MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 47   AGOSTO DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Jaime Restrepo Cuartas:
un rector que marcó hitos
Olga Lucia Muñoz López Periodista, Medellín elpulso@elhospital.org.co
Llegó a finales de 1994 a la rectoría de la Universidad de Antioquia cuando buscaba el decanato de la Facultad de Medicina: hasta ese entonces, se había desempeñado como cirujano del Grupo de Trasplantes, profesor universitario, jefe de departamento, vicedecano y en algunas oportunidades, decano encargado.
Era la primera vez que se elegía rector por un mecanismo diferente, donde representantes de los estamentos universitarios presentaban sus nombres al Consejo Superior. Éste tenía 8 miembros, que al momento de votar siempre empataban con 4 votos a favor de Bernardo Restrepo y 4 a favor de Alfonso Monsalve, por lo que se optó por un tercer candidato, cuya elección recayó en su nombre.

La estabilidad
En ese entonces, Jaime Restrepo recibió la universidad en paro, situación habitual en la historia de las últimas décadas del Alma Mater, y a la que puso el pecho de entrada a través de diálogos con todos los sectores de la comunidad universitaria; siete años y medio después, entrega un claustro que realizó 15 semestres académicos con algunas breves interrupciones localizadas, pero con una continuidad bastante aceptable. Ello constituye hoy día el que considera su principal logro de gestión, porque solamente en un ambiente de estabilidad se podía mejorar la calidad y el rendimiento académico; además, implicó su acercamiento a los diferentes grupos políticos que se mueven en la universidad y con los cuales siempre tuvo los canales de comunicación abiertos.
El segundo logro tiene que ver con la estabilidad financiera: recibió la universidad con una situación económica bastante deplorable, con déficit de tesorería por $20.000 millones, déficit estructural por $14.000 millones, deudas a proveedores por $8.000 millones y una cartera de casi imposible recaudo. Hizo entonces una gran reforma sustancial del manejo financiero, hasta lograr hoy día que todas las deudas estructurales con el Sena, EPM, ICBF, Municipio de Medellín, con la Nación por la construcción del campus universitario hace más de 30 años, estén pagadas; acaba de firmar un convenio de concurrencia con el Ministerio de Hacienda y el departamento de Antioquia para el pago de las pensiones, lo que soluciona el problema a largo plazo. Y hoy día, la Universidad tiene una estabilidad financiera muy sólida, con fondos patrimoniales que tienen un ahorro de $23.000 millones y un portafolio de inversiones que le garantiza contar con recursos propios en la financiación del presupuesto (entre 50 y 55%, o sea que de un presupuesto superior a los $300.000 millones, alrededor de $155.000 millones corresponden a dineros propios de la universidad); esto aumenta el margen de maniobra y permite mantener al día todos los compromisos laborales: ni un solo mes dejó de pagar salarios, prestaciones, primas, cesantías, vacaciones.
Un tercer logro importante fue su continuidad en el cargo: en los casi 200 años de la universidad, solo el 30% de los rectores han durado más de un año y apenas el 10% duró más de 3 años, generalmente rectores del siglo XIX. En los últimos 100 años, el nombramiento del rector dependía de cambios políticos en la Nación y el departamento y no había una continuidad que facilitara el desarrollo de proyectos de largo plazo. Con el proceso de modernización iniciado en la rectoría de Rafael Aubad, cuyo principio fundamental fue el Estatuto General, Jaime Restrepo quedó facultado para poner en marcha un plan de desarrollo institucional a 10 años, en el cual nació la consolidación financiera, el programa de regionalización que ha descentralizado la formación superior, la actualización y modernización de redes y equipos, el impulso decidido a la investigación, el mejoramiento constante de la calidad, la transformación de la infraestructura del claustro, y la proyección de la formación en el exterior mediante convenios con organizaciones internacionales y gobiernos de otros países.
