MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 4    NO 45   JUNIO DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Intervención más que
anunciada a Caprecom

Olga Lucia Muñoz López Periodista, Medellín

El 14 de noviembre de 1912, durante el gobierno de Carlos E, Restrepo, se creó la primera Caja de Previsión Social en Colombia, denominada "Caja de Auxilios de los Ramos Postal y Telegráfico". En 1960 se convirtió en Establecimiento Público bajo en nombre "Caja de Previsión Social de Comunicaciones" CAPRECOM. El 14 de noviembre de 1995, la Superintendencia Nacional de Salud autorizó a la Caja para operar como EPS en el régimen contributivo y primera ARS en el mercado del régimen subsidiado.

En 1996 se convierte en Empresa Industrial y Comercial del Estado y reafirma los negocios de EPS para el régimen contributivo y ARS para el subsidiado, como IPS y como Administradora del Fondo de Reserva Pensional. Ahora, el pasado 10 de mayo, ad portas de cumplir 90 años de existencia como la primera Caja de Previsión en América Latina y siendo la primera ARS del país por volumen de afiliados y por cobertura (con presencia en 906 de los 1.049 municipios del país), Caprecom es intervenida por la Supersalud, a causa de los problemas financieros y administrativos que habían puesto en riesgo la prestación de servicios a sus afiliados.
La intervención abarca a la EPS/ARS Caprecom, o sea, a los dos regímenes: contributivo y subsidiado, y tiene como objetivo primordial buscar fórmulas de salvamento de la entidad, que a la fecha de intervención, contaba con sede en los 32 departamentos del país, 1'513.313 afiliados en el régimen subsidiado (aunque solo tenía plenamente reconocidos 1'369.708) y 99.561 afiliados compensados en el régimen contributivo.
Nebulosa financiera
La falta de claridad en la contabilidad le impedía a Caprecom disponer de datos fiables sobre su operación financiera, lo que a su vez impedía conocer a ciencia cierta su realidad económica. Sin embargo, la Supersalud presentó las cifras en las cuales se apoyó para adoptar la intervención.
A diciembre 31 de 2001, Caprecom mostraba deudas por $27.263 millones en el régimen contributivo, de los cuales $7.725 millones estaban en mora; en el régimen subsidiado las deudas ascendían a $48.066 millones y tenía en mora $14.493 millones, en tanto que las deudas por cobrar a los entes territoriales eran de $98.219 millones. La Supersalud consideró que ésta última situación demostraba falta de acción administrativa, porque a pesar de las dificultades económicas y las deudas, no había gestión en el cobro de cartera.
La capacidad de endeudamiento de Caprecom EPS estaba en 109.74%, su capital de trabajo negativo figuraba con $2.605 millones, a los gastos administrativos y de ventas destinaba 36% de sus ingresos operacionales presentando un déficit de 19% para cubrir los gastos de prestación de servicios de salud a los afiliados, y en definitiva, las fallas en los sistemas de información no le permitía garantizar procesos confiables de afiliación, recaudo y compensación.
Historial de sanciones
La larga vida de Caprecom está cargada de altibajos, pero infortunadamente más de sanciones y escándalos. El 10 de julio de 1997, le fue suspendida la autorización de funcionamiento por irregularidades en su estructura orgánica y funcional, sistemas de información, cotizaciones y recaudación de aportes, aspectos presupuestales y financieros, y planes complementarios. El 20 de marzo de 1998 le fue levantada la suspensión en virtud de un convenio con el Ministerio de Hacienda y la Supersalud.
El 12 de marzo de 1999 se le impuso una multa y se le suspendió su capacidad de afiliación al régimen contributivo por incumplimiento en el margen de solvencia, por lo cual no pudo ingresar desde entonces y hasta la fecha, nuevos afiliados a su EPS; el 18 de octubre de 2000 fue multada por irregularidades en los procesos de afiliación, recaudo y compensación; el 11 de abril de 2001 fue multada por deficiencias administrativas y contables, y el 27 de marzo de 2001 le fue confirmada la autorización de administrar y operar el régimen subsidiado.
