MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 15    No. 179  AGOSTO DEL AÑO 2013    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Con primer trasplante exitoso en el país
Hace 40 años el Hospital Universitario de San Vicente Fundación inició la
era de los trasplantes en Colombia

Luisa Fernanda Rodríguez Jaramillo - Olga Lucia Muñoz López - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
El Hospital Universitario de San Vicente Fundación marcó un hito en la historia hace 40 años, al elevar la medicina colombiana al mismo nivel de la medicina practicada en Estados Unidos y varios países desarrollados de Europa, con la realización del primer trasplante exitoso de riñón que dio inicio a la era de los trasplantes en Colombia.
El doctor Álvaro Velásquez Ospina, uno de los participantes de esta hazaña y quién inició la cirugía de trasplante renal en el país, afirma: “Adelantamos 20 ó 30 años la historia de la medicina en Colombia, porque rápidamente nos pusimos a la par con otros países del mundo, tanto es que constituimos un Grupo de Trasplantes reconocido internacionalmente como uno de los grupos pioneros, no solamente en América Latina, sino en el mundo.
Ese trasplante fue un adelanto que tuvo Colombia en la medicina, en el conocimiento científico y tecnológico”.
Historia de una osadía
El doctor Jaime Borrero Ramírez, uno de los pioneros de los servicios especializados del Hospital Universitario y de la nefrología en Antioquia y Colombia, puso los cimientos para la realización de los trasplantes renales. En 1951 como médico interno, descubrió en el Hospital que a los pacientes con enfermedad renal sólo les brindaban cuidados paliativos para ayudarles a un buen morir: en ese momento decidió convertirse en nefrólogo, con el propósito de encontrar alternativas de vida para estos pacientes. Hizo tres años de medicina interna en el New York Hospital en Estados Unidos y en 1962 con otros médicos inició el Servicio de Nefrología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia; en 1963 empezaron a hacer hemodiálisis en pacientes con insuficiencia renal aguda y en 1966 fundaron la Unidad Renal en el Hospital.
El riñón artificial GRACEC
En 1967, el doctor Borrero que había conocido en Washington un riñón de placas de Kiil, y que veía como pocos pacientes podían cubrir el costo de las diálisis, con ayuda del ingeniero Layo Trujillo y del industrial Darío Gutiérrez, fabricaron en Medellín en la firma Truher el riñón artificial GRACEC (bautizado así por Graciela y Cecilia, las dos primeras pacientes tratadas), el cual permitió iniciar en Colombia el programa de Diálisis Crónica, para sostener con vida a los pacientes afectados por insuficiencia renal crónica terminal. Con el riñón tipo Gracec se realizaron 4.292 hemodiálisis hasta el 31 de enero de 1976.
La búsqueda de la opción del trasplante
Más al ver que la lista de pacientes en hemodiálisis crecía mucho, la única alternativa que les faltaba explorar era el trasplante renal, y aprovechando que otros cirujanos como los doctores Álvaro Velásquez y Antonio Ramírez estudiaron en Estados Unidos en la Universidad de Colorado, donde estaba uno de los centros más importantes de trasplante de riñón, empezaron a reunirse para preparar un programa de trasplantes que ensayaron en 33 perros hasta julio de 1973. Sin embargo, ante un problema mayor como era la falta en Colombia del conocimiento del concepto de “muerte cerebral”, el doctor Borrero adelantaba paralelamente un intenso trabajo de búsqueda bibliográfica y consiguió que el 14 de marzo de 1973, la Academia de Medicina de Medellín aprobara por unanimidad el concepto de “muerte cerebral”, indispensable para determinar posibles donantes de órganos para trasplante.
Asimismo, el doctor Borrero había liderado en 1968 la conformación del Grupo de Trasplantes del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, grupo multidisciplinario reconocido formalmente por la Universidad de Antioquia en 1970, en el que participaban médicos cirujanos, internistas, nefrólogos, inmunólogos, patólogos, urólogos, pediatras, radiólogos, anestesiólogos, bacteriólogos, nutricionistas, trabajadores sociales y profesionales de enfermería.
