A agosto 31 de 2015,
la deuda de las entidades responsables de pago con las 17 clínicas
y hospitales de Medellín y Antioquia que integran la
Alianza Somos 14+1, ascendió a un billón
509.410 millones de pesos ($1.5 billones). Y la edad de esa
cartera es de 208 días en promedio. Esta situación
se vuelve inmanejable: una deuda superior al billón y
medio de pesos, con pagos a más de 200 días, es
algo insostenible para cualquier empresa del sector productivo.
Muchos nos preguntan cómo hacemos las clínicas
y hospitales para sobrevivir, cuando no nos llegan los recursos
necesarios para cumplir las obligaciones del día a día.
Así se pronunció el doctor Luis Guillermo Saldarriaga,
director administrativo del Hospital Pablo Tobón Uribe
y uno de los voceros de la Alianza Somos 14+1.
La alianza nació en julio de 2014 ante la preocupación
por la deuda de EPS y entidades del gobierno cercana a $1.5
billones, y hoy reúne a 17 clínicas y hospitales
que abarcan más del 80% de la oferta de servicios de
alta complejidad en Medellín y su área metropolitana,
que tienen más de 4.500 camas, atienden más de
550.000 pacientes en Urgencias al año, generan más
de 20.000 empleos directos y tienen más de 1.000 proveedores.
El propósito era informar a la comunidad sobre el crecimiento
de cartera de las clínicas y hospitales que los atienden,
la demora creciente en los pagos por servicios prestados, y
sensibilizar sobre el riesgo de que si estas instituciones no
reciben los pagos podrían cerrar servicios esenciales.
Los hospitales no se cierran de un golpe, van cerrando
servicios en la medida que no pueden sostenerlos o no los pueden
seguir prestando, es algo lamentable que ya sucede en la ciudad,
advierte el doctor Saldarriaga. Y el +1 simboliza
a la comunidad que se sumó al llamado al gobierno por
el pago a hospitales.
En este proceso, se demostró que el problema de cartera
hospitalaria no era solo en Medellín sino en todo el
país, constituyendo un problema nacional que debe resolver
el gobierno central, porque a todos los hospitales de Colombia,
públicos y privados, grandes y pequeños, les demoran
los pagos. Varios están sumidos en una crisis tan
grave, que han tenido que cerrar. Hay que ver la situación
en el Valle con su Hospital Universitario en crisis, el cierre
de la Clínica Rafael Uribe Uribe, entre otros,
indicó el vocero de 14+1.
Y agregó: Las instituciones se van debilitando
por Caja, tienen problemas de liquidez y se ven obligadas a
contratar créditos bancarios, alargar tiempos para pagar
a proveedores y postergan el pago de nómina a sus colaboradores,
algo muy lamentable porque funcionan básicamente por
el pago a colaboradores, son altamente intensivas en mano de
obra; la mayoría de los procesos se hacen de tú
a tú en todos los servicios. Casi que por cada cama en
funcionamiento, tenemos 3 y 4 personas vinculadas para atenderla.
No pagarle a un hospital no tiene
consecuencias para el deudor
Somos 14+1 presentó esta problemática
al Ministerio de Salud, Supersalud, Comisiones Séptimas
de Senado y Cámara, Procuraduría General de la
Nación, Contraloría General de la República,
Defensoría del Pueblo, medios de comunicación
de Bogotá y Medellín. Dice el doctor Saldarriaga:
Todos vieron que es una realidad. No es una historia nueva,
pero no había sido tan aguda. Hace un año empezamos
a sentir que los pagos se hacían más lentos y
que no pagar a los hospitales se volvió una estrategia,
porque no pagarle a un hospital no tiene ninguna consecuencia.
Si una EPS pagó todo, pero no pagó a hospitales
y clínicas, no pasa nada. Supersalud organiza mesas
de conciliación para finiquitar cuentas, se hacen acuerdos,
se firman actas y después no se cumple lo allí
acordado, no se hacen los pagos y a las EPS no les pasa nada.
Tampoco les pagan deudas de EPS liquidadas
Otra preocupación es el no pago de deudas de
EPS en liquidación, alerta el doctor Saldarriaga: Tenemos
casos drásticos, Comfenalco es un ejemplo: anunció
su liquidación en febrero de 2014 y hoy no ha pagado
un centavo a hospitales y clínicas de Medellín
por prestación de servicios a quienes eran sus afiliados.
Anunciaron liquidación de Caprecom, otro problema porque
hospitales y clínicas además de nuestra tarea,
estamos asumiendo las pérdidas de mala gestión
de las EPS. Una EPS no vuelve a pagar y los pacientes deben
seguir atendiéndose. A nuestras Urgencias llegan afiliados
de Emdisalud, Fundación Médico Preventiva, Ecoopsos,
Saludcoop, Caprecom. Los recibimos, pero sabemos que nadie nos
responde por el pago de esa atención. Esa situación
socialmente reclama justicia, porque no se puede dejar de manera
tan olímpica que pasen los meses sin pagar, mientras
la situación para nosotros es cada día más
angustiante.
Agregó que si a hospitales y clínicas no llegan
los recursos, tendrán dificultades que algunos ya tuvieron:
Es cuestión de tiempo, algunos aguantarán
más que otros, y lo grave es que esto nos perjudica a
todos y a la comunidad. El ciudadano no percibe la gravedad
de este problema, porque sabe que lo atienden. Ellos van a los
hospitales, hay mucha congestión, pero finalmente los
atienden. Y nosotros no podemos dejar de atender a los pacientes,
porque el problema es del responsable del pago, no de los pacientes.
Otra situación delicada es la llegada a Medellín
de pacientes de departamentos vecinos: Nos llegan pacientes
que nadie sabe quién responderá por ellos.
No se cumplen normas de pago a clínicas
y hospitales
El vocero reiteró que no se necesitan más
normas para obligar el pago de las EPS a clínicas y hospitales:
La Circular 16 de Supersalud recoge de manera magistral
las acciones cuyo cumplimiento se debe exigir, para que fluyan
los recursos. La Ley 1122/07 y la Ley 1438/11 estipulan exactamente
el tiempo para pagar servicios prestados. Dicen que desde el
momento en que se presta un servicio y se radique la factura
en una EPS, en los siguientes 5 días hábiles se
debe pagar el 50% del valor de la factura. Nunca nos han pagado
el 50% del valor de la factura.
Agregó: Esas leyes también determinan que
lo no glosado, se debe pagar a los 30 días siguientes.
Entonces si la glosa promedio al comienzo de la revisión
de una factura es de 20%, entonces el otro 30% nos lo debieran
pagar en los próximos 30 días. A los 60 días
nos deberían haber pagado el 80% del servicio prestado.
Eso no ocurre así. La glosa inicial después de
la sustentación que presentamos se vuelve una glosa final
de 1.5% a 2%. Es que glosar es muy fácil, no hay que
sustentar nada. Simplemente dice: tarifa no pactada, no cumple
con esto, no cumple con eso, y los hospitales tenemos que remontar
lo dicho y decir que sí cumple, que la tarifa si es la
pactada, que este procedimiento sí se debe pagar. Hospitales
y clínicas no necesitamos normas, necesitamos el cumplimiento
de las que ya existen. Que se exija el cumplimiento de la normatividad
existente: ya con eso estaríamos en otro mundo muy diferente |