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| El Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales
(en inglés Diagnostic and Statistical Manual of Mental
Disorders, DSM) de la Asociación Psiquiátrica
de los Estados Unidos (American Psychiatric Association - APA),
contiene una clasificación de los trastornos mentales
y proporciona descripciones claras de las categorías
diagnósticas, con el fin de que los clínicos y
los investigadores de las ciencias de la salud puedan diagnosticar,
estudiar e intercambiar información y tratar los distintos
trastornos mentales. |
Los criterios diagnósticos
de DSM son descriptivos, debido a la falta de información
consistente sobre etiología y pato-fisiología
de los trastornos mentales. El manual utiliza sistemas diagnósticos
desarrollados con base en consenso de expertos y no incluye
aún marcadores biológicos que ayuden a determinar
tratamientos específicos. Con los avances logrados en
los últimos años en neurociencias, los niveles
de confiabilidad y comunicación diagnóstica han
mejorado significativamente.
El éxito de este manual ha sido mixto, ya que ha atraído
tantas críticas como elogios. Desde que se publicó
en 1952, este instrumento ha sido revisado 5 veces. La última
reestructuración mayor (DSM-IV) se publicó en
1994, con otra TR (o "text revision") en el año
2000. La preparación de la nueva edición denominada
DSM-V comenzó en 1999 y se espera que llegue a término
en 2013; esta edición continúa en evolución,
y aunque se siguen realizando esfuerzos para resolver diversos
asuntos polémicos, se espera que pronto comiencen los
trabajos de campo de algunos de los nuevos criterios diagnósticos.
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La APA
instruye a quien usa el DSM en todas sus formas, que estos manuales
no se publicaron para el uso del público en general,
sino para facilitar las labores de profesionales especializados
en un campo circunscrito de las ciencias del comportamiento;
asimismo, advierte que no debe de ser utilizado por quienes
carecen de entrenamiento formal. Específicamente, este
libro no debe ser interpretado por personas sin experiencia
clínica, y debe ser utilizado como una guía que
se acompaña de juicio clínico, conocimiento profesional
y criterio ético.
A mediados de 2009, el Dr. Allen Frances, presidente del grupo
de trabajo del DSM-IV y hoy profesor emérito en la Universidad
de Duke, inició un debate abierto con el grupo de trabajo
del DSM-V de la Asociación Americana de Psiquiatría
(APA), liderado por su presidente actual, el Dr. Alan Schatzberg.
Este debate se centraba en la necesidad de tener un debate abierto
y transparente con tiempo suficiente para hacer los ajustes
del manual durante el trabajo de campo, en el que toda la clase
profesional, la prensa especializada y ciudadanos interesados
tuvieran acceso a observar el proceso de creación de
este manual.
Para complacencia de todos, la APA ha seguido con su filosofía
de promover la salud mental. Así, Usted mismo puede acceder
a las revisiones preliminares de criterios clínicos para
diagnósticos psiquiátricos del DSM-V en la página
DSM5.org. Las revisiones y los comentarios del publico en general
serán tomados en cuenta por los expertos que tienen a
cargo la publicación del manual; así, se espera
lograr que los diagnósticos psiquiátricos sean
más acertados, válidos y clínicamente útiles.
Graves riesgos del DMS-V
Muy pronto vendrá un paso fundamental, ya que
el grupo de trabajo del DSM-V iniciará la fase de pruebas
de campo donde se corroborará la utilidad clínica
del DSM-V. Sería un desperdicio de esfuerzo, tiempo y
dinero conducir pruebas de campo, antes de que los nuevos esquemas
de criterios reciban una revisión extensa. |
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Cualquier
cosa que
usted ponga en estelibro, cualquier
pequeñocambio que ustedrealice, tendrá inmensas
repercusiones no sólo en la psiquiatría sino
también
en laindustriafarmacéutica, la investigación,
el sistema
legal, pero también en quién es considerado
normal o no, o quien es considerado
incapacitado o no. .
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Dr. Michael B. First
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Si esta
revisión no es exhaustiva, se corre el riesgo de crear
decenas de millones de nuevos pacientes mal-identificados o
falsos positivos, exacerbando así los problemas
causados por un DSM-IV que ya es demasiado inclusivo. Habría
masivos tratamientos excesivos con medicaciones innecesarias,
caras, y a menudo bastante dañinas. Con esto, se trivializa
el diagnóstico psiquiátrico y se medicaliza la
normalidad.
Recientemente, el Dr. Michael B. First (Profesor de la Universidad
de Columbia que participó en el DSM-IV), resumió
los paradigmas de este manual para al diario New York Times:
Cualquier cosa que usted ponga en este libro, cualquier
pequeño cambio que usted realice, tendrá inmensas
repercusiones no sólo en la psiquiatría sino también
en la industria farmacéutica, la investigación,
el sistema legal, pero también en quién es considerado
normal o no, o quien es considerado incapacitado o no.
El manual tiene grandes implicaciones para la estigmatización,
porque mientras más desórdenes mentales
sean incluidos, más gente queda señalada, desencadenando
el riesgo de que algunos reciban un tratamiento no indicado,
agregó.
El psiquiatra Pedro Ruiz -MD-, presidente electo de la Asociación
Mundial de Psiquiatría y presidente de la APA desde 2006
hasta 2007, estuvo en el proceso de nombramiento de los miembros
del grupo de trabajo que redactó el nuevo DSM-V. Ruiz
señala que a diferencia de las versiones anteriores del
DSM, el grupo de trabajo del DSM-V está integrado por
miembros de la Comisión mundial y tiene la intención
explícita de hacer diagnósticos psiquiátricos
en Estados Unidos, de acuerdo con los diagnósticos psiquiátricos
que figuran en el Manual Diagnóstico de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), el cual está experimentando
simultánea revisión. También señala
que es probable que se hagan críticas válidas
de algunos aspectos del DSM-V, pero dice que el proceso evaluará
cuidadosamente cada una de ellas, y que se estará abierto
a correcciones si es necesario.
En unos años la comunidad médica tendrá
el DSM-V en sus manos, y depende de todos nosotros los profesionales
de la salud el darle un buen uso con criterio clínico.
Su publicación está prevista para mayo de 2013,
fecha cercana a cuando la OMS recomendará el uso del
nuevo Sistema Internacional denominado Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE) CIE-11, cuyo uso está
generalizado en todo el mundo. |
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