DELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 12    No. 163  ABRIL DEL AÑO 2012    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


Aumento de la cultura de
previsión exequial en Colombia

Julieta Arias González Periodista - Manizales - elpulso@elhospital.org.co

“El evento de la muerte" en medio de zanqueros vestidos de negro, ataúdes y una variada oferta exequial, congregó a cerca de 250 funerarias nacionales e internacionales en Manizales en marzo pasado, con el propósito de sensibilizar sobre el tema y analizar las políticas de este sector.
"La muerte es un proceso cultural para el cual debemos estar preparados, aceptarlo, manejarlo y socializarlo. Así como uno se prepara para el día de su boda, hay que prepararse para el día de morir", expresa Jairo Alberto Correa, vicepresidente de la Previsión Exequial Colombia, quién agrega que en el país ya se consolidó una cultura de la previsión funeraria.
A la fecha hay cerca de 1.600 empresas de servicios exequiales en Colombia, que adoptaron la estrategia de previsión exequial, con lo cual se dignifica el sector y el servicio, y se le da eterna sepultura a los denominados 'entierros de ponchera o de canasta'. Y ahora, uno de los servicios más novedosos es a través de la Internet, donde la sala de funeraria ofrece la presencia desde la distancia, para que puedan ver y oír a sus familiares durante el velorio, y así acompañar a sus dolientes. El gerente general de La Aurora, Jorge Iván Ospina, resaltó el crecimiento de 7% en un mercado que está por explotarse: en la actualidad, 18.5 millones de colombianos tienen seguro exequial. Igualmente destacó la incursión internacional con la venta de previsiones exequiales, lo que se convirtió en una solución para unos 40.000 colombianos que viven en el exterior y que podrían requerir la repatriación del cadáver.
De acuerdo con Correa, cada año se han repatriado en promedio, cerca de 110 nacionales: "Funcionamos en Estados Unidos, donde la familia dispone desde el acompañamiento durante el duelo, las diligencias para trasladar el cuerpo, la velación, el transporte y todo lo que es un servicio digno. Nos tardamos unos 6 días en repatriar el cuerpo, son 37 pasos que hay que seguir para poder llevar a cabo el traslado al país". El servicio de repatriar un cuerpo a Colombia, cuesta alrededor de $18 millones.
Y concluye: "Nuestros muertos son la historia del país, no sólo quienes se han destacado en alguna actividad; es recordar esa huella e historia de quienes hicieron parte de la cultura de nuestro entorno.
Esas recordaciones las deben hacer los miembros de la comunidad, porque nuestros muertos son el enlace entre esta tierra y el más allá".
“Camillazo o incinerador”
Según reporte de las funerarias del país, en ciudades como Cali y Medellín hay una moda posicionada que está desplazando los rituales ancestrales: cuando fallece un ser querido lo llevan de la clínica a la cremación, y con una Misa de Cenizas le dan el último adiós.
Este fenómeno mejor conocido como el "camillazo o incinerador", ha generado un total rechazo por parte de las casas de velación del país, que defienden la importancia del ritual que hay en torno de la preparación del cuerpo, de la exposición ante la familia y la comunidad, de acompañar a los familiares, evidenciando que el cuerpo del fallecido está ahí, y así poder realizar un proceso de aceptación de su muerte.
El evento de la muerte es una cita pendiente, bien decía el novelista español y miembro de la Real Academia Española, Miguel Delibes: "Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales".
 

Más previsión exequial
y más cremaciones

Las previsiones exequiales o afiliaciones para pagar en vida una cuota funeraria para el grupo familiar, y así proteger la familia de un alto costo económico ante la contingencia de la muerte, fortalecieron la industria funeraria en Colombia. Actualmente, el 40% de la población nacional, unos 18'500.000 personas, cuentan con previsión exequial (alrededor de 3'500.000 familias, con un promedio de 5,2 personas por grupo familiar).
Actualmente, el 40% de la población nacional, unos 18'500.000 personas, cuentan con
previsión exequial.
Según estadísticas presentadas en el encuentro de funerarias en Manizales, hoy el 35% de las personas aún compra en forma directa el servicio funerario, cuando se muere un familiar; un 5% tiene programas sociales con los municipios y empresas del sector; y el 60% equivale a previsiones exequiales y mecanismos prepagos que abrieron el mercado hace unos 40 años, con los parques cementerios. Y hay regiones donde esa cultura de la previsión es tan arraigada que supera el 80%, como Medellín y su área metropolitana, donde hace 50 años se iniciaron las asociaciones mutuales y sociedades enterradoras.
En el encuentro también se evidenció el crecimiento en la demanda de hornos de cremación, que en una ciudad como Medellín alcanza el 68% del total, aunque en el promedio nacional el indicador está entre 22% y 30%. Las cifras podrían ser mayores, pero la violencia y los hechos jurídicos impiden el aumento de las cremaciones.
 
 



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