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Medellín
lider
en
trasplantes en Suramérica
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Con
un balance que supera las expectativas trazadas, el Hospital
Universitario San Vicente de Paúl y la Universidad
de Antioquia cierran el primer semestre del año con
varios logros que posicionan la ciudad como punto de referencia
para la comunidad médica internacional y para pacientes,
uno de ellos es el primer trasplante de sangre de cordón
umbilical realizado en Suramérica.

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Luisa
Fernanda Correa V. Periodista Medellín.
Reconocida como epicentro de investigaciones y desarrollos
científicos, la ciudad de Medellín tiene a su
haber grandes conquistas en el área de la salud, especialmente
en el tema de trasplantes, donde las cirugías de corazón
realizadas en la Clínica Cardiovascular Santa María
y la labor del grupo de trasplantes renales y de hígado
del Hospital Universitario San Vicente de paúl, ya
cuentan con amplia reputación internacional.
De buen corazón
La creación de una nueva unidad de trasplante cardíaco
se registra como un acontecimiento puesto al servicio del
país, en donde se presta atención integral a
los pacientes y a sus familias. Considerado en el mundo como
un tratamiento terapéutico frecuente y altamente exitoso,
cuenta con la cobertura del Plan Obligatorio de Salud del
Sistema de Seguridad Social de Salud colombiano.
El procedimiento realizado por el Grupo de Trasplantes Cardíacos
del Hospital Universitario San Vicente de Paúl y de
la Universidad de Antioquia y pagado por la Dirección
Seccional de Salud de Antioquia, se llevó a cabo el
2 de junio pasado en un hombre de 58 años con enfermedad
isquémica del corazón, padre de dos hijos y
carpintero de profesión. El paciente, quien ingresó
el 20 de mayo al Hospital con profundos dolores, fue sometido
a estudios de hemodinamia, ecocardiografía, medicina
nuclear, y el 31 de mayo se concluyó que no había
un tratamiento diferente al trasplante.
Dos días después resultó un donante cuya
familia, en un loable acto de generosidad, donó su
corazón, el hígado y los dos riñones,
dándole la oportunidad de vivir a otras cuatro personas.
Luego de la cirugía, que tuvo una duración de
tres horas, el paciente fue trasladado a cuidados intensivos
y rápidamente mostró signos de estabilización
y mejoría. Al mes de la intervención, ingresó
al Programa de Rehabilitación Cardíaca, que
incluye acondicionamiento físico y le permitirá
retomar su vida normalmente.
En opinión del doctor Francisco Gómez Perineau,
Director de la Unidad Cardiovascular de El Hospital, esta
es una gran oportunidad para salvar vidas, valorar lo que
hacemos, proyectarnos internacionalmente y "para dar
a conocer el esfuerzo de la Institución que, en un
momento difícil en términos económicos,
conserva recursos para la investigación". Y acusa
que "este tipo de intervenciones son demasiado costosas
en el exterior si se compara con lo que valen en el país.
En Estados Unidos por ejemplo, tienen grandes inconvenientes
en la consecución de donantes, dificultad que no afrontamos
por la cultura que hay al respecto, especialmente en Medellín".
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El trasplante cardíaco
no es un fenómeno experimental, es una práctica
de rutina, un recurso terapéutico que en cualquier
servicio de cirugía cardíaca moderno como
el que tiene el Hospital Universitario San vicente de
paúl, es normal.
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"La
realización de este primer trasplante integralmente hecho
en el San Vicente de Paúl tiene un significado simbólico
muy importante: es un punto de llegada, pero también
de partida. Representa la reunión de esfuerzos que hizo
el Hospital tanto en la adecuación de su planta física,
de los recursos tecnológicos, de la disposición
de personal de enfermería, etc., como en su idea de congregar
en torno a este proyecto a un grupo de profesionales altamente
calificados, que completara el equipo humano con el que ya contaba
la Unidad Cardiovascular", concluyó el doctor Francisco
Gómez.
Los primeros del sur
Aires de conquista y de esperanza se respiran en los pasillos
de El Hospital. El 30 de mayo pasado se realizó el primer
trasplante de sangre de cordón umbilical en América
del Sur, con el fin de salvar la vida de un pequeño de
siete años que padece adrenoleucodistrofia, una rara
enfermedad metabólica, hereditaria, de los lípidos
.
El procedimiento, que se realizó en El Hospital en cooperación
con la Universidad de Antioquia y el Plancental Blood Bank de
Nueva York, y con el respaldo económico de Sanitas EPS,
sienta un precedente único en el medio y renueva las
posibilidades de sobrevivir a enfermedades letales como la mencionada.
Desde hace año y medio cuando se manifestaron los primeros
síntomas de la enfermedad, Marta Liliana González
y Raúl Montenegro, padres del niño afectado, recurrieron
a todo tipo de especialistas en Bogotá, ciudad donde
residían, sin obtener un diagnóstico alentador.
En la medida en que el daño neurológico se hacía
más evidente, los esfuerzos de los padres eran más
desesperados.
ros síntomas de la enfermedad, Marta Liliana González
y Raúl Montenegro, padres del niño afectado, recurrieron
a todo tipo de especialistas en Bogotá, ciudad donde
residían, sin obtener un diagnóstico alentador.
En la medida en que el daño neurológico se hacía
más evidente, los esfuerzos de los padres eran más
desesperados.
Entre ires y venires acudieron al Hospital Universitario San
Vicente de Paúl, donde el doctor Francisco Cuellar Ambrosi,
jefe de hematología adultos, se puso en contacto con
entidades internacionales con experiencia en este tipo de tratamientos.
En vista de que el niño no tenía donantes adecuados
en su familia, se recurrió a los registros internacionales
de donantes de células hematopoyéticas y se encontró
sangre de cordón umbilical adecuada en el banco más
importante del mundo en esa especialidad. "El procedimiento,
que implicó traer las células desde Estados Unidos
a menos 192 grados centígrados con nitrógeno líquido,
desmitifica el concepto de que la sangre sólo sale del
país. Queda demostrado que también es posible
'importarla' con fines científicos", comentó
el doctor Cuellar.
Luego del trasplante, la recuperación del niño
será lenta por tratarse de una enfermedad metabólica.
Las primeras señales de mejoría se percibirán
a partir de los tres meses y sólo al año serán
evidentes los progresos. Según Marta Liliana, la mamá,
"la recuperación de mi hijo está en manos
de Dios, es quizá la cuota que él dispuso, para
beneficio de muchos".
Este acontecimiento científico que comprometió
un equipo de especialistas que incluye hematólogos, oncólogos,
pediatras, nutricionistas, inmunólogos, radioterapeutas
y un grupo de enfermería con 15 años de formación,
es una lección sobre el poder del deseo frente a las
limitaciones. "Le estamos enseñando a los estudiantes
que los sueños se pueden cumplir" afirmó
el doctor Cuellar, mientras mencionó el proyecto de El
Hospital y la Universidad de Antioquia de crear en dos otres
años un banco de células hematopoyéticas.
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