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Hospitales pasarán
el
Niágara en bicicleta
Diana
Alvarez Areiza Periodista, Medellín elpulso@elhospital.org.co
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Cuenta el canta-autor Juan Luis Guerra, que se inspiró
en una enfermedad propia para componer una de las canciones
que más fama le ha dado en su carrera musical, "El
Niágara en bicicleta": "Me bebí un
café, me puse tan nervioso que me subió la presión,
caí y me llevaron a un hospital. Me hicieron un electrocardiograma,
vieron cuál era el problema, me fui a chequear y realmente
me encontraron un problema. Entonces lo que hice, al escribir
el tema, fue imaginarme lo que me hubiera pasado si en el
sitio donde yo fui no hubiese habido nada, ni siquiera médicos,
ni ninguna atención. Entonces comencé a tejer
con la situación de nuestro país, que a veces
se va la luz y otras cosas, y dije: déjame escribir
un merengue que pegue más o menos con la realidad dominicana"
"El Niágara en Bicicleta" cuenta las peripecias
que pasa un paciente que va a un hospital público y
que al no ser atendido entona un coro que dice:
"No me digan que los médicos se fueron, no
me digan que no tienen anestesia, y que el hilo de coser fue
bordado en un mantel. No me digan que las pinzas se perdieron,
que el estetoscopio está de fiesta, que los rayos X
se fundieron, y que el suero ya se usó para endulzar
el café"
La pregunta es: ¿Cuántas historias de este tipo
podrían salir de los hospitales colombianos con la
crisis financiera, al parecer irresoluta, que afrontan al
momento? Que tal que esa crisis se incrementará hasta
tal punto, que "El Niagara en bicicleta" llegase
a ser el himno oficial de esos centros de atención.
La respuesta parece estar en algunos apartes de la legislación
para la salud, particularmente de la Ley 100 y la Ley 715.
La primera le exige a las entidades públicas ser auto-suficientes
en sus finanzas y la segunda disminuyó las transferencias
al sector, como ya han podido comprobarlo alcaldes y gobernadores
que el año pasado defendieron el proyecto legislativo
012.
Según los expertos, se vislumbra una crisis hospitalaria
para el segundo semestre, pues aunque los rubros asignados
por la Ley 715 se incrementaron este año con respecto
del año pasado, no se cumplió lo pactado con
los gobernadores y alcaldes en el Acto Legislativo 012, que
establecía que los municipios recibirían los
mismos recursos financieros del año 2001 con el índice
de inflación más dos puntos. Aunque los incrementos
se dieron, no se hicieron en pesos constantes del año
2002 sino en pesos corrientes, si se tiene en cuenta el Índice
de Precios al Consumidor que se ubicó en 7.65%.
En lo que se refiere a la distribución de los dineros,
se privilegian los rubros para promoción y prevención
en salud, y la atención del régimen subsidiado,
frente a la asignación presupuestal para atención
de la población vinculada.
Otro elemento determinante en la situación financiera
de los hospitales, es que La Ley 715 estableció una
distribución del presupuesto basada en el índice
de población total, población pobre, población
con seguridad social, densidad poblacional, índice
de malaria, dengue y coberturas en vacunación, pese
a que en varias regiones las estadísticas están
descontextualizadas, y sin importar los estados financieros
de las entidades.
Un problema de todos
Los administradores de los hospitales: Las modificaciones
en horarios de atención no urgentes, la priorización
o suspensión de compras de insumos médicos,
el pedir ayuda para que les inyecten capital y hasta solicitar
a la Supersalud que intervenga en el pago oportuno de las
cuentas de los grandes clientes, entre otras, son las medidas
que se han visto obligados a adoptar los administradores de
los centros asistenciales, para contrarrestar la crisis financiera
agudizada en los últimos años. Incluso, algunos
han tenido que cerrar las urgencias en la noche.
El problema principal, los clientes no les pagan los servicios
que prestan. Su pecado, no todos saben administrar instituciones
de salud y algunos anteceden su beneficio personal ante el
colectivo.
