 |
|
|
 |
|
|
|
Jaime Tobón Villegas,
patriarca del empresarismo social
Hernando
Guzmán Paniagua Periodista - elpulso@elhospital.org.co
|
|
Se descansa en la otra vida", repite el empresario
y humanista Jaime Tobón Villegas, y este lema lo retrata
de cuerpo entero. ¿Cómo es posible hacer tantas
cosas, así sea en 95 años de vida? Casi un siglo
fundando gremios, bancos y empresas, rigiendo universidades,
enseñando, escribiendo; en fin, sirviendo a Colombia
y sus gentes. Para él, su único patrimonio son
los libros, los escritos y los leídos, y dice con orgullo:
Por fortuna no tengo plata.
|
|
Aún conserva la máquina
Singer de manubrio en donde cosía su madre, María
Villegas de Tobón, casada en 1916 con Pedro María
Tobón. Relata: Mi tío Ernesto administró
el correo y puso a mi papá a manejar la finca 'Charco
Manso' en Rionegro, y de correísta; viajó por
Honda, Mariquita, Fresno, Manizales, Sonsón, Rionegro
y Medellín. Viniendo de Huila y Tolima con 20 o 30
bestias para una feria en Caldas (Antioquia), vino una tempestad,
8 días duró sacando las mulas, cogió
la neumonía y murió en 1923. Jaime vivió
con su mamá en una casa que les dio la Sociedad San
Vicente de Paúl en Medellín.
De El Tablazo al Ministerio
En 1941 pasó a la Facultad de Derecho de la
Universidad de Antioquia, con otros 11 de 41 aspirantes. Poco
tiempo después, el alcalde de Medellín, Jaime
Ramírez Gaviria, fue el primero en designar un gabinete
con recién egresados y hasta estudiantes universitarios.
Jaime Tobón Villegas fue citador de la Inspección
Segunda municipal y secretario de la inspección de
El Poblado. Su profesor de Derecho Constitucional, Luis Guillermo
Echeverri, lo recomendó en 1943 ante el ministro de
Hacienda, Carlos Lleras Restrepo, quien lo nombró ayudante
del pagador del Ministerio, con un sueldo de $72 mensuales.
|

Jaime Tobón Villegas recibió la Orden al Mérito
Juan del Corral que le entregó el Concejo de Medellín
el pasado 2 de mayo, por la destacada tarea cumplida al servicio
de Medellín, Antioquia y Colombia. Foto: Rodrigo Peláez
|
Siguió estudiando
abogacía en la Universidad Libre y recuerda: Me
dejaban los cheques firmados y se iban para las fincas, yo asistía
a las reuniones con el tesorero general, don Andrés Rocha,
le pagaba a los ministros, en 1945 me casé.
Narra el doctor Tobón Villegas su paso a Fenalco en 1947
y su vivencia del 9 de abril de 1948, cuando le tocó
con otros empleados recoger las pocas mercancías que
quedaron en las calles de Bogotá, llenas de despojos,
sangre, pantano y muertos. Telas, artículos eléctricos
y otras cosas las guardaron en las bodegas del Ministerio de
Guerra (hoy Hotel Tequendama) para luego repartirlas a los asilos.
En Fenalco obtiene créditos favorables para los arruinados
comerciantes e incide en la creación del gremio de los
ajustadores en seguros.
Promediando el siglo XX es un visionario líder del comercio
organizado; decepcionado por el pobre auxilio de la banca local
a los comerciantes, impulsa la fundación del Banco del
Comercio, crea con socios franceses la Aseguradora Mercantil
y los Almacenes Generales del Comercio -Almadelco-, se enfrenta
a la poderosa Grace Line, única naviera que llevaba y
traía las mercancías colombianas, logra que la
Flota Mercante Grancolombiana baje tarifas y empiece a transportar
nuestros productos en sus 17 barcos internacionales, y monta
una oficina de información para los negocios colombianos
en Nueva York. En la Universidad Libre de Bogotá, transita
de líder estudiantil a rector: En 1961 encontré
una universidad comunista, mandaban Gilberto Vieira, secretario
general del Partido Comunista, y profesores de izquierda.
