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Novedades
Entre las diferencias más notorias del nuevo
Código que se propondrá en un proyecto de ley,
está la ampliación en más de 100 del
número de artículos, debido a que se necesitaba
describir con mayor profundidad los conceptos para evitar
interpretaciones erradas. Es por eso que al principio del
texto se definen temas como qué es médico, qué
es paciente, qué es medicina, qué es responsabilidad
y qué es obligación de medio.
Otro de los grandes cambios es la organización de las
faltas que antes estaban diseminadas por todo el Código;
ahora con lo que se denomina en Derecho como la tipificación
de las faltas, se entiende mejor cuáles son las transgresiones
que puede haber a la ética médica, y al enumerarlas
en forma ordenada se aumenta el número de artículos.
Al final se aclaran temas que no estaban muy bien definidos
en el Código previo, haciendo que la parte procesal
sea más perfeccionista y garantista, pues la Constitución,
el Código Penal y el Disciplinario dan más opciones
de defenderse a los acusados o investigados, y de demostrar
que son inocentes hasta que no se demuestre lo contrario.
Frente a las críticas de que Código sólo
debiera ocuparse de definiciones éticas, el doctor
Guzmán advierte que el Código de Ética
Médica colombiano es uno de los más avanzados
del mundo: Es la moral plasmada en un código,
no es sólo la moral diciendo Usted debería actuar
de tal forma o de otra, sino que le dice: 'Usted tiene que
actuar de esa forma', y detrás no está sólo
su conciencia -que es una cosa individual-, sino que está
todo el peso de la ley, y al serlo es de obligatorio cumplimiento.
¿Afecta la autonomía
médica?
Recuerda el doctor Guzmán que el año
pasado tras la aparición de los decretos amparados
en la emergencia social, el ministro Diego Palacio citó
una comisión para reformar el Código de Ética:
Lo que pretendía el entonces ministro era reforzar
los decretos de emergencia social que después fueron
declarados inconstitucionales y que ahora están intentando
volver a revivir.
Y explica el magistrado del Tribunal Nacional, que el objetivo
era que se pretendía adaptar el Código Médico
para favorecer las ganancias de las EPS, que son las
que están regulando el ejercicio médico, son
las que distribuyen los pacientes y las que manejan la plata,
y a ellos sólo les interesa ganar dinero; para ellos
es más fácil pagar el entierro de una persona
que pagarle una cirugía de corazón o neurológica.
Entonces inicialmente la situación fue perversa, porque
lo que pretendía era que los médicos adaptáramos
el Código a esos infames decretos que afortunadamente
se cayeron. Nos querían convertir en jueces penales
de nuestros colegas, es decir, nosotros podíamos ya
en un momento dado, condenar con todas las implicaciones que
eso tiene, por estafas, por lesión grave al sistema,
por peculado y por destinación, a las personas que
se salieran de lo que el POS dijera en lo que ellos habían
planeado para tener más ganancias.
Detalla el doctor Guzmán: Cuando nos reunimos
hace un año, acordamos que eso no podía ser,
que lo importante era reformar el Código para que le
sirva al país; los magistrados de los tribunales de
ética somos unos representantes de la comunidad, somos
lo que los antiguos romanos llamaban amicus curiae, que defienden
a la comunidad. Tan es así, que en el Código
de Ética Médica y en el proceso ético-disciplinario
no existe la figura del desistimiento: la víctima puede
arreglar con el médico económicamente, pero
el proceso ético-disciplinario no se detiene; se puede
detener inclusive el proceso penal, en donde puede haber lo
que se llama indemnización integral en caso de homicidio
simple. Acá nosotros no detenemos el proceso, puede
que la víctima reciba del médico una cantidad
de dinero y eso le resuelva su problema civil y penal, pero
la falta ética se sigue juzgando para determinar si
se cometió o no. Como la situación fue perversa,
nosotros la revertimos, hicimos una reforma que le conviene
a la sociedad, a los acusados, a los magistrados y a la medicina.
No nos interesa reforzar el POS o las ganancias de las EPS
en absoluto; esa es una cosa que está regulada por
otra ley, ley que no queremos, que no nos gusta, pero que
la obedecemos porque es la ley, porque la Ley 100 es probablemente
lo peor que le ha podido pasar al país. Querían
entrometerse en la autorregulación médica pero
eso no se logró y por eso estuvimos trabajando tanto
tiempo un grupo grande para enderezar una situación
inicialmente desviada y hacer un Código que le sirviera
a la sociedad.
Fue así que como contrapropuesta a los planteamientos
de algunos decretos de la fallida emergencia social -considerados
perversos y un atentado contra la autonomía médica-,
representantes de la Academia Nacional de Medicina, el Tribunal
Nacional de Ética Médica, la Federación
Médica Colombiana, Ascofame y las sociedades científicas,
entre otras, empezaron a trabajar hace más de un año
apostándole a la reestructuración del Código,
con el objetivo de garantizar la autonomía y la autorregulación
de los médicos.
Trámite en el Congreso
En el momento, el texto del proyecto de ley está
en revisión por expertos jurídicos de la Universidad
del Rosario, la Sociedad Colombiana de Anestesiología
y Reanimación (Scare) y el Fondo Especial de Auxilio
contra Demandas Médicas, el Tribunal Nacional de Ética
Médica y la Academia Nacional de Medicina, para afinar
la reforma del Código.
El doctor Guzmán considera que antes de que se cierre
el actual período legislativo, el Ministerio de la
Protección Social presentará la iniciativa al
Congreso de la República, y garantiza que estarán
atentos al trámite para que el texto no sea modificado.
Como en el Congreso existen muchos congresistas interesados
en favorecer a las EPS porque son accionistas de EPS, seguramente
van a hacer lobby para tumbar algunas de las disposiciones
contenidas en la reforma de Código. Nosotros estaremos
presentes en las discusiones para que no hagan lo que se les
dé la gana con la ley. Apelamos a la mayor parte de
los congresistas que son gente correcta para que respaldan
la reforma tal como está, y no amparando a las EPS
que son esencialmente entidades comerciales que buscan enriquecerse
mediante el trabajo médico y las enfermedades de los
pacientes.
Concluyó el doctor Guzmán con una reflexión:
Es muy importante que la gente se preocupe por estos
temas, porque la medicina colombiana a pesar de lo golpeada
y humillada que ha sido sigue siendo la mejor profesión,
porque es una profesión que defiende seres humanos;
para nosotros los médicos, haya o no haya EPS, el paciente
es lo más importante. Y para nosotros atender a un
paciente pobre, desplazado, despojado de sus bienes materiales
es realmente un honor, es una oportunidad de servirle no solamente
a nuestros compatriotas sino al género humano; nosotros
seguimos siendo orgullosos de nuestra profesión y vamos
a tratar de defenderla a cómo de lugar.
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