Ante el evidente deterioro de la EPS, la Superintendencia inició un monitoreo a Caprecom y concluyó que el servicio público esencial de la salud podía afectarse gravemente para sus afiliados y usuarios, lo que obligó a la intervención. La falta de solidez financiera no garantizaba la prestación permanente de estos servicios, le generaba incumplimiento en el pago oportuno a proveedores y prestadores de servicios de salud (lo que le trasladaba a éstos últimos las dificultades financieras de Caprecom) y ello finalmente redundaba en la falta de atención oportuna y de calidad a los afiliados, en un círculo vicioso que parecía sin fin.
Debe aclararse, sin embargo, que los servicios continúan prestándose a los afiliados en la red de servicios de salud que tiene contratos vigentes y que la intervención no afecta a Caprecom Pensiones.
Lío jurídico con Hospital General de Medellín
En diciembre de 2001, el Hospital General de Medellín declaró caducidad de contrato a Caprecom, la Caja presentó recurso de reposición al HGM y éste no fue aceptado; luego, Caprecom presentó acción de tutela contra la caducidad y ésta fue negada. Posteriormente, la Caja presentó contrademanda contra la caducidad ante el Tribunal Administrativo de Antioquia, la cual fue aceptada el pasado 5 de abril, pero sin estar en firme. El caso por tanto no está cerrado, pero genera múltiples implicaciones para Caprecom a nivel nacional.
La Ley 80 de 1993 establece en su artículo 86, que son inhábiles para participar en licitaciones y concursos y para celebrar contratos con las entidades estatales, quienes dieron lugar a la declaración de caducidad, determinando además en su artículo 97, que si llegase a sobrevenir una inhabilidad en el contratista, éste cederá el contrato previa autorización escrita de la entidad contratante o, si ello no fuere posible, renunciará a su ejecución.
La mora en el pago de cuentas y el índice de endeudamiento llevaron a las IPS que conforman la red prestadora de servicios de Caprecom, a disminuir sus servicios a los afiliados de la Caja, y en el caso del Hospital General, a declarar la caducidad administrativa, lo que ahora le impide a Caprecom suscribir nuevos contratos en el país para prestación de servicios.
Ante la declaración de caducidad del HGM, la Caja señala que hubo mucha injusticia de parte del hospital, y que ahora están esperando el fallo, la segunda instancia de la tutela que se interpuso, que creen le dará la razón a Caprecom, porque al parecer hubo precipitación e incomprensión del hospital, y faltó concertación y diálogo.
La intervención
Los antecedentes de irregularidades obligaron a la Supersalud a decretar la intervención por 3 meses, duración que podrá prorrogarse y que se aplica sin perjuicio del proceso de disolución y liquidación si éste fuera necesario.
La intervención implica realizar los procesos necesarios para mejorar el régimen contributivo, especialmente en la garantía de prestación de servicios de salud a los afiliados; también determina la protección de negocios y activos de Caprecom, la adopción de medidas administrativas para garantizar los objetivos de la intervención y la liquidación de activos cuando sea necesaria. Actuará como agente contralor del proceso, la firma Jahv McGregor Limitada.
"La liquidación está proscrita"
Con esta declaración, el interventor designado por la Supersalud para Caprecom, José Rafael Domínguez Ayala, reiteró enfáticamente que el propósito de la intervención es buscar fórmulas de viabilidad financiera al régimen contributivo y volverlo más competitivo. Domínguez confía en que un plan de gestión adecuado y un cronograma fiable, con metas alcanzables, convencerá al Ministerio de Hacienda y al gobierno nacional, de que ayuden económicamente a la entidad en el monto necesario para salir de la crisis. "Al Estado hay que comprometerlo con los dineros pero también con planes de gestión. No se puede pedir acostado en una hamaca, hay que pedir recursos pero también decir: nos comprometemos a mejorar eficiencia, reducir costos, racionalizar gastos y a volver la empresa más productiva", agregó.
