MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 255 DICIEMBRE DEL AÑO 2019 ISNN 0124-4388
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-Unas 800 mil personas se quitan la vida al año en el mundo, de esas 2.500 son colombianas.
-Según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es la segunda causa de muerte de personas entre los 15 y 29 años.
-La ONU asegura que la salud mental ha sido desatendida durante muchos años y se necesita abordar urgentemente este asunto.
En Colombia hay dos grupos de edad que muestran las mayores conductas de suicidio, los jóvenes entre los 15 y 18 años de edad, y las personas mayores de 70 años.
Jorge Tamayo, psiquiatra, informa que el hecho de que se vea en los jóvenes unas conductas suicidas tan altas es algo que se ha detectado en otros países del mundo y tiene que ver con la inmadurez cerebral, sobre todo en la parte prefrontal, que es el área que ayuda a tener adecuados juicios, planeación, control del impulso y de las emociones, y que todavía no se ha terminado de desarrollar en los adolescentes, así que situaciones frustrantes, que generan un marcado displacer, o que claramente se asocian a emociones negativas, pueden llevar a que los jóvenes en un intento por manejar las frustraciones, o por no tolerar la adversidad busquen un acto inmediatista e impulsivo y tratan de quitarse la vida para aliviar el malestar.
Hay varias conductas a detectar en los adolescentes que hacen pensar que pueden estar en riesgo de una conducta suicida, una de ellas es cuando cambian el estado de ánimo, cuando se vuelven más irritables de lo normal, se aíslan no solo de la familia sino también de los amigos y de otras personas que son relevantes para ellos, cuando expresan y están pensando en la muerte, cuando manifiestan estar aburridos con la vida, que no se sienten motivados con absolutamente nada, cuando cosas que para ellos han sido muy importantes y gratificantes dejan de serlo, y más aun, cuando empiezan a despedirse, o a regalar objetos que para ellos son muy preciados; estas son señales de alarma que no se pueden dejar pasar y obliga a buscar ayuda profesional.
Los datos que se tienen en Colombia del año pasado en general y para todas las edades, muestra una tasa de suicidio de más de más de dos mil caos, baja comparada con cifras de otras latitudes del mundo, sin embargo esto puede deberse al subregistro, ya que el país apenas se está poniendo al día para tener un adecuado reporte en los casos de suicidio.
“Lo más preocupante no solo son los suicidios ya consumados, sino cuántos están teniendo comportamientos suicidas, cuántos se están intentando quitar la vida”, afirma el siquiatra Jorge Tamayo quien agrega: “Los médicos ven constantemente que la conducta suicida en los jóvenes es constante y por lo tanto hace falta más políticas de prevención, de acompañamiento a los padres, intervención desde la familia de ese tipo de situaciones”.
“El estigma sigue vigente aunque ha cambiado un poco porque las personas van entendiendo que hay que buscar ayuda profesional cuando se sufre de depresión, pero aun así todavía persiste la idea de que ir al psiquiatra es ir donde el loquero, o que cuando yo voy al siquiatra estoy loco, y eso no es verdad”.
En el caso de los jóvenes, es importante que los padres entiendan que definitivamente hay que cambiar la perspectiva de lo que realmente es buscar ayuda con un psicólogo o un psiquiatra, y que si los jóvenes están cambiando de ánimo, o hay cambios de conducta, la mejor manera atender la situación no es dar una palmada en la espalda, o decir que mire en internet para ver qué hay: lo mejor cuando se observan cambios en el estado físico es buscar ayuda profesional inmediata para determinar cuál es la magnitud del riesgo, y si es del caso, iniciar el tratamiento oportuno.
Aunque el sistema de salud es imperfecto y ha mejorado en algunas cosas, para el siquiatra Jorge Tamayo, en los quince minutos de atención psiquiátrica, o en el mejor de los casos treinta minutos de atención psicológica cada mes, es imposible brindar el acompañamiento adecuado y que realmente se brinde una atención de calidad: “me preocupa el sistema de salud mental en Colombia, están equiparando la salud mental en con otro tipo de especialidades médicas y esto nos está llevando a no proporcionar la adecuada intervención en la salud mental de la población; ahí el ministro de salud tiene que revisar si se está entregando la atención adecuada a la población, especialmente a los más jóvenes”. Señaló Tamayo.
Carolina Peñeres Ospina, directora ejecutiva de Red Papaz, afirma que el riesgo de suicidio en la infancia y en la adolescencia viene siendo una preocupación que crece en el país y para Red Papaz ha sido importante hablarle a los padres, madres, educadores y cuidadores, sobre cómo prevenir y anticipar estas situaciones, así como entender la mejor manera de enfrentar la depresión y otras conductas problemáticas, incluyendo enfrentar temas como hablar del suicidio.
“Hay un tema muy preocupante, en Colombia no se tienen cifras de suicidios o intentos de suicidios, y los únicos que tienen cifras son medicina legal, pero además antes de 2014 no hay mucha certeza de las cifras, pero a partir de ese momento sabemos que todos los años se están presentando en el país un poco más de 2.500 suicidios consumados al año”, indicó Carolina Peñeres Ospina.
Para Red Papaz es importante hablar del tema dentro los hogares porque los niños se enteran por otros medios, por las redes sociales, por el colegio, y resulta que a los adultos que los acompañan, les da miedo hablar del tema, porque creen que les van a dar ideas. De ahí que se requiera toda la seriedad para poder identificar qué está pasando.
“Las personas siempre avisan, casi siempre que hay un suicidio la mayoría de las veces se cae en cuenta de que esa persona había expresado que se quería quitar la vida, o en redes sociales estaba diciendo que estaba aburrido o que no quería vivir más, ahí hay señales que las personas pueden identificar”.
Siempre es válido pedir ayuda, la salud mental es un tema que Colombia y el Ministerio de Salud apenas está empezando a tomárselo muy en serio porque es real, al suicidio no se le puede dar la espalda, busquemos la manera de prestarle atención, lamentablemente los problemas de salud mental tienen un estigma, ir a un psicólogo o siquiatra está mal visto, pero es la oportunidad de atender una situación antes de que se agrave.
“La adolescencia puede ser muy intensa y estar repleta de oportunidades y libertades recién descubiertas. Pero también puede estar marcada por las preocupaciones por los exámenes, los primeros amores, y la presión de los compañeros o de las modas. Para algunos adolescentes la carga puede llegar a ser tan pesada que ponen fin a sus vidas. El suicidio nunca es la respuesta. Siempre hay esperanza”. OMS
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