Se afianza el perfil de Jaime Tobón Villegas como educador
y dirigente universitario. |
 |
|
|
Jaime Tobón, servidor
público y hombre de paz
|
Jaime Tobón Villegas en el Concejo
de Medellín el pasado 2 de mayo. Foto: Rodrigo Peláez
|
Casi
un siglo fundando entes gremiales, bancos y empresas, rigiendo
universidades, enseñando, escribiendo; en fin, sirviendo
a Colombia y sus gentes. Para el empresario y humanista Jaime
Tobón Villegas su único patrimonio son sus libros,
los escritos y los leídos, y dice con orgullo: Por
fortuna no tengo plata. |
| Cuando
en 1967 llegó Jaime Tobón Villegas a la alcaldía
de Medellín, los periodistas le preguntaron: ¿Cuál
es su programa de gobierno?. Y les contestó: Ninguno,
voy a continuar todo lo bueno que emprendió mi antecesor,
el doctor Evelio Ramírez Martínez. Dejó
10 puentes proyectados por $130 millones, el Plan Cuatrienal
de Inversiones 1968-1971, plazas satélites de mercado,
etc. En 1967 resolvió la toma de la Alcaldía por
200 anapistas que pedían la inscripción de la
candidatura presidencial de Rojas Pinilla. |
El
23 de agosto del 67 inauguró el Teatro Pablo Tobón
Uribe, terminado con un préstamo de $1 millón.
El cardiólogo Gilberto Martínez Arango, designado
Secretario de Educación, Salud y Asistencia Social, contó
a EL PULSO: William Jaramillo Gómez me recomendó
al alcalde, como el único apto para el cargo por ser
médico, artista, deportista y estudiar pedagogía
en Méjico. Yo terminé el Teatro Pablo Tobón
Uribe y las piscinas olímpicas (Ver El Pulso No. 189).
Hicimos el Segundo Festival Universitario de Teatro en Medellín;
el padre Fernando Gómez dijo en El Colombiano que yo
patrociné un festival comunista, era gobernador Octavio
Arismendi -del Opus Dei-, llamaron al alcalde a un Consejo para
declarar estado de alarma, me tocó encerrarme en el teatro.
Jaime Tobón siempre me apoyó, dijo que no sabía
dónde estaba yo, era todo un liberal en el sentido conceptual.
Más que alcalde, era un compañero, lo admiro profundamente
aunque no estoy de acuerdo con muchas de sus cosas. Sobresalió
por su independencia, cuando discutía con el Concejo
arduamente siempre mantuvo una línea recta y una honestidad
a morir.
Su corta estancia en las Empresas Públicas de Medellín
(1975-76) dejó impronta de gestión eficaz. Me
midieron el aceite con la huelga de trabajadores, dice
el exgerente, quien fue también director de Cornare en
1982, rector de la Universidad de Medellín (88-93), gerente
de Peldar -donde montó el primer vidrio plano con Alberto
Lleras Camargo- y primer presidente de la Cámara Colombiana
de la Construcción -Camacol-. Su oficina de abogados,
Legalco, era el 'consulado' paisa en Bogotá; fue director
de la Asociación Colombiana de Universidades -Ascun-
y miembro del Consejo Nacional de Educación Superior. |
|
Si
hay justicia, si a cada quien se
le da lo suyo y no le roban, ahí está la paz.
La paz es una construcción social sobre
las bases de dignidad del ser humano.
|
| Don
Jaime Tobón Villegas |
| Testificó
con creces su amor a Rionegro y al oriente antioqueño.
