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Medicina
y espiritualidad
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| Hemos venido hablando
en los últimos meses, acerca de lo que podríamos
llamar Los Sentidos de la Espiritualidad. Mencionamos
el tacto terapéutico y la mirada como atributos de una
sana relación con nuestros pacientes y como fuentes humanizadoras.
Ahora llegó el turno de la palabra, que es
producida por uno de los órganos de los sentidos -aunque
no siempre-, pues la palabra escrita viene de las manos-. |
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| ¿Podemos afirmar
que la palabra está en crisis? Diríamos
que sí, porque cada vez se abrevia y se reemplaza más
por la tecnología. Basta con observar el papel que tienen
los chats en la comunicación cotidiana, donde las palabras
pierden su riqueza. Sin irnos muy lejos, nada más mencionemos
ese interesante estudio publicado recientemente en el que se
demuestra que por cada hora empleada con pacientes, los médicos
gastan 2 horas en registros electrónicos y trabajo administrativo
y por tanto, hablamos menos con nuestros pacientes e interactuamos
más con los nuevos sistemas de información (Sinsky
& cols, 2016). |
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La palabra tiene la capacidad
de ser
un bálsamo que alivia el sufrimiento y por eso
es un arma muy importante para curar al enfermo.
Y más que acto terapéutico es un acto ético,
porque
"implica estar siempre dispuesto a conceder al
otro la palabra y a poner en palabras
lo que le pedimos"
(Martínez, 2010)
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Pese a la crisis
de la palabra, hay varias razones para seguir valorando el poder
que ella tiene y el potencial terapéutico que nos ofrece:
1. La palabra crea realidades. Es un hecho planteado desde la
literatura sagrada y hasta por las ciencias de la comunicación
y la educación, que la facultad de crear lenguaje es
la que facilita que el estudiante no sólo conozca sino
que empiece a modificar su realidad. Si la palabra tiene este
poder, quiere decir que podemos ayudar a que la realidad del
enfermo se modifique sustancialmente -para bien o para mal-.
2. La palabra humaniza, porque ayuda a constituir al ser biológico
en ser humano y teje a la sociedad. Es el auténtico cemento
y pegamento de la relación con el paciente, pues como
diría Freire: "Con la palabra el hombre se hace
hombre".
3. En toda circunstancia, aún en situaciones precarias
donde no abunda la tecnología, la palabra es medicina
para el alma. Víctor Frankl, en su texto "El hombre
en busca de sentido", mencionaba: "A los enfermos
graves les administraba media tableta de aspirina, a los enfermos
desahuciados no les daba ningún medicamento, pero a los
pacientes leves les reservaba una palabra de aliento" (Frankl,
2004, P.78). Una palabra llena de amabilidad, consuela y alegra.
Un interesante proverbio afirma: "Las palabras dulces son
un panal de miel: endulzan el ánimo y dan nuevas fuerzas"
(Proverbios 16,24). |
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La palabra cura
porque logra
"remover los obstáculos que enfrentan los
impulsos que nos orientan a la salud
y la felicidad"
(Martínez, 2010).
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La palabra tiene
la capacidad de ser un bálsamo que alivia el sufrimiento
y por eso es un arma muy importante para curar al enfermo. Y
más que acto terapéutico es un acto ético,
porque "implica estar siempre dispuesto a conceder al otro
la palabra y a poner en palabras lo que le pedimos" (Martínez,
2010). La palabra cura porque logra "remover los obstáculos
que enfrentan los impulsos que nos orientan a la salud y la
felicidad" (Ibídem, 2010).
Toquemos a nuestros pacientes, miremos a nuestros pacientes,
hablemos con nuestros pacientes. Decía Pedro Laín
Entralgo (2005, p. 134), que en la antigua Grecia había
dos tipos de médicos: aquellos que atendían a
los esclavos y aquellos que atendían a los hombres ricos.
La diferencia entre uno y otro era la palabra: los médicos
que servían a los esclavos no les explicaban los procedimientos
que les practicaban y no se les explicaba cómo recuperar
la salud. ¿Qué tipo de médicos y de trabajadores
de la salud queremos ser? ¿Para qué tipo de paciente
queremos hacer nuestra medicina?
julian.ramirez.md@gmail.com
Referencias:
- Entralgo, Pedro Laín
(2005). La curación por la palabra en la antigüedad
clásica. Editorial Anthropos, 2da edición.
- Frankl, V. E. (2004). El hombre en busca de sentido. Editorial
Herder, Tercera Edición. P.78
- Martínez González, Carmen (2010). Humanidades
médicas: la curación por el espíritu o
el poder de la palabra. España: revista electrónica
JANO. Recuperado de http://jano.es/jano/humanidades/medicas
[Fecha de acceso: 13 de noviembre de 2012]
- Sinsky, C., Colligan, L., Li, L., Prgomet, M., Reynolds, S.,
Goeders, L.,... & Blike, G. (2016). Allocation of Physician
Time in Ambulatory Practice: A Time and Motion Study in 4 Specialties.
Annals of Internal Medicine. |
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