Logro para consolidar
A su salida de la rectoría, Jaime Restrepo estima que dejó pendiente la terminación de la Sede de Investigación Universitaria SIU- para la cual faltan $11.000 millones: el gobierno departamental se comprometió a aportar $5.000 millones en este segundo semestre y quedan restando $6.000 millones, que se gestionarán con el Fondo Nacional de Regalías a través del Ministerio de Educación Nacional para el próximo año, de manera que se pueda terminar el edificio e inaugurarlo en la celebración de los 200 años de la universidad; solo falta obtener apoyo de Organizaciones No Gubernamentales internacionales, para conseguir algunos equipos centrales.
El recorrido
Jaime Restrepo estudió en el desaparecido Gimnasio Medellín, hizo el bachillerato en el Liceo Antioqueño, luego la carrera de Medicina y la especialización en la Universidad de Antioquia, y a partir de allí, se inició como cirujano general y con el Grupo de Trasplantes, en el cual participó desde sus comienzos. Fue profesor, vicedecano y en 1994 fue elegido rector, para retirarse ahora por decisión propia.
No pocos cuestionamientos tuvo al momento del retiro voluntario de la rectoría, porque muchos vieron allí una intención de estar preparando el ocupar un alto cargo nacional en el gobierno del nuevo presidente, Alvaro Uribe, pero él ex rector es contundente: "dejé el cargo por motivos personales y porque siempre he creído que el mejor momento para partir es cuando a uno no lo están echando; me equivoqué en la elección del momento para retirarme, porque se prestó a mucha especulación sobre un supuesto interés de un cargo público en el Estado. Pero eso no es cierto: mi interés era retirarme para regresar a la Academia, al Grupo de Trasplantes de hígado que yo fundé y en el cual estoy muy interesado ahora que está en el período glorioso, haciendo casi uno semanal; también quería tener más tiempo para escribir".
Y continúa: "Eso no quiere decir que en un momento determinado, si las circunstancias son favorables, yo no vuelva a prestar un concurso público y más en la coyuntura actual del país, porque uno le debe servir al país desde donde esté: yo lo puedo hacer desde el Grupo de Trasplantes, como profesor de la universidad o como médico, pero si en un momento dado la coyuntura es favorable y le puedo prestar otro servicio al país en un cargo público, yo no me niego, o sea que es una posibilidad".
La escritura
Empezó escribiendo libros de medicina, como "La fisiología humana y su aplicación clínica", "Historia de la medicina en Antioquia" que ganó el segundo puesto de un concurso de la AMDA y la Universidad de Antioquia, y después escribió libros de cirugía y múltiples artículos médicos y científicos para revistas.
La primera experiencia literaria fue en 1979, cuando escribió el libro "Héroes de barro", que fue finalista en el concurso Garcilasos en España y que trata sobre los problemas del inicio de los grupos guerrilleros y paramilitares en el Magdalena medio, con el campesinado entre dos fuegos, además de la presión del ejército, pero ese libro no está publicado; luego escribió "In extremis", publicado hace 2 años dentro de la Colección Autores Antioqueños, y "El cero absoluto", una novela de ciencia ficción en la que se sirvió de su experiencia en trasplantes, primera en publicar.
Luego escribió "De lluvia y recuerdos", que fue publicado por la Universidad Pontificia Bolivariana y ahora la Biblioteca Pública Piloto va a publicar otra obra que se llama "Todas las estrellas posibles", una historia de amor en medio de la guerra, donde un soldado secuestrado y una guerrillera se enamoran y huyen juntos; actualmente está escribiendo una novela que se llama "El hilo del viento", que trata de las guerrillas liberales del llano en la década de los años 50, un libro con mucha investigación histórica y una trama de ficción alrededor de esos personajes tan interesantes, conocidos desde la investigación histórica pero poco conocidos en su vida cotidiana, deseos, inquietudes y motivaciones para la lucha.
