Cuando
hablamos hoy de las interacciones dentro del Sistema General
de Seguridad Social en Salud estamos hablamos de interacciones
dentro de un "mercado de salud", que por ser un servicio
de carácter esencial se ha definido como regulado desde
la misma reforma de 1993.
Todos los mercados pasan por diferentes etapas de maduración
y van desde escenarios de incipiente equilibrio y escaso control
en el que todos los días aparece el espectro de su propia
desaparición, hasta escenarios de mercado maduro en el
cual las diferentes fuerzas que lo componen se han equilibrado,
donde los elementos de control y reglamentos están bien
establecidos y las diferentes interacciones de los actores se
realizan dentro de parámetros de cierta estabilidad.
El Sistema General de Seguridad Social en Salud nuestro no es
un mercado maduro y luego de un proceso de 9 años nos
encontramos que le hace falta el peso de los años para
obtener la cédula que acredite su mayoría de edad,
que apenas empieza a sedimentarse en medio de los tira y afloje
normales y en el que es evidente que quienes mas poder han acumulado
o tienen mayor apoyo económico y político, logran
a veces su preeminencia, incluso a costa del sistema mismo.
En ese mercado inmaduro de salud cada actor tiene diferencia
de criterios, de intereses, de poder y de propósitos,
y es cuando se hace necesario el papel mediador de los gremios
-quienes por lo demás hacen parte fundamental de cualquier
mercado-.
¿Qué es un gremio?
Es una agrupación de individuos o empresas que bajo propósitos
comunes, trabajan en pro de sus instituciones, de su sector
y del país al cual pertenecen. Siempre se ha pensado
que un gremio trabaja solo para el logro de objetivos que le
sean particulares a sus afiliados. En realidad esa creencia
en buena medida ha enterrado la actividad gremial dentro de
nuestro sector, donde existe gran fragmentación gremial
con intereses no siempre bien enfocados. No se puede concebir
una actividad gremial seria cuando el ejercicio de la misma
va en contra de valores, principios éticos, o cuando
con su proceder se va en contra del país.
¿Qué hacen los gremios?
Tan variados serán los gremios y lo que hacen, como tantas
sean las actividades que se desarrollen en los mercados. Expondré
algunos de los principios del accionar gremial y que los hacen
indispensables.
El gremio habla por su afiliado: No todos tienen las
mismas posibilidades de hablar o acceder al Estado o a otros
actores del sistema, generalmente porque no tienen el suficiente
conocimiento, las oportunidades, acceso a los medios o a algunos
actores estratégicos, o simplemente porque es inconveniente
que se les particularice. En este caso un gremio bien estructurado
es quien puede desarrollar esta función.
El gremio tiene una visión amplia: Al representar
a varios integrantes de un mismo sector puede tener una idea
más clara de sus necesidades globales. Igualmente, una
de sus grandes ventajas es su gran capacidad para obtener información
veraz y oportuna.
El gremio representa: La capacidad de representación
es una de los mayores valores agregados que tiene un gremio
y en la que se cifra la confianza de sus afiliados, que buscan
en éste la mas fiel representación de su quehacer
y de sus intereses empresariales.
El gremio aglutina y lidera: Una de las mas importantes
actividades gremiales es sentar bases para reunir en torno a
ideas comunes a los diferentes afiliados y no afiliados- en
las que prevalezca el beneficio de todos.
El gremio negocia: Apenas es lógico pensar que
los individuos o instituciones de manera aislada, no pueden
esperar conseguir condiciones equitativas de mercado frente
a individuos o instituciones mas fuertes económica o
políticamente, ante el Estado o frente a otros gremios.
Ante ciertas circunstancias del mercado, sólo un gremio
puede acometer procesos de negociación que por sus características
serían muy difíciles para cualquiera de manera
aislada.
El gremio presiona: En los mercados libres o regulados,
la palabra presión no es una palabra prohibida. Al contrario,
se refiere a mecanismos dispuestos por el mercado y que realizan
uno o mas actores del sistema con el fin de modificar un estado
determinado en el mismo; por tanto, siendo esta una actividad
permanente en los mercados, es también un elemento de
gestión de los gremios.
El gremio estabiliza el mercado: Los mercados tienden
a volatilizarse cuando no existen garantes lo suficientemente
fuertes y estables en el tiempo como para mantener unas cierta
reglas de juego de manera clara y permanente. Usualmente el
Estado es el principal garante de ello, pero en gran cantidad
de casos su accionar es ineficaz, cuando no es el mismo Estado
quien se convierte en el monopolio al que se debe controlar.
También es necesario mantener equilibrio entre las fuerzas
y los intereses de algunos actores del sistema, cosa que de
por sí no sería posible lograr sin la existencia
de gremios que igualaran cargas. En el sector salud esas cargas
son ampliamente desiguales.
El gremio crea climas de confianza: Esos climas de confianza
se generan tanto dentro del mismo gremio y afuera en el mercado.
Se plantean condiciones en las que pueden hacerse negociaciones
transparentes, con la certeza de su futuro cumplimiento. Con
el tiempo y por los espacios ganados en una sana actividad gremial,
se logran ampliar las bases conceptuales de los agremiados,
compartir intereses y beneficios con otros actores del sistema
o con otros gremios.
El gremio aporta: Ya se ha dicho que la actividad gremial
debe ser responsable. En la búsqueda de elementos que
permitan una mejor interacción entre los diferentes componentes
de un mercado, siempre existe la posibilidad del estudio y del
aporte de ideas creativas que ayudan al sector, al Estado y
a los ciudadanos de un país.
El gremio alerta y pausa: Este tipo de actividad es fundamentalmente
hecha por instituciones gremiales maduras, que saben lo que
deben hacer y que conocen las necesidades del país. Es
un deber de los gremios alertar y colocar pausas cuando perciben
que el Estado, uno de sus representantes o alguno de los actores
del sistema, colocan en peligro la viabilidad o la estabilidad
del mismo
Los gremios fuertes no nacen de la nada: para su construcción
requieren de la participación activa y permanente de
los interesados. En el caso del sector salud, la abulia y el
desinterés ha sido la nota predominante cuando de actividad
gremial se trata: ¡¡¡Hacer gremio cuesta...,
pero no hacerlo es mucho más costoso!!!. |