Domínguez señaló que se necesita depuración urgente de la contabilidad, porque falta claridad sobre deudas a IPS y proveedores; también se debe actualizar la base de datos, y hacer más eficaces algunas áreas.
En el régimen contributivo el flujo de caja tiene un desequilibrio real entre ingresos y egresos, que configura una iliquidez muy preocupante, siendo el principal problema. Es una deuda de casi $35.000 millones que podría apalancarse cuando se cancelen las cuentas por cobrar; se disminuiría la deuda pero continuaría el déficit, por lo que se necesitan estrategias para lograr más y mejores ingresos, además de reducir costos. Se detectó que empresas afiliadas como Telecom, Inravisión, Adpostal, Ministerio de Comunicaciones, Audiovisuales, entre otras, deben alrededor de $15.000 millones, por lo que se les instará a ponerse al día en los pagos, muchos del plan complementario.
También se va a caracterizar la deuda por municipio, IPS y tipo, para plantear una estrategia que permita mover el margen de solvencia, a efecto de presentar un plan que permita levantar la sanción y afiliar nuevos cotizantes.
El régimen subsidiado marcha mejor, pero hay dificultades por la alta cartera por cobrar a los entes territoriales, deudas que pasan de 5 y 6 años y que exigirán acciones muy agresivas de cobro, luego de intentar la concertación con alcaldes y gobernadores; Caprecom espera recuperar más de $98.000 millones, lo que permitiría pagar los algo más de $75.000 millones que se deben y alcanzar un buen punto de equilibrio. Las ARS con más deudas son las regionales Atlántico, Valle y Santander.
Domínguez señaló que se negociarán deudas con IPS públicas de cada jurisdicción, luego de que los alcaldes paguen, lo que beneficiará a todas las partes. Además, invitó a los entes territoriales a renovar contratos y a volver a confiar en la ARS Caprecom, porque existe voluntad real de no defraudarlos en servicios.
Frente a la restricción de servicios en las regiones, la red se ha reabierto poco a poco y se procurará tenerla disponible en un 90%. La red propia apenas ofrece servicios de primer nivel y algunos ambulatorios del segundo, pero se está poniendo su capacidad máxima de oferta a disposición de los dos regímenes, para contratar exclusivamente lo necesario de nivel 3 y 4. "No podemos darnos el lujo de tener IPS vacías atendiendo únicamente al contributivo mientras el subsidiado no tiene donde lo atiendan. Esto lo revisamos con IPS por IPS, para confrontar costos de la IPS Vs productividad".
Domínguez señala que falta más integración al Plan de Trabajo desde las regiones, por lo que es prioritario conservar la unidad de empresa y no trabajar como 32 familias sueltas por todo el país; para ello es necesario generar cultura de la información permanente y compromiso con las directrices nacionales. Hay regiones con nivel administrativo "más enano" que otras, señaló, dependiendo del número de afiliados y la gestión particular, proactividad, compromiso y creatividad de algunos directores.
Ante los problemas de Caprecom en Antioquia, espera también apoyo de algunos directivos de IPS, con los cuales se buscarán acuerdos de pago sobre cartera vencida, porque la principal preocupación ahora es que la falta o la distorsión de la información sobre la situación real de la empresa, "espante" a los afiliados.
También debe reconocerse que ha habido casos de descuido a nivel nacional: el contrato administrativo de 1996 del régimen subsidiado no se ha liquidado a la fecha y obviamente el primer paso es reconocer obligaciones de parte y parte para efectos de cancelar y saldar la deuda, liquidando el contrato. En eso hay mucho atraso por parte de la entidad, pero será otra de las estrategias a aplicar de inmediato: la liquidación de todos los contratos interadministrativos pendientes, agregó Domínguez.
La planta potencial de empleados es de 1.650, se tienen en realidad 1.345 (porque se tienen 315 vacantes que no se van a cubrir), y hay 90 promotores del régimen subsidiado contratados en diferentes regiones por prestación de servicios.
