MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 332 MAYO DEL AÑO 2026 ISNN 0124-4388
Con base en el reporte de la Superintendencia Nacional de Salud sobre 4.768 IPS privadas, con corte al 31 de diciembre de 2025, el sector evidencia un comportamiento financiero heterogéneo: mientras algunos prestadores consolidan resultados positivos asociados a escala, complejidad y capacidad de gestión, una proporción importante continúa enfrentando restricciones de liquidez derivadas del crecimiento de la cartera y los ciclos prolongados de pago.
Si bien el sistema registra ingresos entre $116 y $118.5 billones y utilidades netas cercanas a $6.8 billones, estos resultados no representan necesariamente disponibilidad inmediata de recursos líquidos para la operación. Parte importante de los excedentes reportados se concentra en instituciones de alta complejidad que requieren procesos permanentes de reinversión en infraestructura, tecnología, fortalecimiento del talento humano y ampliación de la capacidad asistencial.
La cartera acumulada asciende a $55.3 billones y más del 55 % supera los 60 días de vencimiento, situación que incrementa la presión financiera, eleva los costos asociados al financiamiento y limita la capacidad de sostenimiento operativo de muchas instituciones.
Más que un problema de rentabilidad agregada, el principal desafío para buena parte de las IPS continúa siendo la liquidez y la estabilidad del flujo financiero requerido para sostener infraestructura, talento humano, tecnología y prestación de servicios.
En términos operativos, los costos del sector ascienden a $86.1 billones, con un margen bruto del 27,37 %. Sin embargo, después de los gastos administrativos, cercanos a $30 billones, el margen operativo se reduce al 2,09 %, reflejando las limitaciones existentes para generar valor operativo en un contexto de crecientes exigencias asistenciales y financieras.
La utilidad neta final, equivalente al 5,75 %, presenta además una participación importante de ingresos no operacionales, que representan el 69,12 % del resultado final. Esto evidencia la necesidad de fortalecer la sostenibilidad operacional del sector y mejorar las condiciones estructurales de recaudo y flujo de recursos.
Adicionalmente, con niveles de recaudo cercanos al 60 %, cerca del 40 % de la facturación permanece en mora, mientras los pasivos alcanzan $38.6 billones, equivalentes al 32,6 % de los ingresos. En términos prácticos, por cada $100 facturados se recaudan aproximadamente $60, mientras persisten obligaciones cercanas a $32, situación que evidencia un descalce estructural de caja que afecta la estabilidad financiera y operativa de múltiples prestadores.
A esto se suma una marcada heterogeneidad en los resultados financieros del sector. Un total de 764 IPS (16,02 %) reportaron pérdidas por $1.4 billones, con un margen promedio de -3,22 %. Dentro de este grupo, 431 IPS (9,04 %) registraron pérdidas por $15.387 millones; 254 (5,33 %), por $76.260 millones; 78 (1,64 %) concentraron $824.101 millones; y una sola IPS (0,02 %) reportó pérdidas por $452.759 millones.
Estos datos reflejan diferencias significativas en las capacidades institucionales y en las condiciones de operación de los prestadores. Los resultados financieros no dependen exclusivamente de la disponibilidad de recursos, sino también de factores asociados a la gestión organizacional, la capacidad administrativa, el liderazgo, la disciplina financiera, la eficiencia operativa y la orientación estratégica.
Asimismo, las diferencias en los niveles de rentabilidad responden a variables estructurales como el grado de complejidad de los servicios, la especialización médica, el desarrollo empresarial, la capacidad instalada, el posicionamiento regional, la integración de servicios y la capacidad de negociación de las instituciones.
En el caso de las IPS de mayor complejidad, una parte importante de los excedentes financieros suele destinarse a procesos de reinversión en infraestructura hospitalaria, renovación tecnológica, fortalecimiento del talento humano, ampliación de servicios y sostenimiento de capacidades asistenciales, especialmente en un entorno de creciente presión operativa y aumento de costos en salud.
Durante 2025 se consolidaron diferencias importantes en los resultados financieros entre IPS, especialmente asociadas al nivel de complejidad, escala operativa, capacidad instalada y desempeño en gestión institucional.
En junio, 20 IPS (0,47 % de 4.253) concentraban $1.4 billones (28,48 %); para diciembre, otro grupo de 20 IPS (0,42 %) acumuló $2.3 billones, elevando la participación al 33,69 %.
La tendencia también se evidenció en las 100 principales IPS, que pasaron de concentrar $3.1 billones (65,48 %) en junio a $4.8 billones (70,07 %) en diciembre. Bajo el criterio de Pareto (80 %), en junio 182 IPS (4,28 %) concentraban $3.8 billones, mientras que en diciembre 145 IPS (3,04 %) acumularon $5.5 billones.
Estas diferencias reflejan capacidades desiguales de operación, gestión y sostenimiento financiero dentro del sistema, así como distintos niveles de complejidad, inversión y capacidad resolutiva entre prestadores.
Aunque se proyectaban utilidades cercanas a $9.4 billones, el resultado final fue de $6.8 billones, lo que representa una reducción del 38,23 % frente a la expectativa inicial. Aun así, persisten amplias diferencias en los resultados financieros del sector, reflejadas en un coeficiente de Gini de 0,81.
El sistema muestra así una alta heterogeneidad: mientras algunas IPS de alta complejidad logran consolidar mejores indicadores financieros asociados a escala y capacidad de gestión, una proporción importante opera con márgenes estrechos o reporta pérdidas, en medio de crecientes presiones de cartera y liquidez.
El principal desafío estructural continúa siendo el flujo de recursos. El crecimiento de los costos supera el comportamiento de los ingresos, la sostenibilidad depende parcialmente de ingresos no operacionales y persisten ciclos prolongados de pago que restringen la liquidez disponible para garantizar continuidad operativa, inversión y fortalecimiento de la capacidad hospitalaria.
En este contexto, la sostenibilidad financiera y la disponibilidad oportuna de recursos continúan siendo condiciones necesarias para garantizar continuidad operativa, capacidad resolutiva, calidad asistencial e inversión en infraestructura, tecnología y talento humano dentro del sistema hospitalario. En este escenario, los excedentes financieros de las IPS no constituyen necesariamente una distorsión del sistema, sino una condición relevante para sostener procesos de modernización tecnológica, calidad asistencial, investigación, fortalecimiento del talento humano y expansión de capacidades clínicas, particularmente en instituciones de alta complejidad.
En sistemas hospitalarios de alta complejidad, la generación de excedentes sostenibles no constituye necesariamente una contradicción con la misión asistencial, sino una condición para preservar capacidad resolutiva, innovación y continuidad del servicio.
Fuente: Superintendencia Nacional de Salud, Catálogo FT 001 IPS SEGUNDO SEMESTRE a diciembre de 2025.Cálculos:
Jaime A. Peláez Q. Especialista en gerencia, economía y finanzas de la salud, UPB.
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