Los empleados: Este grupo enfrenta diariamente la dualidad
entre exigir las condiciones laborales óptimas para
el desarrollo de su profesión y el de cumplir con el
Código Internacional de Ética Médica
que les exige "solemnemente consagrar su vida al servicio
de la humanidad"
Las historias diarias de los empleados van desde tener que
darle plata a los pacientes de su propio bolsillo para comprar
los medicamentos, atenderlos sin que éstos paguen las
cuotas moderadoras y reutilizar los guantes y algunos implementos
médicos. Eso sin contar con que viven de los créditos
en la tienda del barrio o del municipio, en la tarjeta de
crédito y en las pensiones de los colegios y universidades
de sus hijos.
Según empleados de Metrosalud en Medellín, por
ejemplo, en las colillas de pago de sus salarios aparecen
las deducciones por seguridad social, pero al solicitar los
servicios de salud, no son atendidos por los centros asistenciales,
porque los aportes no se han pagado.
Las jornadas de protesta, son las constantes de este grupo.
Su pecado principal, no ceden para entregar beneficios extras
en sus salarios obtenidos en convenciones colectivas anteriores.
Los pacientes: Los problemas de los pacientes son aún
más graves, porque las soluciones se salen de sus manos,
sobre todo en los barrios y municipios marginados por la violencia
y la pobreza. En algunas localidades no pueden enfermarse
en la noche porque los hospitales están cerrados, en
otros tienen que pagar sus propios medicamentos o conformarse
con los menos adecuados para su curación, porque el
centro de salud no cuenta con aquellos que los médicos
deben recetar. Eso sin contar que la atención se ha
reducido a las urgencias, mientras que las cirugías
programadas y las citas a los especialistas están congeladas
o se demoran hasta un año.
El principal problema de los pacientes es recibir mala atención
de salud. Su pecado, no pagar las cuotas moderadoras o no
afiliarse al régimen de salud en el cual están
clasificados, quitándole posibilidades a quienes sí
lo necesitan.
Los presupuestos para población
vinculada
El presupuesto para la población vinculada en el año
2001 fue de $958.470 millones, y para este año se asignó
$1 billón 93.000 millones, lo que implica un incremento
de $134.589 millones. A pesar del aumento, los secretarios
de salud de los departamentos del país consideran que
es insuficiente, sobre todo al tener en cuenta que esta población
es la que más se ha incrementado en los últimos
años, al estar integrada por los desplazados, las mujeres
embarazadas, los indígenas, los niños abandonados,
los desempleados y en suma, los miembros de la población
más pobre y vulnerable del país, que en medio
de la crisis económica y del conflicto armado, crece
y crece sin esperanza de redención.
Otro problema de los hospitales y los departamentos por la
atención de quienes no pertenece a ningún régimen
de salud, es que las personas no se registran en el SISBEN,
por lo que los hospitales enfrentan dificultades en el momento
de reclamar ante la Dirección Seccional de Salud el
pago por su atención.
La mayor parte de la crisis financiera que enfrentan hoy los
municipios han sido generadas por esta situación, pues
los hospitales de nivel 1 y 2 se ven en la obligación
de atender pacientes que ingresan por Urgencias en condiciones
críticas y que provienen de las pequeñas localidades,
pero cuando pasan el reporte a las direcciones seccionales
de salud, no hay quien les responda por el pago de los pacientes
o tienen que esperar que las secretarías verifiquen
que las personas se encuentren en el sistema para poder asumirlas.
Esto no fue tenido en cuenta en la asignación presupuestal
de este año, por lo que la crisis de las entidades
públicas de salud con altos pasivos se incentiva.
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Algunos
departamentos afectados por Distribución Presupuestal
para Vinculados
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Deptartamento
|
Asignación 2001
|
Asignación 2002
|
Variación 01/02
|
| Antioquia |
$ 135.634.661,00
|
$124.761.014.00
|
$(10.873.646.00)
|
| Atlántico |
$ 27.064.695,00
|
$ 25.439.281,00
|
$( 1.625.414,00)
|
| Valle |
$ 85.170.263,00
|
$ 91.037.874,00
|
$ 5.867.611,00
|
| San Andrés |
$ 4.516.994,00
|
$ 3.400.722,00
|
$( 1.116.272,00)
|
| Cesar |
$ 30.491.818,00
|
$ 23.342.772,00
|
$( 7.149.046,00)
|
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Antioquia
El año pasado los municipios antioqueños
recibieron $135.634 millones para la prestación de servicios
a la población vinculada, para este año la asignación
presupuestal fue de 124.761 millones, lo que equivale a una
disminución de $10.873 millones, es decir -8%. Hubo municipios
a los que se les disminuyeron los aportes hasta en $1.120 millones,
como es el caso del Hospital de Apartadó.
