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Hasta el pasado
16 de febrero se recibían observaciones y recomendaciones
en el Ministerio de la Protección Social, acerca del
Proyecto de norma de los estándares de habilitación
para Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud -IPS- (por
la cual se adoptan los formularios de inscripción y novedades
para el Registro Especial de Prestadores de servicios de salud,
los manuales de estándares y de procedimientos, y se
establecen las condiciones de suficiencia patrimonial y financiera
del Sistema Único de Habilitación de Prestadores
de Servicios de Salud).
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La publicación
del proyecto de norma coincide con los tres años de vigencia
de las habilitaciones basadas en el decreto 2309 de 2002 (Sistema
Obligatorio de Garantía de la Calidad), y si bien no
especifica la expedición de nuevas condiciones para renovar
la habilitación, es de suponer que los estándares
tendrán correcciones y ajustes para llevar a los prestadores
a mayores niveles de calidad en los servicios; por tanto, no
se puede decir que el proyecto tome por sorpresa a los prestadores,
pero despertó inquietud por saber cuando entrarían
en vigencia los nuevos estándares y si sus niveles de
exigencia son alcanzables por las instituciones, ya que muchas
entidades tendrán nuevas visitas de verificación
en las próximas semanas; la duda es si dicha verificación
se hará con base en los anteriores o en los nuevos estándares.
Se requiere período de transición
Ante la posible entrada en vigencia de nuevos estándares
de habilitación, llama la atención que muchas
secretarías y direcciones seccionales de salud no han
concluido aún los procesos de verificación a los
prestadores. Funcionarios de la Secretaría de Salud de
Bogotá, considerada con la mejor logística del
país, señalaron que en la capital el proceso continúa
bajo los parámetros del decreto 2309, pero aún
no ha terminado. En el departamento de Antioquia están
inscritos en el registro de habilitación 9.486 prestadores
entre IPS e independientes, a febrero de 2006 hay 1.613 verificados
de los cuales el 76% son IPS y casi el 17%, prestadores independientes.
La doctora Lina Maria Bustamante, Jefe de Vigilancia y Control
de la Dirección Seccional de Salud de Antioquia, considera
que el Ministerio de la Pro-tección Social debe tener
un período de transición que favorezca tanto a
las direcciones territoriales de salud como a los prestadores,
para hacer un proceso de socialización que logre que
la habilitación sea una cultura por mejorar la calidad
y no por cumplir una norma. Agregó que la expectativa
ante la expedición de nuevos estándares genera
preocupación en los entes territoriales: ¿Qué
pasará con las instituciones que estamos verificando
ahora? ¿Las certificaremos sólo para dos meses?
También tenemos instituciones verificadas que no han
cumplido por problemas de infraestructura: hay que tener claro
qué pasará con ese período de transición
de la norma. El período de habilitación debe ser
más largo: 4 o 5 años. Otro inconveniente
surge de que las IPS con las cuales contratan EPS y ARS, requieren
cumplir con la habilitación de manera rápida,
ya que para contratar debe contar con todos los requerimientos
de habilitación, y los entes territoriales no han terminado
la verificación todavía.
El no terminar la verificación depende de varios elementos
señalados por la doctora Bustamante: Los problemas
de infraestructura de los prestadores, ante todo en el sector
público, son de vieja data, y a pesar de que en Antioquia
se ha invertido, no hay recursos suficientes para adecuarlos
a las exigencias. La Dirección Seccional tiene capacidad
financiera para la verificación, pero poco recurso humano,
y aunque se ha contratado personal para lograr cobertura, en
toda visita debe haber personal vinculado al ente territorial
y esto entorpece el avance.
Finalmente, la funcionaria considera que la estrategia del Ministerio
para modificar los estándares, al hacer una contratación
con el consorcio Centro de Gestión Hospitalaria-CES,
y haber tomado las sugerencias de asociaciones de profesionales
para que aporten modificaciones, es un logro para que los estándares
se ajusten a la realidad.