Emulando a Federico Arbeláez -quien legó $10.000
en 1932 para educar a gente pobre en la Universidad Libre-,
con Jaime Sanín Echeverri logró que don Néstor
Sanín legara su herencia de $6 millones al Fondo de Becas
de Rionegro, que ha beneficiado a 1.000 estudiantes. Fundó
la Cámara de Comercio del Oriente, fue autor del primer
proyecto del Túnel de Oriente en 1964, pionero del Instituto
de Altos Estudios de Quirama con Jorge Rodríguez, y alcalde
de esa localidad. Norela Marín Vieco, cantante lírica,
gestora cultural, hija del violonchelista Alberto Marín
Vieco, entró a su vida pública y privada como
el sol: por el oriente. Al alcalde se la recomendó en
1983 el director del Recinto de Quirama, Jorge Rodríguez,
para directora cultural del municipio: Yo le dije: 'Redacte
el proyecto de acuerdo para crear la Secretaría de Cultura,
y si pasa, el puesto es suyo'. Y fue suyo, lo mismo que
el alcalde. Sería su esposa más tarde, cuando
ella trabajaba en la Secretaría de Educación y
Cultura de Medellín. Él se las ingeniaba
para mandarme flores, legumbres y otras cosas a la oficina,
dice la exdirectora del Teatro Pablo Tobón Uribe. |
Vocación
agropecuaria
Su vocación de ayuda al sector agropecuario nació
con olor a leña, a leche recién ordeñada
y a las bestias que traía su padre: Cuando nos
volvimos para Rionegro en 1927-28, mi abuela estaba enferma
de cáncer y mi mamá fue a cuidarla; mis tíos
me pagaban 8 centavos y a los trabajadores 40, yo sembraba papa
y maíz. Fue miembro de la Sociedad de Agricultores
de Colombia -SAC-, que le confirió un reconocimiento
al mérito agrario; al Congreso Agrario de Armenia (1989)
propuso un plan de reforma agraria voluntaria, para que los
ganaderos ricos aportaran parte de sus tierras en donde sus
trabajadores tuvieran cultivos de pan comer y de pan coger.
Estuvo en el Fondo Ganadero y en la Asociación Colombiana
de Industriales de la Carne -Acinca-, impulsando la retención
de hembras. Aún hoy, a sus 95 años, lidera un
proyecto para que el gobierno retome esta política y
duplique en 10 años el hato ganadero en Colombia. |
Escritor,
poeta, trovador y pacifista
Con la misma propiedad con que Jaime Tobón escribió
6 libros de economía y de educación, desgranó
versos de preceptiva impecable y trovas ingeniosas. Varios poemas
de Recuerdos al atardecer y otro libro suyo fueron
musicalizados en bambucos y pasillos; los cantaron su pariente
Leonel Villegas y otros artistas; entre las canciones están
A la madre, Te estoy queriendo y Silencio.
Pocos empresarios tienen un concepto de la paz tan claro como
Jaime Tobón Villegas. Dice que Montesquieu inventó
lo de los 3 poderes sin reflexionar, y nosotros lo seguimos
de pendejos: Yo planteo la cosa al revés: la primera
rama del poder público es la justicia, la que ordena
el país con sus leyes; sin ese orden jurídico
no hay legislativo ni Ejecutivo, ni control. Eso permite que
el Parlamento lleve los principios a las leyes y el Ejecutivo
las ejecute. Hay que agregar la planeación para que todo
se haga con prudencia y el control: Procuraduría, Contraloría,
Personerías, etc., y llevar la justicia hasta los pueblos
para que la alcance el hombre descalzo; que el jurisperito haga
dos años de jurisprudencia y pueda fallar a conciencia
por virtud de la ley de la República. Si hay justicia,
si a cada quien se le da lo suyo y no le roban, ahí está
la paz. La paz es una construcción social sobre las bases
de dignidad del ser humano. |
| |
 |
|
|
|
 |
|
|
|