Según cifras del DANE, el 41.7% de los desplazados del
país está en Antioquia, 63 municipios del departamento
se encuentran afectados con esta problemática y en total
las familias afectadas por el desarraigo ascienden a las 12.600,
eso sin contar el número de personas que han tenido que
evacuar sus lugares de origen y no hacen parte de las estadísticas.
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Municipios
más afectados por Distribución Presupuestal para
Vinculados
| Municipio |
Asignación 2001 |
Asignación 2002 |
Variación 01/02
Millones de pesos |
| Apartadó |
$ 1.408.544.000,00
|
$ 287.376.481,00
|
$ - 1.121
|
| Caucasia |
$ 1.267.480.000,00
|
$ 560.749.099,00
|
$ - 706
|
| Yarumal |
$ 853.624.000,00
|
$ 345.711.582,00
|
$ - 507
|
| Chigorodó |
$ 923.187.000,00
|
$ 622.753.187,00
|
$ - 300
|
| C. Bolívar |
$ 440.264.000,00
|
$ 205.928.003,00
|
$ - 234
|
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Atlántico
El año pasado el Atlántico
recibió una asignación presupuestal de $27.064
millones para atender a la población vinculada, mientras
que este año recibió 25.439 millones, lo que significa
una disminución en su presupuesto de $1.625 millones.
Con este dinero, el departamento debe asignar el presupuesto
de los hospitales públicos de primero y segundo nivel
de 22 municipios. |
Municipios
más afectados por Distribución Presupuestal para
Vinculados
|
Municipio
|
Asignación
2001
|
Asignación
2002
|
Variación ½
|
| Campo de la Cruz |
$ 448.153.001,00
|
$ 340.243.102,00
|
($ 107.909.899,00)
|
| Galapa |
$ 396.770.498,00
|
$ 232.127.870,00
|
($ 164.642.628,00)
|
| Puerto Colombia |
$ 745.145.018,00
|
$ 537.615.503,00
|
($ 207.529.515,00)
|
| Juan de Acosta |
$ 591.179.977,00
|
$ 250.560.487,00
|
($ 340.619.490,00)
|
| Suan |
$ 324.874.675,00
|
$ 121.422.633,00
|
($ 203.452.042,00)
|
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Valle
El año pasado los municipios del Valle del Cauca recibieron
$85.170 millones para la atención de vinculados y para
éste año la asignación fue de $91.037 millones,
lo que significa un incremento de $5.867 millones. Sin embargo,
el departamento hizo un estudio detallado de su situación
de salud, en cuanto al desfase que se presenta con relación
a lo que venían recibiendo los hospitales hasta el año
anterior, especialmente en el nivel uno, excepto los descentralizados
como son Cali, Buenaventura y Palmira, que no estuvieron tan
afectados. |
Municipios más afectados por Distribución Presupuestal
para Vinculados
|
Municipio
|
Asignación
2001
|
Asignación
2002
|
Variación 01/02
|
| Argelia |
$ 166.675.000,00
|
$ 47.747.812,00
|
($ 118.927.188,00)
|
| El Aguila |
$ 182.653.000,00
|
$ 72.888.132,00
|
($ 109.764.868,00)
|
| La Victoria |
$ 169.116.000,00
|
$ 97.561.039,00
|
($ 91.554.961,00)
|
| Obando |
$ 192.461.000,00
|
$ 90.375.208,00
|
($ 102.085.792,00)
|
| Versalles |
$ 235.949.000,00
|
$ 15.705.310,00
|
($ 129.745.522,00)
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|
A
la buena del sistema
Falta poco para que los hospitales colombianos pasen agudas
dificultades financieras en el segundo semestre de este año:
ojalá entonces que los responsables del sistema no intervengan
demasiado tarde y que impidan así a los hospitales colombianos,
tener que pasar el "Niágara en bicicleta". |
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