Sobre la debilidad enorme en sistemas de información, Domínguez expresó que no es exclusiva de Caprecom sino de muchas EPS, públicas y privadas, y que la Caja aspira a transformarla en fortaleza, insistiendo ante Planeación Nacional en la liberación de recursos destinados a esta plataforma tecnológica, para así agilizar procesos.
"En esta Caja de Previsión está proscrita la palabra liquidación, porque hablar de liquidación es hablar de derrota y nosotros no estamos derrotados. La intervención es para buscar la recuperación, la viabilidad financiera de la empresa y el mejoramiento de los servicios", concluyó Domínguez Ayala. "Es una carrera contra reloj, pero tenemos la política de que los problemas nuevos no se dejarán envejecer".
En Atlántico piden descentralización
Saúl Orozco, director de Caprecom Atlántico, señaló que falta descentralización para mejorar procesos y que faltan insumos administrativos. Allí se tienen 78.000 afiliados en el subsidiado y 3.578 en el contributivo, que padecen la dilación en todo trámite.
En enero pasado la red prestaba apenas algunos servicios por falta de pago a nivel nacional en el contributivo. Las principales quejas fueron por la deficiente asistencia o la no entrega de medicamentos, y en la atención a quejas se genera desgaste y se desatiende el servicio. Aquí vuelve y juega el centralismo, señaló Orozco.
Ahora se tienen contratos con la red de urgencias del Atlántico y de Barranquilla, y hay ejecutivos nocturnos para resolver dificultades con la atención, por directriz del director interventor. En la costa atlántica se atiende en forma relativamente normal a los afiliados y se hizo un plan de choque para procedimientos y cirugías represadas, indicó Orozco, quién agregó que no se debe sembrar terrorismo con la intervención, porque existen otras EPS y ARS donde se dilatan más los procesos de atención.
En el año 2000, la regional Atlántico tenía 39.000 afiliados en los dos regímenes y el año 2001 lo cerró con 78.000 afiliados, o sea que duplicó afiliación con la estrategia de los promotores y los Comités de participación comunitaria, que explican las ventajas de afiliarse a Caprecom por ser una empresa del Estado.
Caprecom es la ARS con más quejas en Sucre
En evaluación de la División de Desarrollo de Servicios de Dasssalud, Caprecom presenta el mayor número de quejas de afiliados al régimen subsidiado (34.000 en 17 municipios), casi todas generadas porque no les entregan a tiempo los medicamentos. Según Gustavo Montes, jefe de la División, las dificultades de las ARS en Sucre, incluida Caprecom, provienen de los retrasos en el flujo de recursos de los fondos estatales y la falta de conocimiento de los usuarios sobre derechos y deberes.
El director de ARS y EPS Caprecom, Isaac Hernández Hernández, manifestó que las demoras y dificultades en el traslado de medicamentos, especialmente en zonas de alto riesgo, es la explicación para el descontento que reflejan también los afiliados al régimen contributivo de esta entidad (880), quienes sólo pueden acceder a servicios de medicina general y de droguería, debido a la sanción de la Supersalud desde hace tres años y a las deudas contraídas con las IPS y las farmacias.
El plazo
Queda muy poco tiempo para que la EPS/ARS Caprecom pueda solucionar las graves dificultades que atraviesa y que le permitan salvarse de la liquidación. Se trata de un compromiso donde todos deben poner si se quiere salvar a la entidad, y el primer involucrado es el Estado, con el pago de las deudas pendientes de tiempo atrás, tanto por parte de entidades territoriales como de empresas oficiales de comunicaciones.
Es una tarea titánica, porque es mucho el tiempo que se ha dejado correr en el proceso de deterioro paulatino de Caprecom y grandes los vicios acumulados en la entidad. Le queda a la Supersalud y a los empleados y dolientes de la Caja, la penosa y dura tarea de elaborar el Plan de Salvamento de la institución, y el reto de convencer a diferentes estamentos del gobierno nacional, para que financie procesos que le ayuden a Caprecom a apalancar su recuperación como EPS y ARS. Ellos ahora tienen la palabra, pero el reloj corre cada vez más rápido.

 

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