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Ahora en el Hospital:
Terapia Electroconvulsiva
con Anestesia y Relajación
Alejandro
Tamayo Montoya - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
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En el Hospital Universitario San Vicente de
Paúl se tiene ahora la posibilidad de aplicar la Terapia
Electroconvulsiva con Anestesia y Relajación (Tecar),
gracias a la adquisición de un nuevo equipo que permitirá
tratar a pacientes con severos transtornos mentales, que no
tienen ninguna otra opción de tratamiento.
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| La
terapia Tecar es una convulsión médica y clínicamente
asistida, indicada para ciertos grupos de pacientes con cuadros
de enfermedad mental severa, para quienes constituye la única
y mejor opción de tratamiento, porque no responden favorablemente
al tratamiento con fármacos. El Hospital Universitario
San Vicente de Paúl ofrece desde hace dos meses esta
alternativa de tratamiento a esos pacientes, informó
la Diana Restrepo Bernal, miembro del Programa de Psiquiatría
de Enlace del Hospital. |
La médica
dio a conocer detalles del nuevo equipo que permite la aplicación
de la terapia: Es un aparato pequeño, similar a
los equipos que sirven para descargar eléctricamente
a los pacientes que hacen paro cardio-respiratorio. Está
diseñado para transmitir una corriente eléctrica
cuya intensidad de onda se gradúa de acuerdo con la necesidad
del paciente y los criterios del psiquiatra en cada caso particular.
Método con más de 70
años de aplicación
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La terapia
electro-convulsiva se emplea desde 1938, como tratamiento pionero
que precede al uso de la farmacología en Psiquiatría;
dichas máquinas se extendieron por todo el mundo y con
el auge de los medicamentos se relega para tratar sólo
los pacientes más graves y resistentes a tratamientos
farmacológicos, y para casos especiales como mujeres
embarazadas con trastornos mentales que no pueden recibir medicamentos.
En Colombia, la terapia electroconvulsiva se usa desde los años
50 y su empleo era muy común, el choque eléctrico
se aplicaba sin anestesia y producía convulsiones bruscas.
En los años 70 hubo un gran movimiento en el mundo de
anti-psiquiatría, cuando cayó en desgracia la
psiquiatría como tal, el uso de medicamentos y la terapia
electroconvulsiva, siendo estigmatizados como una especie de
maltrato o castigo a las personas.
Las cosas han cambiado, pero ese estigma y ese temor sigue
siendo comunes, y todavía algunos médicos piensan
que usar terapia electroconvulsiva es retornar a la edad oscura
de la psiquiatría, señala la doctora Restrepo.
Más el nuevo equipo y la aplicación misma de la
terapia Tecar son muy diferentes ahora, con todos los cuidados
de un procedimiento quirúrgico, con protocolos de avanzada
similares a los de hospitales de Estados Unidos y Europa, donde
sigue siendo una terapia de primera línea para ciertos
pacientes.
Sólo para algunos grupos de
pacientes
La psiquiatra Diana Restrepo hace especial énfasis
en el tipo de personas que pueden ser beneficiadas con la terapia.
Quien llega a este tipo de tratamientos es porque tiene
una indicación muy precisa, tiene una patología
muy grave o porque no se le permite recibir medicamentos. Son
pacientes muy seleccionados, muy bien evaluados por anestesia
y por psiquiatría; a fin de cuentas, no estamos experimentando,
no estamos haciendo cosas que no estén aprobadas en otras
partes del mundo, sostiene.
La terapia tiene indicaciones primarias, fundamentales. Hay
diagnósticos psiquiátricos y médicos en
los que se tiene evidencia de que funciona muy bien: depresión
severa, melancólica, con características psicóticas;
trastorno afectivo bipolar; falta de respuesta a medicamentos;
pacientes con alto riesgo suicida; esquizofrenia que no responde
a fármacos; mujeres embarazadas que no responden a medicamentos
o no pueden recibirlos para no causar malformaciones congénitas
al bebé; pacientes con negativa a comer. También
en enfermedades más raras, como el síndrome catatónico,
o como el síndrome neuroléptico maligno, que como
su nombre lo indica, puede llevar al paciente a morir, pues
si en 3 o 5 días con medicamentos orales no responde,
se indica la terapia electroconvulsiva porque se ha demostrado
que le puede salvar la vida. |
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La terapia Tecar
es una práctica cotidiana en el mundo,
que requiere en el contexto hospitalario de una actitud
adecuada para comprender su importancia, descubrir
sus beneficios y transformar la estigmatización
que la ha caracterizado.
