La Convención sobre los Derechos
del Niño es el tratado internacional de derechos
humanos más ampliamente ratificado en la historia,
y sus 54 disposiciones y los Protocolos Facultativos que
lo acompañan, articulan todo el conjunto de derechos
civiles, políticos, culturales, sociales y económicos
de todos los niños, sobre la base de 4 principios
fundamentales: la no discriminación; el interés
superior de la infancia; el derecho a la vida, la supervivencia
y el desarrollo; y el respeto por los puntos de vista de
los niños. Estos principios orientan las actividades
de todas las partes interesadas.
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Firmada por todos los países del mundo, y ratificada
en la actualidad como ley por todos excepto dos, la Convención
ha motivado a los gobiernos nacionales y locales a adoptar
iniciativas presupuestarias, medidas de protección
social y enfoques basados en los derechos humanos para la
cooperación, a favor del desarrollo de las mujeres
y los niños.
Se produjeron avances notables en el período de vigencia
del tratado. Uno de los logros más importantes fue
la reducción del número anual de muertes de
menores de 5 años, de 12,5 millones en 1990 a menos
de 9 millones en 2008, dados los grandes esfuerzos de los
gobiernos, organizaciones y la comunidad para evitar enfermedades
y luchar contra ellas, mejorar la seguridad alimentaria y
proporcionar servicios amplios e integrados en los sistemas
de salud. Y la vacunación contra las principales enfermedades
susceptibles, ha salvado la vida de millones de niños
en todas las regiones del mundo.
La prevalencia del bajo peso entre los menores de 5 años
se redujo en todas las regiones, y las tasas de lactancia
materna exclusiva para los niños menores de 6 meses,
la protección más eficaz contra las enfermedades
infantiles, han aumentado en todas las regiones del mundo,
excepto una. Alrededor de 1.600 millones de personas han obtenido
acceso a fuentes mejoradas de agua desde 1990. En relación
con el VIH y el sida, se ampliaron las pruebas de detección
y la terapia antirretroviral tanto a las mujeres con VIH embarazadas
a fin de evitar la transmisión del virus de la madre
al hijo, como a los recién nacidos y los niños,
para protegerlos contra el VIH. También hay logros
en educación.
A pesar de estos avances, los retos son numerosos y de gran
escala. Alrededor de 1.000 millones de niños viven
todavía afectados por una o más formas de privación
material. Millones de niños no tienen acceso a servicios
de salud de calidad, a la administración de suplementos
de micronutrientes, a la educación, al acceso a fuentes
mejoradas de agua potable y a instalaciones de saneamiento,
y a vivienda adecuada. Más de 24.000 niños menores
de 5 años mueren diariamente debido a causas evitables.
Entre 500 millones y 1.500 millones de niños sufren
cada año a causa de actos de violencia. Alrededor de
150 millones de niños de 5 a 14 años son afectados
por el trabajo infantil, más de 140 millones de menores
de 5 años tienen bajo peso para su edad, y unos 100
millones de niños en edad escolar primaria no están
matriculados. La participación de la infancia es incipiente.
El desafío es consolidar los progresos alcanzados en
las dos últimas décadas, mitigar los riesgos
y aprovechar las oportunidades que ofrece el progreso social,
económico y tecnológico. El mundo tiene una
oportunidad única para renovarse y hacer crecer no
solo las esferas material y económica, sino también
a sus ciudadanos más vulnerables.
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