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Fortalecimiento de los servicios de urgencias y la capacidad hospitalaria del país, un reto para el sistema de salud

Por: Andrea Ochoa Restrepo
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En Colombia el fortalecimiento de los servicios de urgencias y la capacidad hospitalaria parece un tema sin fin, es uno de los grandes problemas del sistema de salud, que de resolverse, sería una solución para definir una estructura más organizada, con menos trabas y con modelos más eficientes que permitan avanzar en soluciones estructurales como la afiliación y un pago prospectivo.

En nuestro país las sobreocupaciones pueden llegar hasta el 244 por ciento y los rangos de espera alcanzan las nueve horas tan solo en el triage. Según la Defensoría “la situación de estos servicios pone en riesgo, la garantía del derecho fundamental a la salud, amparado por la Constitución”.

Según Carmen Eugenia Dávila, delegada para el derecho a la salud de la Defensoría del Pueblo, “el país necesita con urgencia aplicar correctivos que empiezan por la implementación real de un modelo de atención adecuado y la génesis de una política de formación integral del talento humano que responda a las necesidades en este y otros servicios”

Es entonces, que la garantía a los derechos en los servicios de urgencias es fundamental para el mejoramiento de la salud en Colombia, así lo sostiene el informe de la Defensoría del Pueblo socializado el 10 de febrero de 2020, en el que se destacan problemas como que: solo 7 de cada 10 personas consultan por problemas verdaderamente urgentes, mientras que el resto acude por situaciones que debieron ser resueltas en condiciones programadas, lo que además genera problemas como la cantidad de pacientes en las salas de observación, servicios inviables, entre otros.

El Ministro de Salud y Protección Social encargado, Iván Darío González, expuso los retos del sistema de salud en los servicios de urgencias y los esfuerzos del gobierno para fortalecer la capacidad hospitalaria.

Para el entonces ministro encargado: “es importante preguntarse si las dificultades de los hospitales y los servicios de urgencias son un tema de tener modelos eficientes o si se trata de depurar las EPS que no le están cumpliendo a la gente y hacen que la percepción de la salud sea negativa. Para el funcionario el informe presentado por la Defensoría del Pueblo es un insumo de política pública para seguir mejorando”.

Además, González se refirió a que las limitaciones que se presentan en urgencias terminan siendo en virtud de los servicios que prestan. “Teniendo en cuenta que es un área resolutiva, es allá a donde llegan muchas de las situaciones que el sistema no logra atender previamente”.

Por otro lado, agregó que: “Hay que seguir depurando las EPS que funcionan mal, aprovechar la ley que le dio dientes a la Superintendencia de Salud para fortalecer el trabajo de inspección, vigilancia y control, e instrumentos como la Ley 1966 que habla de la estructuración de redes”, y añadió la necesidad de “avanzar en los Valores Máximos de Recobro y techos, para que el Acuerdo de Punto Final sea exitoso, así como seguir trabajando en la gestión de redes, atención a migrantes y en proyectos que fortalezcan la capacidad hospitalaria”.

El papel de los servicios de urgencias en la atención de la situación migratoria en nuestro país

Según cifras de Migración Colombia con corte al mes de agosto del 2019, aproximadamente 35 mil venezolanos cruzan la frontera con Colombia cada día. Uno de los hospitales que más ha sentido la ola migratoria ha sido el hospital Erasmo Meoz, el principal centro de salud de Cúcuta. Para el año 2015, el hospital atendió a 556 enfermos venezolanos. En 2016, la cifra aumentó a 2.294, y en 2017 alcanzó los 5.856 casos. En 2018 llegaron 14.349 pacientes, y tan solo en los primeros seis meses de 2019 se habían registrado 8.834. Lo que representa un gasto adicional que ronda los veinte millones de dólares para el Estado colombiano. Además de la sobresaturación de los centros de salud.

Juan Agustín Ramírez, gerente del hospital Erasmo Meoz, afirmó para la página migravenezuela.com que: “La migración masiva de venezolanos es un agravante para la sobreocupación de un hospital con las características de éste, somos el único hospital público de tercer nivel en el departamento, es decir de alta complejidad, y además es el único de segundo nivel que hay en la ciudad de Cúcuta y su área metropolitana de donde la causa de la sobreocupación no solo es la migración, aunque si es un agravante”.

El hospital atiende a unos dos mil venezolanos mensualmente, lo que representa un 30% del total de pacientes que llegan al centro. Con el fin de atender la problemática, se cuenta con el financiamiento de USAID, y en los espacios aledaños al Erasmo Meoz se instaló una carpa de emergencia, cuya capacidad es para 20 personas. Los migrantes que hacen uso de estos espacios llegan patologías como cáncer avanzado, tuberculosis, VIH e insuficiencias renales.

Hasta el mes de enero de 2020 en el Hospital Erasmo Meoz se han atendido aproximadamente 36.000 venezolanos con un costo de $ 79.000 millones, de los cuales se han cancelado $ 27.000 millones y están pendientes $ 52.000 millones según datos del gerente quien agregó: “Esto ha representado una carga bastante pesada para el hospital, debido a que no se contaba con recursos que pudieran destinarse a esta emergencia”.

Lo más grave del asunto es que el mismo Gobierno Nacional advirtió que no estaba en condiciones de responder por ese gasto y que requería la ayuda de la comunidad internacional ante la magnitud de la emergencia.

Por otro lado, el ministro de salud encargado, Iván Darío González, destacó el papel de los servicios de urgencias en la atención de la situación migratoria en el país. “Hoy tenemos alrededor de $430 mil millones de pesos de facturación por servicios de urgencias de los hospitales públicos y solo hemos podido pagar $130 mil en los últimos meses. Es decir, hay una deuda de $300 mil millones, lo que hace que necesitemos avanzar en soluciones estructurales como la afiliación y un pago prospectivo que esperamos tener listo las próximas semanas”.

A su vez, el gobierno ha manifestado que existe un incumplimiento reiterado de Venezuela del Reglamento Sanitario Internacional. Iván Darío González Ortiz, declaró que la situación actual del vecino país tiene efectos en salud que impactan a la región. Así lo afirmó durante su intervención en la Conferencia Mundial de la Crisis Humanitaria en Venezuela, realizada en las instalaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Para el ministro, aunque “se están fortaleciendo los hospitales públicos de Colombia para atender la crisis de salud con los migrantes venezolanos, el costo de esas atenciones sobrepasa la capacidad del país”. A lo cual añadió que “los problemas más complejos se centran en que existe un incumplimiento reiterado de lo establecido en el Reglamento Sanitario Internacional y un silencio epidemiológico que dificulta la identificación de enfermedades”.

El reto debe ser una solución integral

Es necesario pensar en que las soluciones deben ser integrales, donde esté fortalecida la red de servicios y se garantice un acceso digno e integral, y articulado para permitir un flujo adecuado de los pacientes conforme a los tiempos de atención esperados. Además, es importante que el sistema de salud y las políticas de otros sectores examinen los riesgos y atiendan la demanda oportunamente mediante servicios ambulatorios.


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