, considera que la iniciativa está sujeta además a consideraciones de orden filosófico, frente a la manera como está concebido el sistema de salud del país.
"En el esquema lógico de cualquier sistema, lo primero que éste debe asegurar es la alta frecuencia y eso significa bajo costo; por ejemplo, las inmunizaciones que son muy baratas y las necesita toda la población del país. Entonces, con eso se tendría que empezar a diseñar el sistema; por esta razón, los POS se conciben partiendo de unos criterios de costo, eficiencia y frecuencia, de lo cual se deriva la afirmación de que primero se debe atender lo más frecuente, que a su vez es lo menos costoso, para luego incluir al final, a través de modalidades especiales (reaseguradoras o financiaciones adicionales), el alto costo, que en esta lógica es de bajísima frecuencia".
Este esquema muestra como lo que se pretende hacer, continúa explicando Giraldo, es "que sin lograr la cobertura universal en el país, sin alcanzar siquiera que los planes obligatorios sean iguales para el contributivo y el subsidiado, se esté pensando ya en dar 'cobertura universal' a toda la población en EAC sin adicionar recursos frescos"
Frente a la proveniencia de los recursos, Juan Carlos Giraldo considera que la manera como se financiaría -de acuerdo con el proyecto presentado- afectaría a la población de los regímenes subsidiado y contributivo. "Estos beneficiarios muy posiblemente verían menoscabadas sus Unidades de Pago por Capitación y al ocurrir esto, los planes obligatorios de salud se van a resentir y las personas tendrán dificultades en el acceso a la prestación de servicios comunes y corrientes; entonces el proyecto presenta un contrasentido, pues la población tendrá acceso a lo más costoso y a lo más raro, mientras estará desprotegido en lo básico, en eso de lo que se enferma todos los días".
"Además, la financiación de ese proyecto le está metiendo la mano al bolsillo de los vinculados en cada una de las regiones, puesto que un porcentaje de los recursos será cubierto con el aporte de un salario mínimo legal diario vigente, proveniente de los recursos de oferta de las entidades territoriales, y eso que aparentemente es muy poquito, en algunas entidades territoriales es más de la mitad de la plata que tienen éstas al año en recursos per cápita para los vinculados. De ahí que igualmente la iniciativa generaría un hueco enorme en las finanzas territoriales", agrega Giraldo.
¿Qué piensan las EPS?
Desde otra perspectiva, David Palacio Valero, director de Cruz Blanca EPS, explica que la visión de gran parte de estas empresas y las conclusiones parciales a las que se ha llegado a través de los encuentros promovidos por la Asociación Colombiana de Medicina Integral ACEMI- indican que es un sofisma aquello de que las EPS no están cubriendo las enfermedades de alto costo.
"Esto es impreciso, porque si miramos las cifras y lo que ha aumentado el Alto Costo dentro de las EPS, podemos ver cómo empezamos en un porcentaje del 8 al 10% y ahora estamos en un promedio del 15 al 16%. De hecho, todo el tiempo estamos pagando cuentas de alto costo y los reaseguradores también lo están haciendo, entonces el argumento de que nosotros no lo estamos cubriendo, ¿de dónde sale?. Eso no es preciso, están partiendo de un supuesto que no es verdad para justificar una medida", anota Palacio Valero.
Otro tema que es urgente tener en cuenta, según indica el Gerente de Cruz Blanca EPS, es la capacidad y confiabilidad que tendría el Estado, con todos los problemas de corrupción e ineficiencias que presenta, para hacerse cargo de esa cuenta de Alto Costo, la cual manejaría una gran cantidad de recursos.
El directivo coincide en la crítica a la manera cómo se financiaría el fondo. De un lado considera que esta no es la fórmula como se debe buscar resolver el tema de la crisis de los hospitales públicos y del Seguro Social, mientras que desde otro punto de vista denuncia que ese porcentaje que se le quitará a las EPS de la Unidad de Pago por Capitación o UPC, afectará la aplicación del POS y fragmentará la atención en salud.