Nuevos estándares son inoportunos
Partiendo de que el Sistema Obligatorio de Garantía
de la Calidad es conveniente para el país, el doctor
Julián Vargas, asesor de la Facultad Nacional de Salud
Pública de la Universidad de Antioquia, cree que la expedición
de nuevos estándares es inoportuna y quizá no
fue suficientemente consultada con todos los actores: Es
necesario tener un tiempo de espera prudencial para que se articulen
las redes; es sorprendente que sin que las Secretarias Departamentales
terminen la verificación del cumplimiento de los requisitos
de habilitación, aparezcan nuevos estándares.
Aún no tenemos la suficiente capacidad operativa desde
los entes gubernamentales, para establecer nuevos criterios
cuando no sabemos si toda la red que se habilitó los
cumplió; eso no es coherente.
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Los estándares
de habilitación apuntan al necesario control de riesgo,
pero éste debe sopesarse con la situación financiera;
como los márgenes de rentabilidad de los hospitales
son muy estrechos, los nuevos estándares tendrían
que ser cuidadosos en los requerimientos para no poner en
peligro las instituciones.
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Para
el doctor Vargas, un elemento crucial antes de implementar nuevos
estándares, y al cual no se ha puesto atención
para garantizar la calidad, es la referencia y contrarreferencia
de pacientes: La cantidad de muertes y complicaciones
en los primeros niveles por falta de acceso en la red hospitalaria
de segundo y tercer nivel, es dramática; es un problema
estructural no resuelto. Hay selección adversa en el
acceso a los servicios de alta complejidad, donde interesa el
criterio económico y contar con un pagador, y no el cumplir
con la prestación del servicio. Las instituciones discriminan
determinadas afiliaciones, algunas patologías, los afiliados
del régimen subsidiado y la población no cubierta
con subsidios a la demanda; situación contraria se da
cuando se ostenta un carnet del contributivo o de medicina prepagada:
siempre hay disponibilidad de camas.
Nuevo reto para prestadores públicos
El doctor Carlos Aguilar, Gerente de la ESE Rafael Uribe
Uribe, escindida del ISS, considera una política sana
los nuevos estándares en la medida que el mayor beneficiado
es el usuario al tener una mayor garantía en calidad
de los servicios; agregó que es un reto para mejorar,
y aunque demande esfuerzos ve viable su cumplimiento y pone
como ejemplo que de 4 hospitales acreditados en el país,
dos son públicos, lo cual demuestra que el sector es
competitivo: estamos rompiendo el paradigma de que lo
público es malo, obsoleto y paquidérmico.
Sin embargo, el doctor Aguilar considera que el esfuerzo no
puede ser aislado y que debe ser coherente con la situación
económica del sector salud, principalmente con las instituciones
públicas que por décadas han tenido dificultades
para mejorar las condiciones de infraestructura y tecnología.
No se trata de legislar por legislar, sino que realmente
se posibilite a la red pública el cumplimiento de estándares;
el gobierno tiene que mirar cómo apoya proyectos de inversión,
hay una deuda y un retraso del gobierno con el sector público
en desarrollo tecnológico e infraestructura, y es el
momento para que en cumplimiento de las exigencias de habilitación,
posibilite ese desarrollo, indicó.
Tiempo para recuperar inversiones
Aunque el decreto 2309 fue expedido en 2002, sólo
hasta el año siguiente los prestadores comenzaron sus
procesos de habilitación: es preocupante que solo 3 años
después, la revisión de parámetros de habilitación
implique nuevos costos sin haber recuperado la inversión
anterior. En ese sentido se pronunció el doctor Hernando
Correa, Jefe de Calidad del Hospital General de Medellín:
Lo prudente es que el Ministerio analice a fondo el panorama
del país sobre los actuales estándares, para realizar
ajustes con costo-beneficio y verdadera posibilidad de implementación
de acuerdo con el diagnóstico de la pasada habilitación,
porque si no se ha terminado toda la habilitación sería
conveniente que antes de aplicar nuevos estándares se
consolidara el tema y tener un tiempo prudencial para los ajustes.
