MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 237 JUNIO DEL AÑO 2018 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com
L a Asamblea Mundial de la Salud es el organismo supremo y decisorio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y está conformada por delegados de los países miembros, los cuales se reúnen cada año en el mes de mayo en Ginebra. El 23 de mayo de este año se realizó la 71ª versión, en la cual se discutieron los temas que comentaré a continuación:
Este sigue siendo un tema de gran preocupación no solamente para la República Democrática del Congo sino para el mundo entero, en la medida en que el brote alcance núcleos urbanos y a partir de allí se disemine a través de los viajes internacionales a otras regiones del mundo. Dada la experiencia previa con esta temida enfermedad, hubo una reacción muy oportuna por parte de los diferentes organismos, incluida la OMS, y eso da un parte de tranquilidad por el momento.
Se plantea la necesidad de que estas comunidades tengan un mayor acceso a los servicios de salud, tanto desde el punto de vista preventivo como curativo. Esta situación se puede extrapolar a cualquier región del mundo en donde haya desplazamiento de comunidades por conflicto armado o por condiciones naturales. En muchas ocasiones nadie se cree responsable de estas personas que están en condiciones de inferioridad y que carecen de las mínimas condiciones para llevar una vida digna, y todo termina sujeto a acciones filantrópicas y colaborativas que son efímeras y transitorias.
Son evidentes las limitantes que tiene la población para acceder a los medicamentos y vacunas disponibles, sin contar con aquellos no disponibles pero necesarios y que son de poco interés para la industria farmacéutica. Al problema de los altos costos de los medicamentos y las vacunas, se suma la falsificación de medicamentos, la falta de suficiente principio activo, y las trabas que en ocasiones ponen los sistemas de aseguramiento. Por otro lado se debe tener en cuenta el uso inadecuado de los mismos, como es el caso de los antibióticos y los opiáceos.
Sin duda persisten muchos problemas de salud pública, principalmente asociados a la pobreza y a las inequidades existentes. Se pretende que los gobiernos, organismos de salud, la industria farmacéutica, las organizaciones no gubernamentales, entre otros, trabajen de manera mancomunada en el diseño e implementación de estrategias innovadoras para facilitar el acceso de toda la población a los servicios de salud y para la generación de nuevas alternativas terapéuticas.
Fuente: http://www.who.int/es
Tel: (4) 516 74 43
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