Tras el trabajo experimental, los miembros del Grupo de Trasplantes decidieron hacer el primer trasplante de riñón, cuenta el doctor Álvaro Velásquez: “El 29 de agosto de 1973 se dio ese día. Todos estábamos preparados y conscientes de que teníamos un grupo con una calificación excelente, y empezamos con un donante intrafamiliar, de un hermano a otro hermano, a los que se les habían practicado previamente los exámenes requeridos; hicimos ese trasplante, un riñón que estuvo vivo durante 23 años, porque el receptor falleció de otra causa, de un accidente de tránsito, con un riñón funcionando normalmente. Así fue el principio de los trasplantes en el Hospital San Vicente y en Colombia”.
Ese procedimiento constituyó el primer trasplante exitoso en Colombia, porque en Bogotá ya se habían realizado los 5 primeros trasplantes renales en el Hospital San Juan de Dios en 1964 con donantes cadavéricos, pero dadas las condiciones de la época sin conocimiento del fenómeno del rechazo del órgano ni de medicamentos inmuno-supresores, obtuvieron resultados pobres y se suspendió el programa. Además, el Grupo de Trasplantes después de realizar el primer trasplante exitoso con donante vivo, en marzo de 1974 realizó en el Hospital San Vicente los dos primeros trasplantes simultáneos de riñones obtenidos de donante cadavérico en estado de muerte cerebral, a dos mujeres jóvenes que también estaban en el programa de diálisis crónica.
Un trabajo en equipo
El grupo interdisciplinario pionero que hizo el primer trasplante de riñón estaba integrado por los doctores Marcos Duque, Gustavo Escobar y Herinulfo Londoño, quienes hicieron la nefrectomía del donante (extracción del riñón); los anestesiólogos fueron los doctores Marceliano Arrázola y Rodrigo Sepúlveda; y el trasplante del riñón al receptor lo hizo el doctor Álvaro Velásquez Ospina, con los doctores Jaime Restrepo y Gustavo Escobar. También participaron varias enfermeras e instrumentadoras, entre otros profesionales.
Después del primer trasplante exitoso, se hacían viajes a otras ciudades como Bucaramanga, Manizales y Armenia principalmente, en transporte terrestre o aéreo, para recoger órganos donados. Recuerda el doctor Velásquez: “Íbamos en avioneta, extraíamos los órganos del donante, los metíamos en hielo en ollas comunes y corrientes, recubiertas de hielo con cubiertas estériles de plástico, y los traíamos al Hospital San Vicente. Mientras hacíamos la clasificación para determinar a cuál receptor le servían los órganos, éstos se conservaban en la nevera. Eso hicimos desde muchas ciudades”.
 
Otros artículos...
Con primer trasplante exitoso en el país - Hace 40 años el Hospital Universitario de San Vicente Fundación inició la era de los trasplantes en Colombia
Hospital maestro en trasplantes en Colombia
Hospital Universitario de San Vicente Fundación: líder en trasplantes en Colombia
Trasplante de riñón eleva calidad de vida a enfermos renales
En qué van algunas otras EPS en vigilancia especial
Necesidad de una visión de responsabilidad social en medio de la crisis
El Vigía - Las infecciones respiratorias: ¿una nueva plaga de la humanidad?
En los 100 años del Hospital Universitario de San Vicente Fundación I Simposio Internacional de Bioética y Medicamentos
195 medicamentos a control directo de precios
Meta: vacunar en agosto 1'607.930 niños menores de 6 años en Colombia
Habemus SISPRO: Sistema Integrado de Información de la Protección Social
“Sispro desmitifica ausencia de información en salud en Colombia”
Disponible en Colombia tratamiento para mielofibrosis
Asamblea de Antioquia entregó reconocimiento a CORPAUL
Una progresiva e integral protección al desempleado
Colombia, primer país del mundo que eliminó la oncocercosis
 

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved