MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 278 NOVIEMBRE DEL AÑO 2021 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter icono twitter

Estrategia de presupuestos máximos no agilizó la oportunidad para los pacientes

Por: Redacción EL PULSO
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Hasta 2019 las EPS argumentaban la falta de recursos económicos suficientes para garantizar con oportunidad la prestación de los servicios NO PBS, problema para el cual el Ministerio de Salud diseñó la estrategia de presupuestos máximos que le entregaría a las aseguradoras, según el comportamiento histórico de este gasto, y de manera anticipada, el dinero para que pudieran cumplir con este tipo de solicitudes. Desde marzo del 2020, las EPS comenzaron a recibir los dineros anticipados, sin embargo, a la fecha, 2021, la oportunidad en la entrega no ha mejorado de manera significativa, y las EPS con estándares “buenos” se demoran en promedio de 15 a 18 días para las entregas, mientras otras EPS tardan hasta 100 días, o sea cada tres meses cumplen con esta obligación, fundamental para la garantía del derecho a la salud.

Así se desprende del seguimiento realizado por el Observatorio Interinstitucional de Presupuestos Máximos, liderado por Colombia Saludable y Pacientes Colombia, y que mostraría que las barreras de acceso que tienen los ciudadanos para acceder al NO PBS no obedece tanto a la falta de recursos, como señalaban las aseguradoras en salud, sino más a la posible existencia de una “línea de contención del gasto por parte de algunas EPS”, situación preocupante y que deja planteada a forma de pregunta el informe del observatorio.

El Observatorio Interinstitucional de Presupuestos Máximos es una iniciativa de la sociedad civil que cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud y Protección Social, además de la participación de EPS del régimen contributivo y subsidiado. Igualmente recibe acompañamiento de representantes de Instituciones Prestadoras de Salud, Gestores e Industria Farmacéutica. La misión del observatorio es ser un aliado estratégico para el gobierno y apoyarlo en la iniciativa de presupuestos máximos y busca cumplir con tres objetivos: garantizar la transparencia en el uso de recursos en salud; generar mecanismos para compartir y difundir información pública como apoyo a la toma de decisiones y la generación de políticas públicas y favorecer la reducción de posibles barreras generadas para el acceso a tecnologías en salud.

Hay que recordar que históricamente el NO POS, ahora NO PBS, ha sido uno de los cuellos de botella más complejos del sistema, tanto para los pacientes que han visto limitada la oportunidad para acceder a tratamientos no cubiertos por la UPC de manera adecuada, como para las finanzas generales del SGSSS. La ruta actual indica que cuando un paciente requiere acceder a una tecnología en salud no incluida en el PBS, la EPS o EOC, junto con la IPS, deben hacer uso de una herramienta tecnológica denominada MIPRES que permite reportar la prescripción de tecnologías en salud o servicios complementarios no financiados con recursos de la UPC. Con la expedición de la Resolución 205 de 2020, se estableció el presupuesto máximo que entregaría el estado a las aseguradoras para la gestión y financiación de estas tecnologías y servicios en salud sin financiación de la UPC, pero no excluidos de la financiación del SGSSS. En su momento algunos analistas calificaron estas partidas como una nueva UPC pero plus.

Algunos de los resultados más relevantes sobre las cifras y comportamiento de la prescripción de las tecnologías en salud financiadas con cargo a los presupuestos máximos, y los tiempos de entrega a los pacientes, consignadas en el informe del Observatorio Interinstitucional de Presupuestos Máximos (OIPM) muestran que desde 2016, año en que inició su funcionamiento el registro de estas tecnologías para el régimen contributivo, y hasta el 31 de julio del 2021, se han realizado 28´912.935 prescripciones para 6´672.821 pacientes que han recibido alguna prescripción. Para el régimen subsidiado, la operación en MIPRES inició en el año 2018 y a la fecha se han realizado 4´316.339 prescripciones para 1´548.575 pacientes. De acá se desprende que el índice de prescripción para el RC es de 4,73 mientras para el RS es de 2,78.

