MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 261 JUNIO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388
elpulso@sanvicentefundacion.com
Bernardo Rendón llevaba seis meses esperando una cita con el oncólogo, para hacer seguimiento tras siete años de haber sido diagnosticado con cáncer de cólon. La cita se dio en enero y el especialista, como es costumbre cada año, le ordenó una serie de exámenes diagnósticos para determinar la presencia de células cancerígenas, pero cuando llegó el momento de realizar el procedimiento ya el coronavirus estaba recorriendo el país, por lo que en tres oportunidades le cancelaron el examen.
“Siempre me llamaban y me decían que por instrucción del gobierno nacional todos los procedimientos no urgentes se aplazaban y me lo reprogramaban”, cuenta Rendón. En la tercera llamada el paciente se molestó: “Tuve que insistir en que ese examen sí era indispensable para mí y que yo asumía las consecuencias que tuviera mi visita a la Clínica Vida”.
En efecto, una vez realizada la tomografía fueron hallados varios nódulos en el pulmón derecho y su cirugía para su remoción está programada para este mes. “Si los exámenes y la atención en salud se aplazan hasta que no haya sospecha de virus, ¿se imagina lo que puede ocurrir con una enfermedad como la mía?”, cuestiona el paciente.
Como él, cientos de enfermos en Colombia lamentan que se haya reducido la atención en salud a causa de un virus que, afortunadamente, no ha colapsado el sistema de salud colombiano. Por eso la Defensoría del Pueblo ha recibido múltiples quejas de procedimientos que no han sido autorizados y medicamentos que no han sido entregados bajo el pretexto de la pandemia.
“De ninguna manera la atención de la pandemia se puede convertir en una excusa para el incumplimiento con las obligaciones que tienen las EPS”, advirtió Carlos Alfonso Negret, defensor del pueblo. El alto funcionario explicó que muchas enfermedades como cáncer, VIH, insuficiencias renales o tratamientos de control para hipertensión, diabetes, entre otras, están siendo negadas y que en las cuatro evaluaciones que la Defensoría ha realizado en los últimos dos meses, las EPS no han demostrado tener un plan sólido de atención virtual ni mecanismos de comunicación con sus afiliados.
En un reciente artículo publicado en The Lancet, titulado “La atención médica virtual en la era del Covid-19”, Paul Webster señala: “como el uso de la telemedicina ha aumentado en más de 10 veces en las últimas semanas en Estados Unidos”. Pero, ¿qué pasa en nuestro entorno?
Luis Miguel Acevedo, vicedecano de Medicina de la Universidad de Antioquia, explicó que “la innovación en salud en esta era está asociada a la salud digital, a la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en salud para mejorar el acceso, la oportunidad y la calidad de los servicios de salud para la población, esa es la era de hoy, lo que hace unos años se investigaba hoy se está explotando”.
Y es que desde hace siete años la Facultad ha venido trabajando en este sentido, por eso no fue raro que con la llegada del primer caso pusiera a disposición de la red de salud de Antioquia los servicios del Living Lab de Telesalud que permitían a las EPS que no estuvieran preparadas para la implementación de este mecanismo adoptarlo más rápidamente.
“Sura ya estaba preparada con su modelo de telemedicina, pero las otras EPS como Nueva, Medimás, Savia, Salud Total y Cosalud están todas con el modelo nuestro y articuladas a una línea única de atención que es el 123 y el #774”, contó Acevedo.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia viene trabajando desde hace siete años en la implementación de un modelo de telesalud que se adapte a las necesidades y complejidades del departamento. “Primero pensábamos que en Antioquia lo que hacía falta era conectividad, pero llevamos internet y nos dimos cuenta que eso no era lo que hacía falta, nos dimos cuenta que en gran medida lo que necesitábamos era una gestión del cambio, desarrollo del talento humano, la gestión de políticas públicas para favorecer la telesalud, y que el talento humano profesional, los pacientes y la comunidad confiaran en el modelo y lo implementaran”, contó Acevedo.
Como dice Bill Gates, los computadores se vuelven muebles decorativos en contextos sin cultura para adoptarlos, y con cultura, son poderosos transformadores socioeconómicos.
Por eso la pandemia llegó de manera oportuna para agilizar la implementación de una manera más rápida y confiable. “Si el Covid-19 ha hecho algo ha sido romper barreras, mitos y miedos para que la telesalud y la salud digital se pueda desarrollar tanto en Antioquia como en Colombia. Los médicos y pacientes al estar confinados tuvieron que avocarse a este tipo de iniciativas que desarrollamos rápidamente lograron superar esas barreras que eran asociadas a enfrentarse a la tecnología y a esos cambios culturales que hay que hacer”, explicó el vicedecano.
Y es que ahora los pacientes son más proclives a aceptar la telemedicina, ya que saben que con ello reducen los riesgos de contagio del virus ya que no tienen que salir de la casa para ser atendidos, ahorran dinero y tiempo en el desplazamiento. De hecho, Bernardo Rendón, el paciente que será intervenido, tuvo varias de sus citas de manera virtual, desde la comodidad de su casa en una vereda de Caldas.
“Yo tenía muchas expectativas, pensaba que tal vez no iba a ser fácil para mí conversar con el cirujano por video, pero todo resultó fácil, pude verlo, él me explicó lo que los exámenes decían y el procedimiento que haríamos en adelante”, dijo Rendón, de 65 años.
Acevedo explicó que esto se debe a que ahora el acceso a teléfonos inteligentes y a la estabililidad de la red, permite videollamadas de buena calidad.
Y es que, de acuerdo con el vicedecano, se ha vendido articulando telemedicina con un modelo de atención domiciliaria: “en Antioquia se ha hecho un consenso de que todas las EPS tienen un aliado de atención domiciliaria, lo que hacemos en telesalud es ampliar ese primer concepto en pacientes de mayor riesgo, ampliamos un poco para que tengamos su visita y allá en casa de manera presencial los manejamos”.
Sin embargo, el vicedecano también advirtió que “la telesalud no es la solución a todo, pero sí es una gran herramienta para la articulación de los diferentes niveles de atención que nos permita mantener al paciente el mayor tiempo posible en casa, de manera segura y acompañado no solo digitalmente sino, en el caso que se necesite, de manera domiciliaria. Todo eso en conjunto es un modelo de atención sólido”.
La ventaja es que la regulación en el país se estaba preparando para la implementación de modelos de telesalud, por eso la pandemia solo aceleró un proceso que venía en camino y que llegó para quedarse.
EL PULSO como un aporte a la buena calidad de la información en momentos de contingencia, pública y pone a disposición de toda la comunidad, los enlaces donde se pueden consultar de manera expedita todo lo relacionado con el Covid-19-
Tel: (4) 516 74 43
Cel: 3017547479
diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com