MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 238 JULIO DEL AÑO 2018 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com
L a Revista Semana en su edición del mes de mayo de 2018, publicó los resultados del selecto top de las 1.000 empresas más grandes en Colombia, y que obtuvieron ingresos operacionales por $750 billones, el 81.97% del PIB y un crecimiento del 5% respecto al 2016, alcanzando utilidades finales de casi $43 billones en 2017, mientras que en 2016 estas habían sido de $35.9 billones, es decir un 19% más.
Dentro de este selecto ranking aparecen 12 aseguradoras en salud con ingresos operacionales en 2017 por $28.4 billones y pérdidas consolidadas netas de -$1.9 billones, que equivalen a un margen neto de -6.62%, pese a lo cual se ubican entre las 100 primeras empresas, que a su vez registraron ingresos operacionales por $450 billones equivalentes al 49.18% del PIB, al tiempo que sus utilidades netas fueron de $26.9 billones, para un margen neto de 5.95%, destacándose los sectores de Petróleo y Gas, Comercio al por menor y Servicios Públicos con ingresos por $219 billones y una participación del 48.70% y una utilidad neta acumulada en los tres sectores de $21 billones, para un margen neto de 30.78%.
Los resultados arrojados por los 22 sectores de la economía, contribuyeron al crecimiento económico del país en 2017, más bajo que las pretensiones de los analistas y del mismo Gobierno, ya que tan solo fue de 1.8%, debido entre otras razones a las fuertes presiones comerciales entre China y Estados Unidos, la implementación de la reforma tributaria y la consecuente baja en el consumo y demás agregados, que terminó con una desaceleración económica con implicaciones en ajustes permanentes en materia fiscal y monetaria, además de una fuerte restricción presupuestaria.
El año 2017 fue un año complejo para las finanzas públicas y privadas y ello es visible, especialmente para el sector de la salud que aunque incrementó sus ingresos en términos reales en 19%, muy superior al crecimiento económico y a la misma inflación, al final del ejercicio tuvieron pérdidas acumuladas en un margen neto de -6.62%. En otras palabras, las aseguradoras en Salud contribuyeron con el 6.31% de los ingresos totales de las 100 compañías que más ingresos operacionales obtuvieron, pero también participaron con el 7.02% del total de la pérdida neta.
Las EPS aumentan sus ingresos significativamente por encima del crecimiento del Producto Interno Bruto, lo que se puede considerar como un acierto del sistema, además que con ello se cubre la exposición a la inflación (4.09%), y a la misma tasa de colocación en el mercado financiero, pero su desempeño empresarial determinado en sus rendimientos financieros, son con marcada tendencia negativa, que se puede explicar en los mayores determinantes del gasto con un gasto en salud expansivo, merced entre otras causas a la mayor presión tecnológica, al aumento de la esperanza de vida, la mayor exigencia en las expectativas de los usuarios, el aumento de la judicialización de la salud y un desfinanciamiento por la implementación de la Ley Estatutaria sin el fondeo suficiente de fuentes de recursos, así como el desfinanciamiento en los contenidos por fuera de los planes de beneficios.
Lo anterior conlleva financieramente a que las carteras de los agentes económicos no sean compatibles y reciprocas, advirtiéndose sí deudas del sistema con los prestadores superiores a los $20 billones, según el último reporte contabilizado por la Superintendencia Nacional de Salud, lo que se constituye de facto en una urgencia manifiesta para el nuevo gobierno en el inicio de su plan de acción, aunque el tema de alguna manera se soslaya, pues las medidas parecieran trasladar parcialmente el problema a los aseguradores que no logran resolver el desequilibrio corriente y menos aún, los guarismos seculares en defecto patrimonial que presenta el sistema de $6.0 billones, sin contabilizar la pérdida billonaria de 2017 de $1.9 billones.
Un hecho a destacar es la evolución que ha tenido el sector de la salud en el contexto de la economía nacional, y su cada vez mayor participación y presencia en el grupo de las 100 empresas más grandes del país, en el año 2000 tres empresas se encontraban en este grupo, un lustro después cinco y en una década se aumentan siete EPS en 2010.
