MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 292 ENERO DEL AÑO 2023 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter icono twitter

Nuestro equipo lamenta la partida de Juan Carlos Arboleda Zapata, quien por más de 20 años escribió a través de su pluma las más profundas historias de la salud. A través de su templanza lideró el editorial y nos regaló toda la experiencia para formar los nuevos periodistas. Gracias por escribir una vida entera historias por la vida.

Más allá de la transformación del sistema de salud

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Más allá de la transformación del sistema de salud que implicaría la eliminación de las EPS, el debate debería estar centrado en los problemas de salud que vive la población, afectaciones que involucran a los pacientes, los hospitales, la labor médica, la tecnología médica y los medicamentos

La deliberación reabierta sobre el sistema de salud, instaurado como una política de Estado a través de la Ley 100 de 1993, se ha movido en tres sentidos, así lo expuso la Universidad Nacional: “que el sistema está bien y no requiere cambios; que el sistema tiene algunos problemas y debe corregirse con ajustes de funcionamiento; y que se requiere un cambio estructural”.

Frente a ello, es importante destacar que desde comienzos de los años noventa Colombia consiguió una ampliación significativa en la cobertura del sistema de salud, lo que se fue transformando en uno de los principales logros de protección social en el país. Sin embargo, el acceso efectivo y oportuno a los servicios de salud continúa siendo uno de los principales retos del sistema

Dicha problemática se agudizó mucho más con la llegada del COVID-19, este ha representado un reto enorme para los sistemas de salud a nivel global y en muchos casos, como en Colombia, ha evidenciado limitaciones en materia de infraestructura. En el país existe una disparidad regional considerable, y algunas regiones del país enfrentan un déficit importante.

En comparación con otros países de Latinoamérica, podría decirse que en toda la región había rezagos importantes en la densidad de personal médico y de enfermería con respecto a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) antes de la pandemia. En Colombia la densidad de médicos era similar al promedio de la región, aunque países referentes como Uruguay, Argentina y Costa Rica tenían una densidad muy superior. La situación en materia de personal de enfermería era mucho menos favorable: con 1,3 enfermeros por 1 000 habitantes, Colombia no superaba el promedio de América Latina.

Con relación a los problemas de acceso y buscando equidad en la atención, el presidente Gustavo Petro habló de hacer una reestructura importante a las EPS e incluso se llegó a pensar en eliminarlas para crear un sistema diferente al que rige hoy en el país. Dicha transformación genera múltiples niveles de mancomunación de recursos y gestión de pagos (municipal, departamental, territorial y descentralizado, además de las subcuentas) que fragmentan los recursos en pequeñas bolsas, reduciendo la eficiencia del gasto total en salud. Expertos afirman que “la tendencia en el mundo es a tratar de reducir la fragmentación de la atención, no incrementarla, y, por tanto, de los recursos que son utilizados para dicha atención”.

Por otro lado, el sistema de financiamiento propuesto implica que, como las redes de hospitales tendrán una jurisdicción territorial de los pacientes, serán las mismas redes quienes tengan que hacer la gestión del riesgo financiero y epidemiológico de los usuarios del territorio. La gestión del riesgo epidemiológico se haría con las capacidades técnicas, operativas y de recursos humanos presentes en el territorio, pues, aunque se menciona que debe existir capacidad para ejercer rectoría y ejecutar la política, la mención explícita a cómo se desarrolla o fortalece esa capacidad más allá de la infraestructura no está presente. Adicionalmente, de no desarrollarse un plan de beneficios explícito, el sector salud tendría que generar una tarifa para cada tecnología actualmente siendo prestada por fuera del plan de beneficios o a través de MIPRES.

Para contribuir a la reducción de las barreras de acceso al sistema de salud, es importante promover mecanismos para alinear los incentivos de los agentes involucrados en el sistema, de manera que se puedan impulsar mejoras en la calidad.

Un cambio que favorecería mejoras en materia de calidad es la introducción de upago por desempeño para las EPS. En la actualidad las EPS reciben un pago fijo por cada usuario afiliado (la UPC) que no incluye consideraciones de calidad o desempeño. La ausencia de incentivos a la calidad puede incluso desestimular los avances en esta materia, ya que conseguir una mejor calidad puede implicar un aumento en los gastos y, por lo tanto, una reducción en el margen de ganancia por afiliado.

Sin embargo, desde las clínicas y los hospitales hay una necesidad mayor, pues la transformación del sistema de salud debe tener bases sólidas en las que se incluya en el Plan de Desarrollo la creación en el sistema de salud de un marco general de quiebra, lo que debe tener tres componentes. El primero es un fondo de garantías, en que se tengan recursos para que cuando haya liquidaciones este fondo pueda responder por las deudas.

El segundo componente es régimen de insolvencia o preventivo para aplicar a las EPS que no estén alcanzando los indicadores de cumplimiento y se les dé una oportunidad de mejorar para que no vayan a la bancarrota.

El tercer componente se relaciona con poder conocer quiénes son los dueños de estas compañías para que cuando se presente un proceso de liquidación se pueda solventar con bienes de esos grandes grupos.


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