"En este esquema, ¿qué le va a pasar a un usuario hoy? Llega a cualquier EPS y esta le tiene que responder integralmente por su atención y coordinar la red de prestadores, la interacción entre todos los niveles; y si al paciente se le diagnostica una atención de alto costo, ¿quién responderá por los controles, por el seguimiento que se supone le va a hacer el Fondo? Le va a hacer la diálisis, pero las consultas con el nefrólogo ¿de quién serán responsabilidad? Es decir, no se ha definido operativamente cómo va a funcionar el tema, pero lo que sí se percibe es una clara partición de la atención integral, que va en contra de la filosofía misma de la Ley 100", puntualiza el doctor Palacio Valero.
No es una salida a la crisis
Finalmente, el director de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales, Juan Carlos Giraldo, es contrario a esa visión que sostienen muchos, entre ellos la argumentada por la exministra de Salud, Sara Ordóñez, ante el Congreso de la República, en el sentido de que el Fondo de EAC permitirá un alivio económico para la red pública hospitalaria.
"Desde este punto de vista es una mentira que esto sirva para financiar a los hospitales públicos, eso es falso, ya que para atender el alto costo se requiere una infraestructura, una capacidad instalada de altísima tecnología, cuya distribución en el país está dos veces en el sector privado y una vez en el sector público. Si éste último fuera a responder por estas enfermedades, tendría, para poder empezar a operar el proyecto, que hacer unas inversiones, abrir unas unidades, capacitar al personal o contratarlo, lo cual es carísimo", concluye el dirigente del sector.
Frente a este panorama, si bien los parlamentarios esperan llevar una vez más a Plenaria de la Cámara el Proyecto de Ley 089, el país exige un serio debate y un estudio riguroso de sostenibilidad financiera, que implica que la discusión abandone el terreno de lo político y se instale en el análisis técnico.
 
 
La discusión apenas comienza Se propone fondo mixto
En un sistema como el colombiano, en el que no se había regulado con precisión el Alto Costo en la salud, es prioritario repensar el tema y someterlo a una discusión donde intervengan los diversos actores que tienen que ver con éste, a fin de darle vida a un Proyecto de Ley que pretende crear un Fondo para administrar los recursos para ese objetivo, señalaron los ponentes y participantes del foro Gestión Integral de las Enfermedades de Alto Costo, realizado en Bogotá los días 13 y 14 de diciembre del año anterior.
Frente a la iniciativa del Ministerio de Salud, sostenida por la ex -ministra Sara Ordóñez, de crear un Fondo único administrado por el Estado, proyecto de ley considerado por diversos actores privados como inconsistente, con unas cifras que no se ajustan a la realidad y que en último término esconde la intención de salvar el Seguro Social; comienza a hacer carrera otra propuesta de Fondo Mixto.
Aseguradoras, EPS, IPS y profesionales de la salud, argumentan que es apresurado el proyecto de ley en curso y que se requiere mayor estudio e investigación, pues es imprecisa la información con la que se elaboraron las estadísticas, al punto de que los cálculos hablan de unos $900.000 millones, cifra que está muy por debajo de lo que realmente se viene gastando en Alto Costo en el país.
De acuerdo con lo expuesto por Claudia Gómez, auditora médica de pólizas de alto costo de Delima, en lo micro es posible señalar que cada vez se ha enredado más el tema.
"La normatividad del Gobierno para definir las enfermedades de alto costo en ambos regímenes nunca ha sido del todo clara para el sector; el Ministerio y la Superintendencia de Salud han emitido conceptos en muchos sentidos, lo que ha generado confusión, eso nos obliga definitivamente hoy a concertar y definir las coberturas y el alcance en alto costo", indica esta experta.
Agrega además Claudia Gómez, que es válida la propuesta de unificar unos contenidos de Enfermedades de Alto Costo en ambos sistemas, pero eso exige un plan de beneficios distinto al que se tiene desde 1994, para lo que se debe utilizar la clasificación última de procedimientos (CUPS).
En términos generales, la discusión sobre el Alto Costo debe ajustarse la lógica de la modernización, actualización y comprensibilidad, para superar el esquema que se ha aplicado donde prima la interpretación.
Concluye la experta que se precisan mecanismos para llegar a acercamientos con el Ministerio y hacer propuestas técnicas: "se deben buscar puntos medios concertados y conciliar con la propuesta del Minsalud, pero teniendo en cuenta que es muy grave volver al esquema centralista, ya que se puede caer en el riesgo de la ineficiencia del Estado”
 



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