MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 47   AGOSTO DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Los stents Colombianos
ingeniería médica con sentido social.
Omaira Arbeláez Echeverri Periodista Medellín elpulso@elhospital.org.col

Los pacientes que en Colombia sufren por tumores u obstrucciones en el esófago, duodeno, colón y recto, tráquea, vías biliares, arteria ilíaca y bronquios, tienen ahora la opción del stent, versión colombiana, gracias a un dispositivo médico hecho en Medellín por la empresa Tecnostent, que les ahorrará tiempo de incapacidad, días de hospitalización y en algunos casos hasta cirugías mayores, a unos costos ostensiblemente más baratos y con la misma seguridad y garantía de los importados de Estados Unidos.
La empresa Tecnostent nació en 1999, mediante un esfuerzo realizado por el Hospital Universitario San Vicente de Paúl y la iniciativa de los médicos Jorge Enrique Lopera, Oscar Alberto Álvarez y el ingeniero Jorge Restrepo Restrepo. Estos tres profesionales aprendieron la técnica del stent en Japón, bajó la tutoría del doctor Song, quien inventó este dispositivo aplicado por primera vez en el mundo en el año de 1991.
Tras su regreso del Japón, los médicos y el ingeniero desarrollaron protocolos de investigación y confirmaron los beneficios del dispositivo médico para los pacientes. Decidieron entonces producirlo en Colombia, importando los materiales certificados de Estados Unidos, y haciéndolo mediante una sociedad con el Hospital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín, con un 50% cada una de las partes (Hospital - profesionales). La meta era clara para todos los socios: buscar más que ganancias económicas, el brindar un servicio social a los pacientes que le necesitaran y que no tenían recursos para comprar los stent importados.
Los médicos y el ingeniero capacitaron dos técnicos y con el Hospital decidieron montar la fábrica, adaptando para ello una de las bodegas de Corpaúl. Hicieron todas las reformas del caso para que quedara en óptimas condiciones de asepsia y la maquinaria indispensable para producirlos, entre ellos hornos y prensas, aunque conocían que su elaboración es prácticamente manual, siguiendo los requerimientos específicos medidas - que demande el médico tratante de cada paciente, sean niños o adultos, con tumores u obstrucciones de órganos, vías o arterias.
Hoy su gerente, la administradora de empresas, Carolina Hernández Céspedes, asegura que los costos de un stent producido en Medellín son en promedio $1.047.000,oo mientras que uno importado de los Estados Unidos puede valer entre $2 millones y $2.5 millones, sin contar los trámites de Aduana, lo que significa un gran ahorro para los pacientes y las entidades de salud, con la ventaja de contar con las mismas calidades técnicas y de asepsia que se requieren de los dispositivos médicos.
Los stent son elaborados estándar (hay varias referencias) o a medida, según indicaciones del médico tratante, con un material conocido como nitinol, un alambre súper elástico 100% grado médico y certificado en los Estados Unidos, que se borda manualmente con la ayuda de moldes, bajo parámetros de máxima esterilidad y que no genera rechazo del cuerpo. Algunos vienen recubiertos con poliuretano y todos dejan marcas radio opacas que les permite ser visualizados en su recorrido mediante el fluoroscopio, lo cual facilita su inserción y colocación por parte del especialista.
Acogida nacional
Los stents vienen acompañados con su respectivo introductor y permiten la fácil comunicación de arterias obstruidas, la recanalización de vías tras la extracción de un tumor o el abrir un espacio para facilitar el paso de alimentos u otras sustancias cuando el daño del órgano es mayor. Su introducción, según la patología del paciente, puede hacerse por la boca (caso de tumores de esófago, estómago y duodeno), evitando cirugías o procedimientos más invasivos y molestos para el paciente, lo que implica una recuperación más rápida y menores secuelas.

Tratamiento de obstrucción biliar maligna con Stent Biliar de Song
Antes
Después
Por su excelente calidad y sus precios tan competitivos, los productos de Tecnostent tienen gran demanda en el mercado nacional. Hoy se están suministrando stents a los hospitales Pablo Tobón Uribe, Universitario San Vicente de Paúl y General de Medellín; al Instituto Nacional de Cancerología de Bogotá y al Instituto Gastroclínico de Medellín; también lo demandan las clínicas Las Américas y del CES en la capital antioqueña, y la Fundación Valle de Lili en Cali.
La gerente de la empresa, Carolina Hernández, afirma que al utilizarse materias primas similares para hacer los stents y las sondas de alimentación enteral, Tecnostent decidió también fabricarlas y ahora tienen una gran demanda de las mismas por parte de varios hospitales, entre ellos, el Pablo Tobón Uribe.
En el corto plazo, afirma la gerente, la idea es fabricar drenajes para ofrecerlos a las instituciones de salud del país.
Tecnostent tiene como meta a corto plazo ampliar la venta de sus productos en todas las entidades de salud del país; a mediano plazo el proyecto es más ambicioso: exportar para otras naciones de América Latina donde la calidad y el buen precio de los stents colombianos los hace muy competitivos con respecto de los producidos por las dos empresas norteamericanas, con los altos costos señalados, puesto que son los que hoy se consumen en casi toda la región.
El reconocimiento que a escala mundial tiene el Hospital Universitario San Vicente de Paúl, es ya una garantía para cualquier consumidor de la región, afirma Carolina Hernández, porque su objetivo es más de brindar un aporte social para la buena salud de los latinoamericanos que obtener beneficios comerciales.
¡A concurso!
Tecnostent se presentó el pasado 26 de julio a un concurso de Colciencias, con el objetivo de desarrollar un stent especial para tratar los aneurismas de la aorta torácica. Si ganan, obtendrían un patrocinio de $150 millones para desarrollar el dispositivo y atender gratuitamente a 10 pacientes del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, mayores de 50 años, y quienes por sus bajos ingresos no tendrían cómo costearse particularmente estos procedimientos. Además, estarían aportando un elemento más para el desarrollo de la medicina en el país en el ámbito de una patología mortal. Sólo se salva, aquella persona a quien logra detectársele a tiempo la enfermedad, la cual ahora se trata mediante cirugía, pero empleando un stent este sería un procedimiento más fácil, menos invasivo y riesgoso para la vida del paciente.
Para el 15 de noviembre de 2002 se esperan los resultados de la convocatoria, pero independientemente de sí la ganan o no, en Tecnostent están decididos a seguir desarrollando nuevos dispositivos médicos que ahorren costos a usuarios y hospitales y signifiquen un avance científico para la salud en el país.
Hoy la empresa cuenta con la asesoría de sus socios fundadores desde los Estados Unidos, puesto que los dos médicos ahora trabajan en radiología en ese país; el ingeniero continúa al frente de la empresa, los dos técnicos capacitados siguen laborando en la ejecución de los dispositivos, con la colaboración de un ingeniero químico.
La empresa ya cuenta con página propia en la Internet, www.tecnostent.com, para que los usuarios puedan conocer la empresa y consultar sobre todos sus productos y formas de producción y distribución; y por el correo electrónico, tecnostent@epm.net.co, que les sirve para atender cualquier consulta o pedido particular desde cualquier lugar del mundo, aunque también se atienden telefónicamente (Medellín, teléfono (4) 511-20-80).
 



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