MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 263 AGOSTO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter

La clave contra el virus está en el testeo y Colombia tiene mucho por hacer

El país sigue lejos de lograr el testeo masivo y la demora en la entrega de resultados en las pruebas Covid-19 hacen difícil la ejecución de un buen cerco epidemiológico.

Por: Redacción EL PULSO
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El éxito contra la propagación del coronavirus es la detección del contagio a tiempo, lo que permite una adecuada toma de decisiones: el aislamiento del paciente, la delimitación del cerco epidemiológico y a gran escala la definición de políticas, pero en Colombia esto está lejos de producirse, si se tiene en cuenta la denuncia formulada por el superintendente nacional de Salud, Fabio Aristizábal, según la cual se dan casos en el país en los que los resultados de las pruebas tardan hasta 72 días, mucho más de los 3-4 que se esperaría en promedio.

Así las cosas, los resultados llegan, en muchos casos, cuando ya no hay nada qué hacer porque el paciente se recuperó mientras hizo su vida con normalidad y su familia estuvo expuesta al virus y a su vez expuso a otras personas, contagió a un sinnúmero de personas, o porque el paciente falleció.

Según lo reportado a la Supersalud por los laboratorios, con corte al 30 de junio, 30.470 muestras se encontraban pendientes de procesar. Situación que afectó la oportunidad en la entrega de resultados por parte de las EPS, principalmente a Compensar (4.699), Famisanar (4.451), Sanitas (2.469), Sura (2.619), Nueva EPS (976), Mutual Ser (618) y Coosalud (557).

Y de acuerdo con el procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, su entidad tiene “cientos de denuncias de ciudadanos acerca de cómo se dan retrasos inexplicables en la entrega de pruebas, en muchos casos han llegado cuando los pacientes han fallecido. No tiene sentido entregar pruebas diagnósticas cuando ya se encuentran en la morgue pacientes a los que se les habría podido crear un cerco epidemiológico y tratamientos con los que hubieran tenido otro destino”.

¿Hay capacidad?

Mejorar la capacidad que hay en el país para diagnosticar el virus es el trabajo que viene realizando el Ministerio de Salud desde que se supo de la inminencia de la llegada de la pandemia a nuestro continente, desde febrero ya han sido aprobados 106 laboratorios con una capacidad instalada máxima diaria de 36.142, cifra muy superior a las 10 mil que se realizaban al principio, y vendrán más, según confirmó el ministro Fernando Ruiz.

Sin embargo, ese esfuerzo aún es insuficiente. Según la epidemióloga Yessica Giraldo de la Universidad CES: “hay unas razones estructurales que son determinantes que tienen que ver con nuestra capacidad de respuesta, del sistema de salud y de los recursos. Como país de medianos ingresos no vamos a tener la misma capacidad que los de altos ingresos. En los países de nuestra región somos de los de muy poco testeo, nuestros indicadores son muy bajos y eso ha sido una situación de Latinoamérica, se evidencia la precariedad de los sistemas de salud, que no son robustos ni previsivos en la medicina diagnóstica, está claro que se privilegia la medicina de alta complejidad en lugar del cuidado primario. Eso no cambia de la noche a la mañana”.

Por eso, de acuerdo con su análisis, no es solo habilitar laboratorios, se requiere suficiente personal capacitado que pueda ir al territorio a practicar las pruebas debidamente, teniendo en cuenta las dificultades de acceso a muchas poblaciones apartadas. Pero también se requieren reactivos, que tienen hoy una amplia demanda mundial y que no llegan al país en la cantidad requerida.

De hecho, el superintendente manifestó que el 21 % de los laboratorios adscritos no contaban con disponibilidad de insumos para realizar el procesamiento de pruebas Covid-19 en los siguientes 15 días.

Si se compara a Colombia con los países de la región que presentaron el primer caso en la primera semana de marzo, ocupa el cuarto lugar con un poco más de 1,5 millones de pruebas (29.834 por millón de habitantes), superado por Chile que ha practicado 82.642 pruebas por millón de habitantes, Panamá con 49.442 y Uruguay con 30.847.

“La positividad es del 20 %, sigue siendo muy baja, y esa franja de pacientes no detectados se está incrementando, si las pruebas se hacen tarde y hay enormes retrasos no se logra hacer efectivo el cerco epidemiológico y para las personas va a ser muy difícil dejar de exponerse”, anotó.

Para el experto epidemiólogo y asesor del gobierno nacional, Carlos Álvarez: “en la medida que tengamos más diagnósticos, es posible tener estrategias mucho más dirigidas y eso hace la diferencia para contener, mitigar o suprimir algunos casos”. De todas maneras es un logro para el país haber pasado de 10.000 pruebas al díaa casi 40.000.

De momento, el gobierno avanza en la búsqueda de soluciones, incluso el ministro Ruiz confirmó la llegada de una nueva prueba de antígenos, la cual detecta directamente las proteínas del virus. Con una validación de especificidad por encima del 90 % y que ayudará mejorar la oportunidad de los diagnósticos. Al momento se tiene una disponibilidad de 100 mil pruebas, pero en el corto plazo se podría tener un millón, de las cuales algunas serán adquiridas por el gobierno nacional y otras por las EPS. Adicionalmente, en costos frente a las PCR, son más económicas en casi un 50 %.

El papel de las EPS

Según el procurador Fernando Carrillo: “las EPS tienen que cumplir con la obligación de diagnosticar a tiempo, que no solamente es una obligación legal formal, es extrema diligencia lo que les estamos exigiendo, es la vida de los colombianos la que está de por medio, y por eso es tan importante que los secretarios de salud nos estén informando en un estricto seguimiento cómo son esos procesos de selección de casos, de toma de muestras y de entrega oportuna de resultados”.

Por su parte las EPS se defienden. Según Gustavo Morales, presidente de la asociación que agrupa a las más importantes aseguradoras de salud de Colombia, ACEMI, a esta altura de la evolución de la pandemia y con el incremento de casos esperados a nivel nacional para las próximas semanas, no es necesario contar con prueba diagnóstica positiva confirmada para tomar medidas en la gran mayoría de los casos leves en ciudades con gran volumen de positivos.

“Convendría optimizar los laboratorios que realizan estas pruebas para que se puedan concentrar en los casos en los que la confirmación diagnóstica es imprescindible. En los demás casos, el control epidemiológico, la trazabilidad de contactos y el eventual aislamiento preventivo se puede determinar con base en diagnósticos clínicos que no requieren confirmación de laboratorio”.

Por lo que le propuso al Ministerio de Salud, establecer como un caso confirmado por nexo epidemiológico a toda persona sintomática leve en el ámbito ambulatorio que haya tenido contacto estrecho con un caso confirmado por laboratorio y en consecuencia, se le realice estudio de contactos a la mayor brevedad y se ordene su aislamiento por 14 días, sin hacer prueba. Esta estrategia le ahorraría desgaste a los laboratorios y recursos a las EPS.

El gobierno habilitó la posibilidad de que no se realicen las segundas pruebas a pacientes asintomáticos o con síntomas leves para darlos por recuperados. De hecho, ya han sido declarados por tiempo clínico (14 días después del resultado positivo) 84.454 recuperados. Lo que según Yessica Giraldo, puede ser un riesgo, porque muchas personas podrían seguir con cargas virales contagiosas y se levanta su aislamiento sin ninguna certeza.


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