Tras resultados exitosos en Argentina,
Méjico, Estados Unidos y países de Asia, llegó
a Colombia el primer tratamiento disponible contra mielofibrosis,
tipo de cáncer en la sangre y médula ósea
que afecta a 1 de cada 100.000 personas (hay 450 diagnosticadas
en Colombia). Esta enfermedad se produce por insuficiencia en
la médula ósea, lo que altera la producción
de glóbulos blancos, rojos y plaquetas, y lleva a crecimiento
del bazo, anemia y síntomas debilitantes que disminuyen
la calidad de vida.
Por ser una enfermedad rara, falta preparación
al personal médico y de laboratorio para diagnosticarla,
y por eso muchas veces se detecta en forma tardía. Puede
diagnosticarse en forma temprana si se atienden ciertos signos
de fácil identificación: anormalidades en un análisis
de sangre completo (hemograma con plaquetas) y un bazo agrandado
al palpar el abdomen. |
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Los síntomas
más frecuentes son: debilidad, fatiga, dificultad para
respirar al hacer esfuerzos, pérdida de peso, sudoración
nocturna, palidez, moretones sin causa aparente, sangrado fácil,
mayor probabilidad de contraer infección, agrandamiento
del hígado (detectable en dos tercios de pacientes),
y dolor intenso en la parte superior izquierda del hombro (refleja
el dolor del bazo, a veces por circulación inadecuada).
El bazo de pacientes con mielofibrosis puede crecer hasta superar
varias veces su tamaño: puede llegar a pesar 10 kilogramos
y medir 36 centímetros de largo, mientras uno normal
pesa 0,15 kilogramos y mide 11 centímetros. La hematóloga
Virginia Abello explica que no hay factor predisponente conocido
que desencadene la mielofibrosis, y si bien suele aparecer entre
los 55 y 60 años, ya aparece con mayor frecuencia en
gente más joven. Cerca del 25% de pacientes que contraen
la enfermedad pueden derivar en una Leucemia Mieloide Aguda
(LMA), forma agresiva con tasa muy baja de supervivencia para
individuos con mielofibrosis primaria (de 5 a 6 años);
para pacientes de alto riesgo, de 1 a 3 años. El principal
factor de riesgo es padecer enfermedades hematológicas,
como policitemia vera y trombocitemia esencial. El medicamento
mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes
al aliviar los síntomas (mejoría de hasta 97%
en 8 semanas) y prolonga el tiempo de supervivencia, dijo la
doctora Abello. |