En 2015 el número de estas empresas aumentan y llegan a nueve, en 2016 se reducen a siete y para 2017 se incrementan ostensiblemente llegando a doce, lo que supone un aumento de 9 aseguradoras respecto al año 2000 cuando solo estaban Saludcoop, Colsánitas y Coomeva EPS, lo que equivale a un aumento del 300% de participación entre las empresas billonarias del país, lo que contrasta un poco con los resultados de otros sectores ya que el aseguramiento en salud es quien presentó el mayor resultado negativo seguido del sector de telecomunicaciones que tuvo el -2.11%, los demás sectores presentan márgenes netos positivos y superiores al 15%.
Las 12 aseguradoras en salud que hacen parte de las 100 empresas más grandes, y que ganaron 68 posiciones en el escalafón de 2017, advierte su fortaleza en la generación de ingresos operacionales, inclusive presentaron un crecimiento del 79% en términos reales en la utilidad operacional, pasando de $97.673 millones en 2016 a $181.907 millones en 2017. Se destaca la EPS SURA que en dos años de análisis generó excedente operativo, siendo en 2017 de $224.791 millones, con lo que contribuye a mejorar el consolidado delas demás aseguradoras. El margen neto en conjunto de esta docena de EPS fue de 0.64%, pero dado el diferencial neto entre otros ingresos no operacionales, los gastos no operacionales y el gasto financiero, el resultado de final del ejercicio fue negativo en $1.3 billones más que en 2016 que se situó en $609.284 millones, es decir un fue 191% mayor la pérdida registrada en 2017, lo que generó un margen neto negativo de 6.62% en 2017 contra el de 2.67% de 2016, con una diferencia negativa de 3.95 puntos porcentuales.
Un hecho notorio que evidencia la complejidad de las finanzas del sistema de salud en Colombia, es que el 50% de las aseguradoras presentaron pérdidas contables por $2 billones y ello es determinante porque de no haber capitalizaciones, no muy frecuentes en el aseguramiento en salud, gran parte de este guarismo se traslada a incrementar el defecto patrimonial, en otras palabras, a incrementar la insuficiencia patrimonial como indicador de permanencia en el SGSSS.
Ecuación contable del aseguramiento en salud: crecimientos en activos, pasivos y patrimonio negativos, reto a mejorar por el nuevo gobierno.
Un relevante aumento del 49% se presentó en el valor de los activos (bienes y derechos) de las 12 aseguradoras más grandes del país, que representan el 80% del total de las aseguradoras que rindieron cuentas ante la Supersalud, según consolidado, acumulando $10.5 billones en 2017, especialmente en la cuenta de deudores, crecimiento que pudiera ser positivo si proporcionalmente es mayor el crecimiento de la utilidad operacional, por cuanto ello supone una ganancia económica como primer inductor de valor económico agregando –EVA, en otros indicadores financieros, comportamiento que ciertamente se presentó en el agregado en 2017, habida cuenta de un crecimiento de la utilidad operativa antes de impuestos e intereses –UAII- del 79%, superior al delta de los activos que se situó en 49% (todas las EPS mejoraron su record), es decir, se logró más producto con menos insumos, constituyéndose en un referente económico en este periodo, por lo que una primera conclusión seria que las EPS en 2017 ganaron el año en su operación, pero la diferencia neta no operacional incidió para que al final el resultado del ejercicio fuera negativo en 196%.
Donde sí preocupa, y es evidente en el 100% de las aseguradoras, es en el resultado de los pasivos (deudas y acreencias con terceros), que crecieron 44%, toda vez que en 2017 los mismos eran de $11.8 billones y en 2016 de $7.8 billones, es decir un aumento de $3.9 billones, lo que equivale a $325.000 millones mensuales, sumadas las 12 EPS, por lo que el nivel de endeudamiento (pasivo/activo%), fue de 112.28%, lo que representó mejora de 3.7 puntos porcentuales respecto a 2016 (115,98%), sustentado en una mejoría de cuatro puntos porcentuales en los activos en 2017 (denominador del cálculo).
