MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 265 OCTUBRE DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter

Que tal si…

Por: Verónica Isabel Parra Vélezo
elpulso@sanvicentefundacion.com

Por estos días he visto con frecuencia en diferentes redes sociales los siguientes cuestionamientos: ¿cómo te imaginas la nueva normalidad?, ¿Qué crees que podría enseñarnos esta pandemia? Y la siguiente expresión ¡hablemos de futuros!.

Me detengo en ellas y pienso: “si en finanzas los futuros son instrumentos derivados que sirven para cubrirse del riesgo, sí cubrirse hoy de un riesgo de mañana, por qué en Colombia no hablamos de futuros como lo que se debe hacer hoy para que muchas de las situaciones a nivel socioeconómico que se han acentuado con la llegada del virus, no vuelvan a suceder”.

Y con esto respondo la pregunta, qué nos enseña está pandemia y creo firmemente que la gran enseñanza que nos deja, es que hay cosas que no pueden volver a pasar y el cómo lograrlo es el reto:

  1. Qué tal si, de una vez, llegamos a un acuerdo prestadores y pagadores, saneamos las cuentas del sector sin tantos trámites administrativos para no dilatar el flujo de los recursos, porque no puede volver a pasar que las entidades prestadoras de servicios de salud, no cuenten con la infraestructura suficiente para atender una crisis, máxime cuando la falta de crecimiento, de inversión e innovación en infraestructura, equipos y dispositivos médicos, se da por las carteras altas y por falta de vigilancia y control en el sector.
  2. Qué tal si, premiamos el personal sanitario, garantizando condiciones dignas de empleabilidad, porque no puede volver a pasar que haya personal de la salud que pase meses sin percibir un salario o que lo recibido no compense su invaluable labor.
  3. Y si vamos soltando paradigmas y nos enfocamos en la prevención y promoción de la salud, porque no puede volver a pasar que el sistema de salud continúe siendo un modelo curativo cuando en el papel tiene grandes avances (Política de Atención Integral en Salud - PAIS y Modelo de Atención Integral Territorial-Maite) para enfocarse en un modelo preventivo.
  4. Retomo una frase del director de Comfama David Escobar Arango, en una de sus columnas: “pensemos cómo sumar el emprendimiento social al espíritu negociante”, y si trabajamos en fortalecer los modelos de negocios de los empresarios para que generen valor económico y al cliente, porque no puede volver a pasar que las micro, pequeñas y medianas empresas-MIPYME no tengan flujo de caja para maniobrar al menos tres meses y que la única forma de apalancarse que tengan sea sus empleados. Esto sólo evidencia que nuestras MIPYME operan para sobrevivir no para generar riqueza y en algunos casos no tienen potencial de crecimiento.
  5. Que tal sí por fin podemos contar con que la población colombiana tenga garantizados sus servicios básicos, porque no puede volver a pasar qué haya personas sin sus necesidades de servicios básicos resueltas como acceso a agua, alcantarillado y electricidad, estos hacen parte de los determinantes sociales de la salud y deben ser garantizados.
  6. Qué tal si respondemos con prioridad al segundo objetivo de desarrollo sostenible de hambre cero, planteado por la Organización de las Naciones Unidas en la agenda 2030, porque no puede volver a pasar que ante una contingencia como la actual, haya familias que se acuesten sin haber consumido algún alimento, que tengan que salir a exponerse para tratar de conseguir algo para subsistir o peor aún, que cuelguen un trapo rojo para visibilizar una realidad que nunca ha sido invisible.
  7. Y que tal sí mejoramos la capacidad productiva del agro para que sea más competitivo, debido a que el sector representa grandes oportunidades a nivel nacional e internacional, lo que es un beneficio para la economía del país, lo que implica que no puede volver a pasar que nuestros campesinos y su labor agrícola continúen sin recibir el apoyo suficiente, cuando está comprobada su esencialidad.
  8. Que tal sí modificamos los currículums desde la etapa escolar, incluyendo asignaturas que fortalezcan el pensamiento creativo, inteligencia emocional, finanzas, análisis de datos, IoT (internet de las cosas) y otras, necesarias para preparar personas capaces de responder a las necesidades de un mundo digital, cada vez más cambiante y a mayor velocidad.
Para finalizar, diría que la gran enseñanza que nos deja esta situación, es que debemos ponerle tapabocas a las excusas, monogafas de seguridad a la indiferencia, guantes a nuestras manos para que se protejan de la corrupción y no tomen lo ajeno y por fin transformarnos como gobierno, cómo empresarios, cómo empleados, como personas, cómo agentes vivos y activos de la sociedad.

EL PULSO como un aporte a la buena calidad de la información en momentos de contingencia, pública y pone a disposición de toda la comunidad, los enlaces donde se pueden consultar de manera expedita todo lo relacionado con el Covid-19-


Dirección Comercial

Diana Cecilia Arbeláez Gómez

Tel: (4) 516 74 43

Cel: 3017547479

diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com