MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 262 JULIO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388
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La crisis financiera de los hospitales tanto públicos como privados en Colombia se ha venido agudizando a pesar de los esfuerzos de dichas entidades por recuperar la cartera. En Antioquia la problemática no ha sido diferente. Sin embargo, los medios de comunicación nacionales e internacionales, han mostrado a Medellín y al departamento de Antioquia como referentes positivos en el manejo de la emergencia sanitaria originada por la pandemia, pese a lo cual para las instituciones de salud el panorama es preocupante y subsisten dudas sobre la destinación de los recursos anunciados desde el gobierno nacional.
Según Luis Alberto Martínez Saldarriaga, director ejecutivo de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (AESA): “Los hospitales públicos en Colombia y los prestadores de salud tanto públicos como privados vienen adoleciendo una falta de flujo de recursos en los últimos años. Año tras año, vemos que se incrementa la cartera. Hasta el año 2012 la deuda con los hospitales públicos superaba los 500 mil millones de pesos. Para el 2019 la deuda ya era de 1.2 billones”. Puntualizó Martínez.
En general, el flujo de recursos se ve obstaculizado por la cantidad de deudas de las EPS, de ahí que el director de AESA, clasificó los principales deudores tanto del régimen subsidiado como del contributivo, encontrando que Savia Salud ocupa en el departamento el primer lugar con una deuda hasta diciembre de 2019, de 392 mil millones de pesos, siendo lo más crítico el envejecimiento de esta cartera por encima de un año. Emdisalud por su parte, EPS que se encuentra en proceso de liquidación, quedó debiendo 48 mil millones de pesos a los hospitales del departamento de los que 28 mil millones son cartera por encima de un año. La EPS Coomeva adeuda alrededor de 84 mil millones de pesos. Lo que supera en el año una suma de más de 65.000.000 millones de pesos, con el agravante de que esta tiene mayor número de afiliados. En el caso de Medimás, la deuda llega a los 34 mil millones de pesos, una deuda que supera incluso las deudas de su antecesora Cafesalud.
En los últimos meses, relata Martínez, se realizó un sondeo en 15 hospitales públicos de los niveles 2 y 3 del departamento para determinar la disminución de los ingresos durante la pandemia, el resultado mostró que en promedio se tuvo una disminución de la producción hasta el mes de abril del 48,5% y una caída en la facturación de más de 33 mil millones de pesos, lo que representa una disminución del 44.2%.
Luis Alberto Martínez señaló: “Actualmente se tienen unos gastos fijos que no dependen de la producción como los servicios de urgencias y hospitalización, y el talento humano, al cual hay que cubrirle los costos”.
En Antioquia, 110 hospitales públicos facturaron hasta el mes de marzo 649.312.053.522 pero sólo se recaudaron 415.951.691.270 lo que origina un desbalance de ingresos. Hasta la fecha, los Hospitales públicos del departamento tienen un total de pasivos que supera los 889 mil millones de pesos distribuidos así: 211.201.269.534 de hospitales de nivel 1, 558.994.307.548 para hospitales de 2 nivel (lo cual representa la brecha más amplia en endeudamiento) y 118.963.688.981 para hospitales de tercer nivel.
Por su parte el doctor Andrés Aguirre, presidente de la junta de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas ACHC, afirma que: “En un estudio de 14 instituciones de Medellín se estableció que la cartera es de 1.5 billones, y más de 200 mil millones de estos pertenecen a deuda de entidades liquidadas”.
Aguirre enfatizó sobre el contexto del sector hospitalario dado desde la ACHC y el cual tiene una relación entre la ocupación, los costos y gastos para las instituciones. “Se encontró un promedio de ocupación general de 57%, en cuidados intermedios de 53% y en cuidados intensivos un promedio de 49%. Las UCIS pediátricas con un 29% y los neonatales en 42%. Este panorama coexiste con la cronicidad del problema de cartera, con el envejecimiento de las cuentas actuales y además con la paradoja de la baja ocupación, baja producción de servicios y por lo tanto una adicional disminución de los ingresos corrientes de las entidades”.
Para el doctor Andrés: “El problema es que la pandemia también plantea preguntas sobre la capacidad de los hospitales para mantenerse solventes financieramente, en medio de cambios sin precedentes en la prestación de atención y los servicios facturables. Además, para limitar la propagación de la enfermedad y crear capacidad y personal adicional para pacientes hospitalizados, muchos hospitales están cerrando servicios ambulatorios y posponiendo o cancelando consultas y procedimientos electivos”.
Estos cambios, aunque necesarios para responder a la pandemia, amenazan la viabilidad financiera de los hospitales, específicamente aquellos con desafíos financieros preexistentes y los que dependen en gran medida de los servicios ambulatorios y electivos. Pero incluso con las adaptaciones para la pandemia y una ocupación del 100% la viabilidad no se habría alcanzado.
Para Germán Reyes, presidente de la Asociación Médica Sindical Colombiana- Seccional Antioquia (Asmedas) “al Gobierno le faltó potenciar la medida en cuanto a los giros, ya que el destinarlos directamente a las EPS ha facilitado el entorpecimiento para que lleguen a quienes deben”. En palabras de Reyes “las EPS se están quedando con la plata, lo cual es sumamente complicado para tanto el paciente como para el personal de la salud”.
Frente a este aspecto Luis Alberto expresa que “las ayudas concretas que se han destinado han estado enmarcadas en los anuncios desde el gobierno central, como el permiso para la utilización de reservas técnicas en amplios portafolios financieros por parte de las EPS, las cuales suman más o menos 1.6 billones de pesos. De estos recursos se utilizaron según el superintendente de salud 150.000 millones de pesos. A lo que agregó: “las EPS ni dándoles con que pagaron las deudas”.
Por otro lado, el director de AESA afirma que: “esta el famoso acuerdo del punto final, pues los avances son muy bajos, si acaso se iban a distribuir 7.5 billones de pesos, pero la cartera superaba los 15 billones. Por lo tanto, no han podido fluir los recursos como debiera. Han fluido más en el régimen subsidiado que en el contributivo”. Además, concluyó que: “los hospitales públicos si tuvieron ayuda para pagar los pasivos laborales para el primer trimestre del año 2020. Pero, no han tenido la ayuda necesaria en consecuencia con el aumento de costos y la disminución de ingresos que han tenido”.
Para Martha Cecilia Ramírez Orrego, directora de la IPS Universitaria: “los anuncios sobre los giros son muy bonitos, pero no han llegado”. Lo que me preocupa es que los puntos del acuerdo se volvieron suspensivos, y ya era hora de haber puesto los 4.7 billones que se hablan para el punto final de forma inmediata para poder sanear deudas. Sólo se han podido ejecutar 407 mil millones porque la resolución quedó con varios obstáculos”.
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