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EL PULSO publica
este resumen preliminar de una investigación realizada
por la Asociación Colombiana de la Salud (Assalud) y
la Facultad de Economía de la Universidad El Rosario,
acerca de los resultados observados de la reforma colombiana
de la salud, a partir de la Ley 100 de 1993.
Se trata de una investigación de 4 años de
duración, que revisó más de 450 publicaciones
de las cuales seleccionó las 74 de mayor calidad y relevancia,
y que además hizo sus propias estimaciones, para hacer
un análisis sólido sobre los resultados observados
de la reforma colombiana de la salud a partir de la Ley 100
de 1993.
La revisión permitió catalogar resultados positivos,
negativos y problemas estructurales; éstos últimos
contribuyen a los resultados negativos.
El grueso de los estudios que identificó aspectos positivos,
está fundamentado en análisis cuantitativos de
las mismas bases de datos secundarios de estudios nacionales
(Encuestas de Calidad de Vida de 1993, 1997 y 2003, y la Encuesta
Nacional de Demografía y Salud 1995, 2000 y 2005), realizados
por diferentes investigadores.
Por su parte, la mayor parte de los estudios que identifican
aspectos negativos se fundamentan en análisis de datos
primarios, de estudios principalmente cualitativos ó
mixtos, realizados a nivel municipal ó regional, que
analizados en conjunto muestran gran coherencia en los resultados
y adquieren mucha solidez. Igualmente se refuerzan con hallazgos
de varios estudios cuantitativos de nivel nacional y con evidencia
coloquial (no científica).
Los principales resultados positivos que han sido documentados
son: aumento en el gasto en salud (este aumento es atribuible,
ante todo, a la Constitución de 1991, y si bien hay acuerdo
en que era algo necesario, el juicio sobre su bondad depende
de los resultados que se puedan observar en términos
de ganancias en equidad en salud y en nivel de salud), disminución
del gasto de bolsillo, aumento en cobertura del aseguramiento
total, contributivo y subsidiado, y mayor equidad en aseguramiento
mediante la disminución de diferenciales urbano-rurales,
por edad y nivel educativo, la mejor focalización de
subsidios en los más pobres, el mayor acceso a los servicios
de salud (a la primera consulta) por la población asegurada
y el aumento en la consulta de sano (por prevención y
promoción) entre 1997 y 2003.
Entre los estudios que documentan resultados negativos, hay
algunos en los cuales se dispone de línea de base y es
posible establecer que se dio un deterioro de la situación.
En los demás, aún cuando no se puede documentar
un empeoramiento de la situación, se trata de condiciones
no aceptables técnicamente y menos cuando se ha dado
un incremento significativo del gasto en salud. En su conjunto,
esta evidencia apunta a la existencia de serios problemas en
el acceso y en la calidad.
A la situación anterior se le añaden una serie
de problemas estructurales provenientes del diseño de
la reforma ó de la forma como se ha aplicado, los cuales
en buena parte contribuyen a explicar los resultados negativos.
En la tabla incluida (Signos de alarma en la reforma colombiana
de la salud), se resume el conjunto de hallazgos negativos. |
| Signos de alarma
en la reforma colombiana de la salud |
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Los resultados presentados
de este trabajo, a partir de la síntesis de investigaciones,
plantean muchas reservas acerca de los logros de la reforma
en términos de eficiencia, equidad y calidad, y sustentan
la necesidad de hacer un alto en el camino y repensar a fondo
el curso a seguir.
Una pregunta central, es cuál ha sido el destino del
mayor gasto en salud de los colombianos, teniendo en cuenta:
a) Que entre 1993 y 2003, la proporción del mismo dedicado
a salud pasó de 87,9% a 64,7%
b) Que subsisten importantes barreras en el acceso y severas
dudas acerca de la calidad de los servicios, y
c) Que hay deterioro ó estancamiento en indicadores de
salud muy importantes.
Los anteriores resultados igualmente permiten cuestionar el
sobre-dimensionamiento que se le ha otorgado al aseguramiento,
sin que se hayan establecido los mecanismos para garantizar
el acceso y la calidad.
La evidencia disponible muestra que existen importantes barreras
de acceso a los servicios de salud, establecidas unas por el
diseño mismo del sistema y otras por los aseguradores,
para reducir costos y garantizar rendimientos económicos.
Por otra parte, dicha evidencia muestra un estancamiento en
las ganancias que Colombia venía experimentando en una
serie de causas de mortalidad prevenible y un deterioro en otras,
una grave situación de la tuberculosis y deterioro en
los programas de control de la misma, una grave situación
de la sífilis congénita y de la mortalidad materna,
frecuencia inaceptable de complicaciones de la enfermedad diarreica
y enfermedad respiratoria aguda en menores de cinco años
atribuibles a problemas de calidad en la atención, y
una deficiente calidad en la atención de los pacientes
diabéticos con serias consecuencias en la complicación
por insuficiencia renal. |
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