El problema
de la disposición final de basuras en Colombia, donde
no existe aún una cultura definida y fortalecida sobre
el el tema del aprovechamiento de los residuos sólidos,
sigue siendo tema de análisis y controversia, más
aún cuando en algunas ciudades, como Medellín
y Cali, los sitios para disposición final de desperdicios
ya han cumplido su vida útil y se requiere con urgencia
que se determinen otros lugares para ese proceso.
Según el Ministerio del Medio Ambiente, en Colombia se
producen diariamente unas 23.000 toneladas de basura, de las
cuales son unas 4.800 en Bogotá y 2.400 en Medellín
y municipios del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
Estas cifras reflejan un panorama no muy limpio, que puede traer
implicaciones serias a la salud si no existen mecanismos para
que su disposición final se logre en condiciones óptimas
y seguras, de modo que no genere un impacto ambiental negativo.
En ello es importante la adecuada planeación, que es
precisamente lo que ha faltado en las administraciones municipales,
para contar a tiempo con rellenos sanitarios que sustituyan
aquellos que van cumpliendo su ciclo vital.
Medellín prolonga vida del relleno
Curva de Rodas
Aún no se sabe cuántos meses más continuará
en servicio el relleno Curva de Rodas, donde se depositan las
basuras del Area Metropolitana de la capital antioqueña.
Lo cierto es que su vida útil se prolongó, en
tanto se hace la adecuación del lote ubicado entre los
municipios de Donmatías y Barbosa, al que se llevarán
los desperdicios de Medellín y los demás municipios
que integran el Valle de Aburrá.
El lote tuvo un valor de $1.500 millones y adicionalmente existe
el compromiso de la Administración Municipal de Medellín,
en el sentido de invertir $3.000 millones en proyectos sociales
para la comunidad aledaña al futuro relleno sanitario.
En este sitio, conocido como La Pradera, se tiene previsto hacer
un manejo integral de los residuos, de manera que se pueda optimizar
al máximo su vida útil.
Asimismo, se acondicionarán tres lotes: uno en el municipio
de Caldas, otro en el municipio de Bello y otro al lado del
Parque de las Aguas en el municipio de Barbosa, todos al norte
de Medellín, para hacer un tratamiento integral de los
desperdicios sólidos.
Quedan totalmente descartados otros sitios en los que se había
pensado inicialmente para poner fin al tortuoso camino de llevar
a buen recaudo las basuras de Medellín y el Area Metropolitana.
Esta decisión se logró luego de que se presentaran
muchos inconvenientes durante el proceso de búsqueda
de un lugar para llevar estas basuras, ya que las soluciones
que se plantearon antes fueron descartadas por las comunidades
aledañas a los eventuales proyectos, como fue el caso
de Sopetrán, en el occidente antioqueño y de Yolombó
en el nordeste.
Cali sigue buscando sitio para sus
basuras
Durante 4 meses más estará en operación
el relleno sanitario de Navarro, localizado en el oriente de
Cali, ya que en ese tiempo se prevé que esté listo
el nuevo sitio para la disposición final de las basuras
de la capital de Valle del Cauca.
Según Carlos Arturo Campo Rengifo, Gerente de Disposición
Final de Residuos de la Empresa Municipal de Servicios Varios
de Cali, EMSIRVA, actualmente se adelantan gestiones para determinar
el sitio adecuado a donde se llevarán los desperdicios
de Cali, para lo cual se está conversando con la Corporación
Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, encargada
de hacer el respectivo estudio de impacto ambiental para el
otorgamiento de la licencia. Este nuevo relleno tendrá
una vida útil de 20 años.
El funcionario indicó que hay varios lotes contemplados
como posible solución para recibir las 1.700 toneladas
diarias de basura de Cali. Estos terrenos están ubicados
en La Llanada, en Puerto Tejada, Jamundí y Candelaria.
En este nuevo relleno se efectuará un proceso de aprovechamiento
de los residuos utilizando varias tecnologías, con lo
cual se puede optimizar al máximo la vida del relleno
y se minimiza cualquier impacto negativo en la zona aledaña.
Se tiene previsto que en mayo próximo ya esté
listo todo el procedimiento y las basuras cambien de lugar dejando
atrás el relleno de Navarro, que cumplió 30 años
almacenando residuos sólidos.
Adicionalmente, agregó Campo Rengifo, en Cali se adelanta
una campaña para que la comunidad maneje integralmente
los residuos sólidos y existen algunos sectores de la
ciudad donde se hace separación previa de las basuras,
lo que facilita su proceso final de reciclaje. Lo más
importante, anotó el Gerente de Disposición Final
de Residuos de EMSIRVA, en Cali, es que la gente asuma un papel
proactivo en el proceso de separación de desechos sólidos,
con el fin de que se fomente una verdadera cultura del reciclaje
en todos los sectores de la capital del Valle del Cauca, como
parte integral de las políticas públicas de manejo
de residuos.
En Bogotá: Doña Juana
sigue en pie
Las basuras de la capital siguen su camino hacia el botadero
de Doña Juana, aún con los problemas que se han
presentado allí por deslizamientos de los desechos depositados.
Según informe de la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos
de Bogotá, su vida útil es de unos 15 años,
porque allí se hace un manejo adecuado de lixiviados
y de extracción forzosa de gases, y además ya
está listo el Plan Maestro para el Manejo de Residuos
Sólidos, en el que se define el manejo de los residuos
sólidos en el Distrito Capital hasta el año 2015,
que integra condiciones técnicas, campañas educativas
en el tema de la separación en la fuente, apoyo y fortalecimiento
de grupos de recicladores populares, la eventual apertura de
otro relleno sanitario en el noroccidente de la ciudad y el
establecimiento de estaciones de transferencia.
A Doña Juana se llevan diariamente 4.800 toneladas de
residuos sólidos y la idea es que en los próximos
15 años se mantenga estable esta cantidad, para lo cual
se hace necesario un trabajo que fortalezca la cultura del reciclaje,
integrando la separación en la fuente y el fomento a
centros de acopio y a los recicladores de la ciudad.
Problema nacional
Al conocer la experiencia de ciudades capitales y de municipios
pequeños en el manejo de sus residuos sólidos,
puede concluirse en definitiva que en el país se hace
imperiosa la adopción de estrategias tecnológicas
y sanitarias efectivas para una adecuada gestión de los
residuos sólidos, ya que con todos los problemas generados
por el cierre inminente de algunos rellenos, brilla y reina
el desconocimiento y la falta de planificación en la
materia.
Esta gestión de residuos sólidos implica planificar
la operación de toda una infraestructura dentro del territorio
donde están ubicados, incluyendo la integración
de los sistemas de manejo, transporte, aprovechamiento y disposición
final de estos desperdicios.
Para llevar a cabo esta integración, el país cuenta
con los Planes de Ordenamiento Territorial, una herramienta
que exige la identificación y definición previa
de la ubicación de posibles sitios de disposición
final de los desechos. Dicha exigencia es un reto a los ejecutivos
locales, ya que la falta de sitio adecuado para la construcción
de rellenos sanitarios, es uno de los problemas más graves
que estos gobiernos tienen en frente actualmente. |