Psiquiatra Diana Restrepo.
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Según
la psiquiatra, este método también muestra resultados
satisfactorios en ancianos: En ellos es especialmente
bueno, pues además de tratar el Parkinson trata depresiones
que pueden ser muy severas. En ellos la eficacia es de un 70
u 80%, incluso por encima de la obtenida con medicamentos.
En niños la terapia Tecar es una alternativa, pero en
ellos es menos frecuente su aplicación. Y en pacientes
con neurocirugía o cirugía cardiovascular, se
recomienda luego de 3 a 6 meses, para evitar alteraciones cognitivas.
El procedimiento
El procedimiento siempre debe ser indicado por un médico,
normalmente un psiquiatra, pero igual otro especialista puede
solicitar la evaluación por psiquiatría para considerar
la posibilidad de aplicar la terapia electroconvulsiva.
Una vez autorizada, se programa la sesión de terapia
Tecar con las mismas características de un procedimiento
quirúrgico. Se realiza en un quirófano, en un
ambiente controlado, donde el paciente es monitoreado y supervisado
permanentemente.
Al paciente se le aplica anestesia y según los parámetros
del anestesiólogo, se ponen los electrodos a nivel fronto-temporal,
bilateral o unilateral; luego, con las condiciones ideales,
se aplica la descarga eléctrica. La máquina da
unos impulsos de energía más breves con un tipo
de onda especial, que genera una convulsión con el fin
de liberar una cantidad considerable de neurotransmisores para
equilibrar el sistema de neuro-transmisión del paciente
y volver a coordinar las señales nerviosas, para que
funcionen adecuadamente.
El paciente tiene una convulsión que se monitorea, para
que no se prolongue más del tiempo necesario y dure el
tiempo requerido. Durante todo el procedimiento, que suele durar
unos 20 minutos, el paciente tiene monitoreo cardiovascular
y respiratorio, igual que en una cirugía, y luego es
llevado a la sala de recuperación, donde despierta a
los pocos minutos, sin recuerdo ni conciencia del procedimiento.
Sesiones de terapia
Una persona puede recibir entre 10 y 15 sesiones de
tratamiento, a razón de 3 por semana cada dos días.
Y en etapa de mantenimiento, una persona puede tratarse una
vez a la semana, luego una cada dos semanas y luego una cada
mes.
En cuanto a efectos secundarios, el 50% de pacientes tratados
sufren alguna alteración en su memoria, la cual puede
abarcar el recuerdo por lapsos desde una semana hasta años.
Los últimos equipos se modernizaron para hacer descargas
eléctricas más breves y con un tipo de onda especial,
buscando reducir significativamente ese riesgo y producir menos
alteración cognitiva o de memoria en cada persona que
recibe la terapia.
Con este nuevo equipo en el Hospital se nos van a facilitar
los casos, vamos a poder ofrecerle al paciente rápidamente
lo que necesita, y con menos efectos secundarios, dice
la doctora Restrepo Bernal. |
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Debería incluirse en el POS
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La Terapia Electroconvulsiva con Anestesia y Relajación
(Tecar) no está incluida en el Plan Obligatorio de Salud
(POS), por lo que las personas que necesitan de este tratamiento
deben recurrir a la tutela para que las EPS les autoricen esta
práctica.
Es muy importante que las autoridades o las personas que
están a cargo de la salud, como las secretarías
locales y departamentales, los ministerios, las comisiones del
Congreso, consideraran los beneficios de incluir la terapia
Tecar en el POS. Este tratamiento se necesita, porque hay pacientes
para los que verdaderamente ésta es su mejor y única
opción de tratamiento, concluye la doctora Diana
Restrepo. |
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