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Medicina
y espiritualidad
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Hace
algunos días, un colega muy preocupado me contaba que
había sido invitado para hacer una entrevista en un programa
radial sobre los efectos del cambio climático sobre la
salud y me preguntó si tenía alguna información
al respecto. Compartí su inquietud, pues salvo por las
epidemias de las llamadas enfermedades tropicales
que parecen exacerbarse con el calentamiento global, no teníamos
mayor conocimiento al respecto
Tradicionalmente, el personal de la salud ha ejercido su práctica
profesional con énfasis en el paciente como individuo.
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Poco a poco, hemos
ido descubriendo la importancia de tratar, no solo al enfermo
sino también evaluar su contexto y su red de relaciones
humanas, incluido el soporte social.
Aunque poco hemos considerado el papel del medio ambiente sobre
la salud y apenas sospechamos de qué forma las enfermedades
pueden estar influidas por la contaminación, se sabe
que la polución ambiental se relaciona con un aumento
significativo del riesgo a padecer intoxicación por plomo,
asma y cáncer en población infantil (1). En población
general, puede disminuir sustancialmente la expectativa de vida
(2), aumentar el riesgo de padecer una infección por
bacterias con múltiples mecanismos de resistencia (3)
e incrementar la mortalidad y los ingresos a urgencias por enfermedades
cardíacas y pulmonares (4).
Por si fuera poco, la contaminación no solo viene de
afuera del mundo de la medicina. En los últimos años
ha cobrado importancia el estudio de la "contaminación
hospitalaria", relacionada con la "contaminación
ejercida a nivel interno, sobre los propios trabajadores y pacientes,
como con la inducida sobre el medio ambiente en general"
(5). Se ha demostrado que los residuos de ingredientes farmacéuticamente
activos producidos por los hospitales, pueden afectar la vida
de ecosistemas acuáticos (6). Además, se sabe
que en promedio, cada paciente hospitalizado genera 7 kilos
diarios de residuos sólidos (6). |
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Una práctica médica
humanizada
y espiritual, aspira a que el paciente logre armonía
consigo mismo, con los demás y con la naturaleza:
esto es lo que entendemos como salud.
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En este sentido, un
primer esfuerzo es entender de qué forma los cambios
climáticos afectan la salud, pero también es reconocer
que la medicina misma tiene su propia responsabilidad en el
problema. Si vamos más allá y pretendemos ofrecer
una visión humanizada y espiritual más amplia,
hemos de entender el medio ambiente como "nuestra casa
común (
) como una hermana, con la cual compartimos
la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus
brazos" (7) y recordar una verdad básica acerca
de nuestro ser biológico: "Nuestro propio cuerpo
está constituido por los elementos del planeta, su aire
es el que nos da aliento y su agua nos vivifica y restaura"
(7).
Trabajar una auténtica espiritualidad en salud, implica
también respetar y admirar la Creación, reconociendo
que los seres humanos ocupamos un lugar en el mundo con unos
límites justos sobre la naturaleza. Habría que
desarrollar en nosotros mismos y en nuestros pacientes una "espiritualidad
ecológica" que no privilegie el consumismo que ha
desbordado la explotación a nuestro planeta, haciendo
de nuestro ejercicio médico un asunto de promoción
y educación de la salud para que recuperemos nuestro
equilibrio ecológico: "El interno con uno mismo,
el solidario con los demás, el natural con todos los
seres vivos y el espiritual".
Una práctica médica humanizada y espiritual, aspira
a que el paciente logre armonía consigo mismo, con los
demás y con la naturaleza: esto es lo que entendemos
como salud. Quizá sea la única oportunidad que
le quede a la raza humana... Es cuestión de supervivencia.
julian.ramirez.md@gmail.com
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Referencias
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1. Environmental
pollutants and disease in American children: estimates of morbidity,
mortality, and costs for lead poisoning, asthma, cancer, and
developmental disabilities. AULandrigan PJ, Schechter CB, Lipton
JM, Fahs MC, Schwartz J SOEnviron Health Perspect. 2002;110(7):721.
2. An association between air pollution and mortality in six
U.S. cities. AUDockery DW, Pope CA 3rd, Xu X, Spengler JD, Ware
JH, Fay ME, Ferris BG Jr, Speizer FE SON Engl J Med. 1993;329(24):1753.
3. Int J Environ Res Public Health. 2015 Sep 7;12(9):11025-36.
doi: 10.3390/ijerph120911025. Infectious Diseases, Urbanization
and Climate Change: Challenges in Future China. Tong MX1, Hansen
A2, Hanson-Easey S3, Cameron S4, Xiang J5, Liu Q6, Sun Y7, Weinstein
P8, Han GS9, Williams C10, Bi P11.
4. Air pollution and health. AUBrunekreef B, Holgate ST SOLancet.
2002;360(9341):1233.
5. www.tnrelaciones.com/cm/preguntas_y_respuestas/content/206/3289/es/
contaminacion-hospitalaria. Consultada en febrero 15/2016.
6. Daouk S1, Chèvre N2, Vernaz N3, Widmer C4, Daali Y5,
Fleury-Souverain S6. Dynamics of active pharmaceutical ingredients
loads in a Swiss university hospital wastewaters and prediction
of the related environmental risk for the aquatic ecosystems.
Sci Total Environ. 2016 Mar 15;547:244-253. doi: 10.1016/j.scitotenv.2015.12.117.
Epub 2016 Jan 11.
7. Carta Encíclica "Laudato Si", Papa Francisco,
2015. En: www.javeriana.edu.co/documents/15832/5510469/laudato+si.pdf |
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