Según el doctor Correa, hubo inversiones importantes
para cumplir los procesos de habilitación, e instituciones
que no tenían previamente todo lo necesario debieron
correr y hacer esfuerzos en recursos: El gobierno tendría
que ser cuidadoso, porque los estándares de habilitación
apuntan al control de riesgo y es indudable que hay que hacerlo,
pero se debe sopesar con la situación financiera; los
márgenes de rentabilidad de los hospitales son muy estrechos:
los nuevos estándares tendrían que ser cuidadosos
en los requerimientos o ajustes para no poner en peligro las
instituciones.
Garantizar la calidad, pero, ¿y
los recursos?
Para el Jefe de la Oficina de Garantía de la
Calidad del Hospital Universitario San Vicente de Paúl,
doctor Elkin Mesa, algunos aspectos de la propuesta están
ajustados a lo que deberían ser las características
de un servicio de salud con calidad mínima, pero otros
exigen tal cantidad de información, que da la impresión
que muchas instituciones no lograrían implementar en
corto plazo lo que se solicita, específicamente en los
temas de registros e indicadores. En donde si encuentra una
separación del proyecto del Ministerio y las instituciones,
es en la búsqueda de la calidad sin garantizar la financiación
suficiente para alcanzar los estándares: La escasa
fluidez del dinero en algunas instituciones prestadoras, puede
llevar a cerrar servicios que no cumplen los estándares
mínimos o llevarlas a hacer esfuerzos ingentes y endeudarse
para continuar con esos servicios; hay divergencia en las metas:
una muy loable es garantizar servicios de calidad para el paciente,
pero el problema de los prestadores es tener que allegar fondos
para suplir las necesidades que permitan cumplir los estándares,
cuando ese flujo de dinero tiene problemas en el sistema actual
de salud.
En síntesis, el sector salud ha tomado conciencia de
avanzar hacia procesos de calidad, y la habilitación
generó un piso importante para estar centrados en tener
servicios de salud con muy buena calidad; por eso retoma importancia
en la habilitación, crear la cultura de que no es la
autoridad sanitaria dando garrote o sancionando, sino que se
tenga conciencia de la importancia de prestar una muy buena
atención en salud. |
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Considerar reglamentaciones
aprobadas
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| Esta
es la recomendación de la Jefe de planeación y
gestión de la calidad de la Fundación Cardiovascular
de Colombia, ingeniera Beda Patricia Salazar Zora, partiendo
de todas las reglamentaciones aprobadas a partir del decreto
2309 de 2002, como son: El servicio de Promoción y Prevención
(P y P), requisitos para consultorios de estética, el
decreto 2200/05 que reglamenta el servicio farmacéutico
con plazo de implementación a enero de 2006 pero ampliado
a junio de 2006 (áreas, procesos). Igualmente, la resolución
4651 para medicamentos de control especial de enero/2006 con
plazo para implementarlo en 6 meses, y el decreto para insumos
(venta y dispensación, clasificación). |
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Estándares especializados
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El doctor Luis Fernando Suárez, director
del Hospital Mental de Antioquia -HOMO-, entidad que acaba de
recibir la certificación de calidad bajo la norma ISO
9001:2000, manifestó que sigue existiendo un vacío
de estándares específicos para instituciones especializadas
como los hospitales siquiátricos: Creo que el Ministerio
tiene un proyecto para instituciones siquiátricas, y
esperamos que oportunamente se resuelva esta situación,
de tal manera que nuestros servicios cumplan con estándares
adecuados y no tengamos que cumplir con requisitos de hospitales
donde se atienden cirugías; ahora que se van a modificar,
lo ideal sería que se adapten a las condiciones de cada
prestador.
El director del HOMO, quien fuera Jefe de Calidad de la Dirección
Seccional de Salud de Antioquia, considera que la medida puede
ser conveniente para ajustar algunos estándares que en
la primera reglamentación mostraron deficiencias y dificultades
en la interpretación; sin embargo, considera prematura
una modificación radical, por lo que sería preferible
ajustar solamente la forma de los estándares actuales. |

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