Todos los años,
el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia publica el
Estado Mundial de ésta, el estudio más amplio
que se realiza sobre las tendencias mundiales que afectan a
la niñez y ofrece las últimas estadísticas
sobre el tema. Este año, el informe llamado Estado
Mundial de la Infancia 2007: La mujer y la infancia, publicado
con motivo del 60º aniversario de la organización,
analiza los aspectos relacionados con la igualdad entre los
géneros y la autonomía de la mujer.
El informe resalta que uno de los escollos más importantes
para la realización de los derechos de la infancia y
el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (metas principales
de la comunidad internacional reafirmadas en la Cumbre Mundial
de 2005), es la discriminación que enfrenta la mujer.
A pesar del progreso de la situación de la mujer en las
últimas décadas en Colombia y en América
Latina, aún se presenta un alto porcentaje de discriminación,
violencia intrafamiliar, falta de autonomía y pobreza,
que afecta las vidas de millones de niñas y de mujeres
en los hogares, el empleo y la política.
En el caso de Colombia, la Encuesta Nacional de Demografía
y Salud de 2005 revela que en el país el 39% de las mujeres
ha sido víctima de golpes, violaciones, ataques con armas
y quemaduras, por parte de sus maridos, novios o compañero.
En la última década se pasó de un 12% de
jóvenes madres o embarazadas entre 15 y 19 años,
a un 20.5% en 2005. La participación política
de las mujeres en Colombia no llega al 15% de representación
en los puestos de elección popular. El 25% de las niñas
expresó haber ingresado a los grupos armados a causa
de la violencia y la falta de afecto en sus familias. Otros
informes estiman que en el país el 75% de las personas
desplazadas son mujeres y niños. El desempleo es mayor
en mujeres: 19.6% respecto de 12% en hombres. Según la
Contraloría General de la República, en su Evaluación
de la Agenda de Género 2005, persisten barreras de acceso
a los servicios de salud, mala atención, baja cobertura
y discriminación. Por ejemplo, la tasa de mortalidad
materna sigue siendo inaceptablemente alta, con grandes disparidades
regionales, y el aumento de la epidemia del VIH-sida en mujeres
se ha acelerado dramáticamente, pasando de una proporción
hombre-mujer de 20:1 en 1988 a 3:1 en 2005.
En muchos de los hogares colombianos y latinoamericanos, las
mujeres tienen menor poder de decisión, lo que afecta
directamente a la infancia, pues son las mujeres quienes generalmente
priorizan la nutrición, la salud y la educación
de los niños.
Todo esto evidencia desigualdades de género que sumadas
a otras desigualdades sociales, económicas, educativas
y laborales, dejan a la mujer en una posición desventajosa.
Se resalta que la discriminación comienza en la niñez.
Por eso, alcanzar la igualdad de género implica asegurar
que los niños y las niñas reciban una educación
de calidad libre de estereotipos, garantizarles igualdad de
oportunidades en el desarrollo pleno de sus capacidades, participar
en la toma de decisiones y ejercer sus derechos.
El informe hace un llamado a eliminar la discriminación
entre los géneros y a promover la autonomía de
las mujeres y su participación en la toma de decisiones,
y establece que esto redundará no solo en beneficio de
las mujeres, sino en la supervivencia y el bienestar de la infancia.
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