 |
|
|
 |
|
| |
|
|
| Ante la preocupación por
una deuda superior a $1 billón de entidades del gobierno
y de EPS, la alianza Somos 14 más 1 conformada
por 14 clínicas y hospitales de Medellín, reclama
el pago de esa deuda para seguir operando y no cerrar servicios
vitales. |
|
|
La alianza representa a más
del 80% de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud
(IPS) que atienden alta complejidad en Medellín y su
área metropolitana, y desde hace 40 años trabaja
por ofrecer una salud de alta calidad y atención prioritaria
al usuario; pero como toda empresa, sin que le paguen oportunamente
por sus servicios, estas 14 clínicas y hospitales ven
amenazada su supervivencia y podrían verse obligadas
a cerrar paulatinamente servicios tan importantes como cancerología,
cuidados intensivos y cardiología, entre otras, con el
agravante de que las urgencias están desbordadas y ya
se han cerrado algunos servicios de pediatría y maternidad
en Medellín.
Actualmente, cuando una persona es atendida hoy, la clínica
o el hospital recibe el pago por esos servicios en promedio
190 días después de la atención (más
de 6 meses). Entonces, en caso de empezar a cerrar servicios
por la falta de pago que imposibilitaría cubrir costos
fijos que demanda atender a cada persona, que suman miles de
pacientes al año, el gobierno y las EPS que no pagan
oportunamente estarían atentando contra la garantía
de poder ofrecer esos servicios vitales y contra el derecho
fundamental a la salud de cada paciente, con la consecuencia
aún no dimensionada de vidas perdidas y agravamiento
del estado de salud de esos pacientes que no pudieran ser atendidos.
De ahí la necesidad de sensibilizar a la comunidad acerca
de esta delicada situación.
La alianza está compuesta por la Clínica Cardio
VID, Clínica CES, Clínica del Prado, Clínica
El Rosario, Clínica Las Américas, Clínica
Las Vegas, Clínica Medellín, Clínica San
Juan de Dios de La Ceja, Clínica Soma, Clínica
Universitaria Bolivariana, Hospital General de Medellín,
Hospital Pablo Tobón Uribe, Hospital Universitario de
San Vicente Fundación e IPS Universitaria de la Universidad
de Antioquia.
La alianza Somos 14 más 1 pretende que los ciudadanos
se concienticen acerca de la crítica situación
que vive el sistema de salud en Colombia, la cual afecta a los
pacientes y a toda la cadena de valor, generando trastornos
en la adecuada prestación del servicio. Por eso, el 'más
1' invita a que cada colombiano que siente vulnerado su derecho
a la salud se sume y contribuya con esta iniciativa a mejorar
el sistema, señala Mauricio Jaramillo, director
de la Clínica CES.
Según las cifras de Somos 14 más 1,
al cierre de junio pasado la cartera sumaba $1,06 billones (ver
Cuadro 1). El 40% de la deuda (unos $428.000 millones) corresponde
a entidades del gobierno o en los que tiene participación
(como Caprecom y Savia Salud), por lo que debería dar
el ejemplo con el pago oportuno a las clínicas y hospitales
por los servicios prestados a la población.
Sin embargo no es así: por eso el director del Hospital
Universitario de San Vicente Fundación, Julio Ernesto
Toro, cuestiona que mientras el Estado es el mandante para que
los pacientes sean atendidos y el responsable de girar los recursos
de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) a las EPS,
el dinero no aparece: "¿Qué se hizo la plata?
¿O es que no alcanza? Hay preguntas por resolver, pero
lo cierto es que en los hospitales tenemos muchas obligaciones
y no hay con qué cumplirlas". |
| Cuadro 1. Cifras consolidadas
Alianza Somos 14 más 1 |
 |
El jefe de Admisiones y Facturación
del mismo Hospital, Carlos Arroyave, agrega: El gobierno
debe dar ejemplo pagando oportunamente, porque si miramos en
detalle más del 40% de la cartera pertenece a entidades
en las que éste tiene participación y además
como ente regulador le corresponde garantizar el pago de las
entidades morosas a las IPS. En igual sentido, Juan Édgar
Marín, gerente de Contratación de la IPS Universitaria
de la Universidad de Antioquia, afirma: Nos hemos reunido
con el gobierno nacional y solicitado su intervención
para resolver el problema que nos afecta, pero no se han implementado
las medidas que ayuden a solucionar de forma contundente la
situación. Y con el giro directo y la compra de cartera
por parte del gobierno, no ha sido suficiente.
Además, hay inconsistencias en el monto de la deuda,
explica Luis Guillermo Saldarriaga, jefe de la División
Administrativa del Hospital Pablo Tobón Uribe: Las
cifras de cartera entre prestadores y aseguradores no coinciden,
porque los métodos de recolección y comparación
no son los mismos; además en los registros de las EPS
no se cuentan las facturas devueltas ni las facturas pendientes
por radicar ante la empresa responsable de pago. La diferencia
consiste en que las EPS no contabilizan el 100% de las facturas,
porque se demoran hasta 30 días en recibirlas después
de prestado el servicio y las cuentas objetadas (glosadas) no
hacen parte de las cifras que reporta el asegurador.
Sobre las consecuencias de la falta de pago, el director de
la Clínica Universitaria Bolivariana, Carlos Alberto
Restrepo, afirma: Lo que sucede con la demora en los pagos
a clínicas y hospitales, es que no tendremos los recursos
para brindar una atención oportuna a los pacientes. No
quisiéramos llegar al cierre de servicios hospitalarios
importantes para la comunidad y de alta complejidad.
Dada la gravedad del problema, el mayor objetivo de la Alianza
Somos 14 + 1 es buscar que los actores del sistema
de salud se sensibilicen ante esta situación e informar
a los usuarios sobre el funcionamiento del sistema, que hagan
uso racional de los servicios de salud y exijan a todas las
partes (aseguradores, prestadores y gobierno) que asuman las
responsabilidades que les corresponden, para generar verdaderas
soluciones |
 |

|
|
|
|