Si se tiene en cuenta la cantidad de pacientes atendidos durante el mismo periodo, se puede decir que por cada 100 pacientes que reciben alguna atención, 11 del contributivo reciben alguna prescripción de tecnologías en salud no financiada con recursos de la UPC y 4 pacientes en el régimen subsidiado.

Un comportamiento que se evidencia del informe es que la proporción de pacientes prescritos con tecnologías no PBS es mayor, durante todo el periodo, para los pacientes del régimen contributivo, las cuales son en promedio 5 millones anuales, mientras las del subsidiado son de un millón, aproximadamente. De estas, los medicamentos representan el 80 % y 60 % del total de las tecnologías en salud prescritas, para el régimen contributivo y subsidiado, respectivamente.

El hallazgo más significativo del informe, se observa al correlacionar en los años 2019 y 2020 el comportamiento de las prescripciones y el tiempo de entrega de medicamentos. El informe muestra que si bien los días promedio de entrega han disminuido, con mayor tendencia en el subsidiado, aún no se puede concluir que con la entrada de los presupuestos máximos se estén logrando tiempos de entrega inferiores a los presentados antes de marzo del 2020.

“Un año antes de realizarse el primer giro de presupuestos máximos, en promedio un medicamento se entregaba en 17 días en pacientes del régimen contributivo y 30 días en promedio para pacientes del régimen subsidiado. Desde marzo del 2020, el tiempo de entrega está en 15 y 21 días en promedio para pacientes del régimen contributivo y subsidiado respectivamente. Sin embargo, estas últimas cifras aún se ven afectadas por los registros pendientes, ya que, desde enero a junio, aún queda por reportar la fecha de entrega del 40 % en la base de datos de suministros”, señala el OIPM.

Un fenómeno previsible fue el detectado durante la pandemia en 2020. Si bien entre 2016 a junio de 2021 las prescripciones han presentado una tendencia al aumento, se presentó un notable descenso en el mes de marzo del 2020 y un pico considerable en agosto del mismo año. Este cambio en la tendencia se explica por las medidas de control implementadas durante la pandemia, y la disminución de prescripciones coincide con el momento de inicio del aislamiento social obligatorio, y el pico de las prescripciones del mes de agosto se da durante el pico de la pandemia.

Un hallazgo preocupante, es que el observatorio señala que el análisis a la base de datos enviada del Minsalud, muestra que el 60 % de las prescripciones de medicamentos no cuentan con fecha de entrega y de los 20 millones de prescripciones solo hay registro de entrega para ocho millones. Con este universo parcial el OIPM encontró que en 2019 las prescripciones fueron entregadas en promedio en 18 días, 16 días en el 2020, y 13 días en el 2021, sin embargo, esta es una medida de tendencia central y no muestra el comportamiento de los datos extremos. En líneas generales, las prescripciones para pacientes atendidos en el ámbito ambulatorio tienen mayores días de entrega. Igualmente, al comparar el periodo antes y después de presupuestos máximos no se encontraron cambios notorios en los tiempos de entrega, pero sí en la cantidad de prescripciones reportadas como entregadas.

Las 5 EPS que más tardan en entregar tecnologías NO PBS en el primer semestre del 2021 son Cajacopi, Convida, Ecoopsos, Medimas y Savia Salud. El 75% de las prescripciones de Ecoopsos tardaron como mínimo 30 días en ser entregadas. Medimás registra casos que superan los 50 días. En general, en estas EPS el 50 % de las prescripciones son entregadas no antes de 15 días. En el RS Cajacopi, Convida, Medimas y Savia Salud son las que presentan mayor tiempo de entrega, con algunos valores extremos que superan los 100 días de espera, pero con una mediana que oscila entre 16 a 21 días aproximadamente.

Estas esperas prolongadas, que superan el objetivo central de los presupuestos máximos, se presenta también en patologías donde es crucial la entrega oportuna, como el cáncer o el VIH- SIDA, a pesar de que desde la entrada en vigencia de la Resolución 205 de 2020, se han girado a las EPS hasta julio del presente año $6,9 billones, yendo la mayor proporción a EPS del régimen contributivo, 85 % aproximado del total.


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