MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 262 JULIO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter

Promoverán en el Congreso proyecto para garantizar la soberanía farmacéutica

Por: Redacción EL PULSO
elpulso@sanvicentefundacion.com

En tres décadas Colombia ha perdido todo lo que había avanzado en seguridad farmacéutica, muy atrás quedaron los años en los que el Instituto Nacional de Salud fabricaba las vacunas para los colombianos y el país pasó a depender de las importaciones para garantizar el suministro de vacunas, medicamentos y biotecnología, y eso es lo que preocupa al senador antioqueño Iván Darío Agudelo.

“No le dimos la importancia a la ciencia, no se asignaron los recursos suficientes para mantener la capacidad instalada, ahora podemos hacerlo, aprovechando que el INS tiene una excelente directora que puede ayudar a que con política pública se produzcan bienes públicos esenciales. Tenemos cómo volver a que el Instituto Nacional de Salud sea lo que era hace 30 años, si los demás países lo hicieron, ¿por qué no nosotros?”, preguntó el senador Agudelo.

De acuerdo con el Conpes 155 de 2012, que creó la Política Farmacéutica Nacional, el índice de densidad de químicos farmacéuticos en Colombia es de 10,4 farmacéuticos por cada 100.000 habitantes; muy por debajo de países como España con un índice farmacéutico de 140.

De hecho, el mismo documento señala que para la época ya se habían detectado problemas de oferta y disponibilidad de otros medicamentos esenciales para enfermedades crónicas no trasmisibles y se habían documentado dificultades en la adquisición, provisión y dispensación oportuna de medicamentos de control especial manejados por el Fondo Nacional de Estupefacientes (FNE), por ejemplo la Metadona y el Metilfenidato. “En algunos casos estos desabastecimientos se han producido a nivel global y nacional en medicamentos de primera línea para el manejo de varios tipos de cáncer, como el cisplatino o el carboplatino, y han significado monitoreo e intervenciones de agencias sanitarias en alianza con productores locales”.

Claudia Vacca González, magister en Farmacoepidemiología y directora del Observatorio Farmacológico de la Universidad Nacional en Bogotá, explicó que “la seguridad y soberanía farmacéutica se convirtieron en una prioridad para la mayoría de países del mundo, incluidos los ricos, porque producto de la globalización se ha generado una división de la provisión de bienes que especializaron en extremo los ingredientes activos y los medicamentos, lo que generó el desmonte de las capacidades locales. China, India, Puerto Rico y Brasil se especializaron en producir y los otros en asumir solo la comercialización. Perú, Chile y muy especialmente Colombia, para hablar solo de América Latina, tomaron la decisión de ser importadores y desmontaron la capacidad instalada de producción de medicamentos y productos tecnológicos”.

Pero con la pandemia por coronavirus la problemática ha sido mucho más visible. “Hoy tenemos desabastecimiento de productos muy básicos que deberían estar disponibles en cualquier circunstancia”, anotó Vacca.

Situación que se agravará más cuando sea descubierta la vacuna y el mundo entero empiece a depender del país que la desarrolle.

Moisés Wasserman, ex director del Instituto Nacional de Salud y presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, aseguró que en medio de esta crisis de salud se vio la escasez de kits diagnósticos y afirmó que eso reveló unas grietas en la globalización, lejos de los ideales, agregando, que la ciencia básica es absolutamente fundamental, porque no asume instancias más técnicas, ni asume el kit para el Covid -19 como una caja negra misteriosa y dijo que la limitación de producirlo en Colombia es un complejo de inferioridad.

El presidente del Senado, Lidio García Turbay, enfatizó: “Hoy estamos frente a una guerra y luchamos contra un enemigo silencioso que por momentos tiene tanta capacidad de daño como un explosivo de alto poder expansivo y que como en toda guerra, hoy se han desnudado debilidades del sistema de salud”, a la vez que señaló que: “entonces, supimos la dimensión de nuestra flaqueza”.

