| Los ingenieros físicos
Walter Serna y Juan Pablo Trujillo de la Universidad Tecnológica
de Pereira, desarrollaron un neuro-navegador que reduce de 12
a 6 horas el tiempo de cirugía en el cerebro y sus procesos
invasivos, el uso de anestesia, costos de la operación
(unos $30 millones) y traumas que puede ocasionar en los pacientes.
Antes los médicos debían abrir el cerebro para
llegar a su interior, pero con el neuro-navegador que funciona
desde un software, el médico realiza una pequeña
incisión en el cráneo por donde cabe el instrumento
y ver imágenes médicas para hacer la cirugía.
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Los equipos
originales pueden costar un millón de dólares
y en Colombia hay algunos en clínicas privadas de Bogotá,
Medellín y Barranquilla, pero son inaccesibles a personas
de escasos recursos por los altos costos. Este neuro-navegador
permite atender casi 40 pacientes/mes en el centro de Neurociencia
de una clínica privada de Pereira, por enfermedades como
epilepsia, Parkinson, tumores, lesiones en la base de cráneo,
accidentes de motocicleta y hematomas.
Estudio de la Escuela Miller de la Universidad de Miami, realizado
sobre casi 2.600 adultos mayores durante una década,
demostró que quienes consumían gaseosas dietéticas
todos los días eran 44% más propensos que el resto
a tener un infarto o un accidente cerebro-vascular.
La vacunación contra influenza en mujeres embarazadas,
protege al bebé hasta en 90% durante los primeros 6 meses
de gestación, reveló estudio realizado en la Universidad
de Yale y publicado en la revista Clinical Infectious Diseases.
Se recomienda aplicar a las embarazadas la vacuna inyectable
inactiva (sin virus vivos), tradicional para influenza estacional.
Se demostró que la vacuna contra influenza no causa daños
a las gestantes ni al bebé, y sí proporciona alto
grado de protección. Debido a que los menores de 6 meses
no se pueden vacunar y entre ellos la influenza es más
grave, se recomienda vacunar tanto a las madres (gestantes o
post-parto), como a las personas a su alrededor.
Una infusión de células madre cardíacas
propias, en pacientes que sufrieron ataques al corazón,
puede ayudar a regenerar el músculo cardíaco,
concluyó investigación realizada por Eduardo Marbán
y colaboradores, y publicada en The Lancet. El estudio evaluó
a 25 pacientes del Cedars-Sinai Heart Institute en Los Ángeles
y en el Hospital Johns Hopkins en Baltimore, con edad promedio
de 53 años: 8 recibieron la atención estándar,
mientras que 17 recibieron infusiones de células madre
derivadas de cardio-esfera (CDC), células madre cardíacas
especiales creadas a partir del tejido cardíaco del propio
paciente. Cada paciente recibió una infusión de
entre 12 y 25 millones de sus propias células madre en
un procedimiento mínimamente invasivo: estos pacientes
vieron disminuir el tamaño de su cicatriz entre 24% y
12% en promedio, mientras que los controles no observaron ninguna
reducción. Según los autores, "este descubrimiento
desafía la creencia convencional de que una vez establecida,
la cicatrización cardíaca es permanente y que,
una vez perdida, la salud del músculo cardíaco
no se puede recuperar. Y mostramos que la infusión intra-coronaria
de CDC, después de un infarto de miocardio, es segura,
garantizando la expansión de este tipo de tratamiento
a la fase 2 del estudio". |