MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 314 NOVIEMBRE DEL AÑO 2024 ISNN 0124-4388
A NIF - Centro de Estudios Económicos y la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro) afirmaron que el sistema sanitario a partir del año 2025 experimentará un déficit de $19.7 billones de recursos que se han perdido desde 2022. Las entidades enfatizaron que “desde aquella época, el ajuste de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) no satisfacía las necesidades del sector”.
Las entidades manifiestan que “el deterioro financiero del sistema de salud es notable, puesto que para el año 2025 el ajuste de la UPC, como mínimo, sería del 16,4 %”, lo cual equivale a un monto superior a $100 billones. De acuerdo con Luz Magdalena Salas, vicepresidenta de ANIF, el rezago de la UPC ha sido presentado desde 2021.
Salas explicó que para el año 2021, “se esperaba un incremento del 7,7 %, mientras que para 2022 se esperaba un 20,6 %, mientras que para 2023 se esperaba un ajuste del 18,8 %”.
El análisis revela que las entidades advirtieron que la insuficiencia de recursos tiene un impacto negativo en la continuidad de los tratamientos, el acceso a los medicamentos y, en general, la cobertura en salud. En efecto, se estima que desde el año 2021, la UPC ha sido calculada por debajo de su nivel real en casi 2,8 puntos porcentuales anuales, lo que provoca una crisis financiera en las EPS.
Salas añadió: “Si incluimos el acumulado desde 2021, disponemos de un área de $19.7 billones y no tiene en cuenta la situación actual”. A lo que añadió: “Se requiere reconocer cuáles son los costos del sistema, y, desde ahí, realizar un ajuste que posibilite solucionar ese problema que estamos experimentando”.
En 2022 y 2024, el déficit acumulado es de $4.6 billones. Según el estudio de 2024, al sistema le faltarían $9.9 billones, lo que corresponde a los recursos faltantes de la UPC y los presupuestos máximos.
Según ANIF, para 2024, el ajuste de la UPC debía ser del 15 %, pero finalmente fue del 12 %, de los cuales 10,48 % correspondían al ajuste del IPC, lo que significa que el aumento real estuvo 4,5 puntos por debajo de lo propuesto.
Según el estudio de 2024, al sistema le faltarían $9.9 billones, lo que corresponde a los recursos faltantes de la UPC y los presupuestos máximos.
Según ANIF, esos recursos insuficientes equivalen a la atención de 15.7 millones de pacientes, lo cual coincide con la cantidad de personas en situación de pobreza monetaria en 2023.
Para Catalina Bello, responsable de acceso y sostenibilidad de Afidro, “la carencia de fondos financieros ocasiona un cortocircuito en toda la cadena de distribución de medicamentos, pero el impacto más grave se ubica en la calidad de vida del paciente que no recibe sus tratamientos o medicamentos en tiempo”.
Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresario de Colombia (ANDI), expresó: “Las deudas aumentan y, por consiguiente, el riesgo de que se limiten más medicamentos”.
En contraposición, el Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud publicó en el quinto boletín del Observatorio Financiero el incremento del déficit patrimonial del sistema de salud, especialmente en el régimen subsidiado.
Lo anterior evidencia el impacto financiero del sistema de salud en el año 2024, puesto que la Nueva EPS desempeña un papel fundamental en la distribución de recursos y en la estabilidad económica del sector. Sin embargo, la información disponible presenta una situación de incremento en el déficit patrimonial, lo cual podría derivar en mayores desafíos para las EPS en los próximos meses.
A su vez, el estudio muestra discrepancias entre el segundo trimestre del año 2023 y el mismo período del año 2024 en cuanto al patrimonio acumulado, puesto que se presentan algunas mejoras en algunos indicadores, sin embargo, la tendencia general muestra una fragilidad en la gestión financiera de las EPS, particularmente en el régimen subsidiado.
En el segundo trimestre del año 2023, el sistema experimentó una pérdida de 2.7 billones de pesos, mientras que, al cierre del año 2023, cerró en cinco billones de pesos. En el transcurso del año 2024, el patrimonio negativo se incrementó a los 6.1 billones de pesos, siendo el régimen subsidiado equivalente a -4.4 billones de pesos y el régimen contributivo en -2 billones de pesos.
Lo anterior significa que, en el transcurso de un año, el patrimonio negativo de las EPS en su totalidad aumentó en más del 100 %.
Según los datos de Así Vamos en Salud, al cierre del segundo trimestre de 2024, el resultado operacional del sistema de salud muestra una pérdida significativa, alcanzando los 1.9 billones de pesos. El grupo de EPS tiene pérdidas de 79 mil millones, en cuanto al régimen contributivo, las pérdidas son de 1.3 billones de dólares (67,7 % del total de pérdidas del sistema). Para el régimen subsidiado, las pérdidas son de 543 mil millones de pesos. Asimismo, se constató una pérdida de 1.2 billones de pesos en el transcurso del presente año.
La siniestralidad es la cantidad de capital médico que se gasta en el centro hospitalario, lo cual representa un 98,9 % de los ingresos. El porcentaje se ubica en un 105,5 %, donde el 98,9 % se refiere a los gastos médicos, mientras que el 6,6 % se refiere a los gastos administrativos.
En el transcurso del segundo trimestre del año 2024, el 50,2 % de las pérdidas operacionales se derivan de las EPS sujetas a control o intervención.
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