Como parte del componente de la ecuación contable, el patrimonio es fundamental, toda vez que el balance recoge la síntesis del estado de resultados y su comportamiento, aumenta o disminuye este patrimonio en la misma proporción que se traslada a la utilidad o pérdida y de allí se computa con el resto de grupos. En 2017, el patrimonio es altamente negativo en $1.3 billones, afectado fundamentalmente por las pérdidas acumuladas de los ejercicios anteriores y la misma del ejercicio que fue de $1.9 billones. Este resultado negativo acumulado hace que la ecuación contable se comporte contario a lo regular, donde el activo es igual al pasivo más el patrimonio, aquí esta ecuación se mantiene sobre la base de un patrimonio insuficiente, y ello distorsiona los demás estados financieros.
Rentabilidad: excelentes resultados para unas pocas, búsqueda del tiempo perdido para otras, y alta heterogeneidad en los resultados.
La rentabilidad del activo o tasa esperada por la empresa ROA (U.A.I.I/Activos %) tasa que por excelencia determina tanto la ganancia económica como de la eficiencia en el uso de los recursos y la remuneración en los mismos términos de utilidad operativa y su contribución en incrementar el valor económico de la organización, registró en 2017 un comportamiento positivo aunque muy bajo, del 1.74% que no cubrió la inflación de 4.09%, aunque levemente mejor que en 2016 que fue de 1.45%. Estos dos resultados positivos son el efecto de haber crecido en activos, pero también de presentar al final de cada vigencia fiscal resultados positivos operacionales.
La EPS Sura ocupó el primer lugar en este indicador como la mejor EPS del país con un ROA de 29.41%, toda vez su utilidad operacional de $224.791 millones, de lejos el mejor resultado operativo, además de una mezcla ideal en volumen de activos de $751.512 millones. En un segundo lugar aparece SALUD TOTAL con 4.02% y en el tercer puesto la EPS EMSSANAR con 1.74%. Estos resultados son positivos en estas empresas, por cuanto solo 5 de ellas lograron registrar un comparativo operativo positivo, las demás no presentaron resultados en este indicador.
El iniciador que revela la expectativa del inversionista o su tasa esperada de retribución, denominada ROE, enseña lecturas heterogéneas, caracterizado por altos rendimientos del patrimonio en pocas EPS, pero también resultados altamente negativos, inclusive con patrimonios con saldo negativos en la gran mayoría, y que invierten la ecuación contable regular. Este comportamiento advierte la necesidad de profundizar en el análisis en procura de encontrar las causas de tales distorsiones y brechas entre EPS para entender por qué unas obtienen resultados positivos, cuando otras, estando en el mismo promedio, mercado y características particulares, no aseguran resultados de mejores pronósticos.
La recientemente creada MEDIMAS EPS, que adquirió a la EPS CAFESALUD, a diciembre 31 de 2017 reveló un 67.14% como rentabilidad del patrimonio. Dado una utilidad neta de $38.144 y un patrimonio de $56.815. Le siguió en su orden, la EPS SALUD TOTAL como la segunda con mejor desempeño del patrimonio con 25.96% y para completar el excelente rendimiento del patrimonio que indica la productividad de los fondos comprometidos en el negocio, se ubicó la EPS SURA con 19.92%.
Se puede concluir que existe una tendencia de decrecimiento y alto deterioro de los indicadores financieros del aseguramiento en salud, en reducida capacidad de liquidez, donde solo 4 presentaron un margen de EBITDA; pérdida de rentabilidad, cada vez creciente y un alto endeudamiento; pero también una alta heterogeneidad en los resultados, por cuanto muchas tienen deficiencias, rendimientos financieros, pero unas pocas que tradicionalmente han sido EPS muy bien clasificadas en resultados de ganancia en salud, también correlativamente ganan en autosostenibilidad, como dos grandes megametas del aseguramiento: gestión del riesgo en salud y administración del riesgo financiero, es decir les alcanzan los presupuestos, generan remanentes, pero también registran reconocidos desempeños en el ranking de salud, salvo la EPS MEDIMAS, que ha presentado algunos reparos iniciales por los órganos de control, pese a intentar demostrar en su corta vida empresarial, algunas respuestas de resolutividad.
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