¿Qué hacer?

El 20 de julio el senador Agudelo radicará en el Senado un proyecto de ley que busca retomar la senda de la seguridad farmacéutica, ya esa corporación realizó el mes pasado una audiencia pública virtual con cincuenta expertos del país, quienes dieron sus opiniones y perspectivas, que serán incluidas en el proyecto.

“Con la ley tendremos que garantizar un Ministerio de Ciencia con más liderazgo y reconocimiento que nos ayude a construir una buena y completa política pública. Fortalecer varios institutos, incluido el Instituto Nacional de Salud, potenciándolo de manera muy estratégica, para integrar los diferentes institutos con universidades y laboratorios, que el mayor orgullo de los jóvenes en Colombia sea trabajar en esos institutos porque van a darle más vida a sus padres”, anotó el senador.

Claudia Vacca agregó que “el Instituto Nacional de Salud y el Instituto Nacional de Cancerología deberían tener una inversión mayor del Estado con una agenda y unas metas de producción de insumos esenciales que garanticen el abastecimiento en el territorio nacional y regional. Además deben pensarse incentivos a la industria nacional para que produzcan medicamentos, vacunas e insumos y crear una red de universidades que tengan empresas que produzcan también biotecnología”.

Mejor dicho, que esta sea una oportunidad de impulsar la innovación local, con la posibilidad de crear redes en Latinoamérica para suplir la demanda en este lado del planeta (junto a Brasil, Argentina y Cuba). “No podemos pensar solo en Colombia ni en los colombianos, en términos logísticos en este continente requerimos unas capacidades de transporte muy complejas desde Asia e India, y no tenemos que estar repitiendo esfuerzos sino trabajar en alianza”, aseguró Vacca.

Fortalecer el talento humano

En las últimas décadas, Colombia ha sido expulsor del talento humano científico: “los cerebros fugados están haciendo desarrollo tecnológico e innovación en otros países, porque aquí no tuvieron la posibilidad de desarrollar todo su potencial”, dijo el senador Agudelo.

De hecho, pese a que en el país existan cuatro facultades públicas de Química Farmacéutica (Universidad Nacional, Universidad de Antioquia, Universidad de Cartagena y Universidad del Atlántico) no hay una formación enfocada al bien público, y eso es lo que hay que fomentar en el país, según Vacca.

“La planta de medicamentos de la Universidad Nacional se cerró en medio de una visión miope del Estado. La de la Universidad de Antioquia existe y es un importante soporte para la industria, donde se conjugan academia y sector privado, de eso debemos aprender en todo el país”, apuntó la experta.

Por eso es que el proyecto, que aún está en formulación, debería establecer en opinión de Vacca, “un mandato de distribución de recursos que permita hacer una estimación del plan de desarrollo tecnológico, talento humano e infraestructura logística y de distribución que nos permita salir del rezago antes de cinco años”.

De momento no está claro cuánto va a costar la implementación de una ley como esta, ni de dónde van a salir los recursos, pero ya está suficientemente diagnosticada la problemática y la imperiosa necesidad de una solución urgente. Desde ya la iniciativa cuenta con el aval del gobierno, tal como lo manifestó el ministro de Salud, Fernando Ruiz, en la audiencia pública virtual.

“Podrán cuestionarnos por los costos de estas iniciativas, pero los beneficios para la salud y la vida de las personas superarán cualquier inversión, y estoy seguro que estas intervenciones serán un valioso insumo para la construcción de la política pública de Ciencia y Tecnología”, concluyó Agudelo.


EL PULSO como un aporte a la buena calidad de la información en momentos de contingencia, pública y pone a disposición de toda la comunidad, los enlaces donde se pueden consultar de manera expedita todo lo relacionado con el Covid-19-


Dirección Comercial

Diana Cecilia Arbeláez Gómez

Tel: (4) 516 74 43

Cel: 3017547479

diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com