Mientras fue rector, solo tenía tiempo para escribir en los aeropuertos, en los viajes y algunas veces en fin de semana; ha leído mucho, de cada autor rescata aportes, pero recuerda muy especialmente a Saramago, a Kundera, Steinbeck, Balzac, Dostoiesvki, García Márquez, Vargas Llosa, Lawrence Durrell.
Su estilo lo define como reflexivo, para públicos más bien pequeños ("no soy un Corín Tellado"), por lo que no alcanza a tener esa dimensión de lo popular. Se considera un escritor que está aprendiendo a escribir; sus novelas están casi siempre entre las 120 y las 250 páginas, las empieza con una idea que escribe de un tirón, luego empieza a pulir, a cambiar cosas, a mejorar, a introducir nuevos elementos: elabora un esquema simple de la trama, posibles personajes, narración en primera, segunda o tercera persona, empieza a escribir, y luego, a corregir, corregir, corregir...
En cuento solo escribió uno por encargo en la revista de la universidad con motivo del fin de milenio, y en poesía, apenas unas notas personales pero no de publicación.
¿Médico, escritor o personaje público?
"Ese es mi problema, porque me gustan mucho cada una de esas cosas y cuando las hago, las hago con mucha pasión. Cuando escribo, escribo apasionadamente y le pongo mucho entusiasmo; como médico fui muy apasionado también, no solo porque me gustaba estudiar y estar al día sino porque me gustaba ser un buen cirujano, hubo mucho entusiasmo por el desarrollo de una actividad científica de alto nivel, en asocio con el Hospital San Vicente de Paúl, por ejemplo con el desarrollo de los trasplantes; yo participé en el primer trasplante de riñón en 1973, el primero de hígado en 1979, el primero de páncreas y de corazón en 1984, en el primero de corazón y pulmón (que el paciente no resistió)"
Y sigue: "Como cirujano tuve oportunidad de ser un buen cirujano, porque en el Hospital San Vicente operábamos heridas vasculares, de corazón, heridas complejas, de trauma, de hígado, yo fui uno de los pioneros en reconstrucción de vías biliares que le cambiaron la vida a los pacientes, porque antes de 1975 todos se morían, pero con nuevas técnicas logramos resultados excelentes con más de 80 y 90% de supervivencia a largo plazo".
Continúa: "Y en la Universidad de Antioquia me apasioné mucho y creo que fui un gran crítico, pelee mucho con los decanos, rectores y hasta directivos del Hospital San Vicente, con todos tuve unas "garroteras" tremendas por cuestiones ideológicas, porque tenía un criterio que defender sobre la universidad y sobre el trabajo: me gané la posibilidad de desarrollar las propuestas que quería poner en práctica, no como muchos dirigentes o líderes que pelean y pelean toda la vida y hasta se mueren peleando, sin haber tenido la oportunidad o sin haber hecho nada. Yo lo que quise demostrar era que en mi administración se podían hacer cambios sustanciales en la universidad, en su manejo financiero, en los procesos de acreditación y de desarrollo físico mismo inclusive. Yo creo que todos esos logros fueron posibles por el entusiasmo que realmente le pusimos a la transformación de la universidad".
Agrega: "Siempre fui una persona pública desde que era estudiante y en ese transcurrir se han generado grandes controversias con diferentes sectores, que en el campo de la salud son de distintas tendencias políticas. Creo que para un dirigente público no es conveniente querer aglutinar solamente un sector en torno de su nombre, por eso hemos visto líderes desde el sector salud o de los maestros que se lanzan al Senado pero que no sacan los votos suficientes; creo mejor, que un dirigente público debe hacer acuerdos y tener propuestas para los distintos problemas del sector público, como educación, salud, vivienda, empleo, etc., porque cuando un candidato tiene propuestas para un solo sector, no logra aglutinar lo suficiente".
Ahora
Jaime Restrepo estima que esa experiencia la puede proyectar a otras instituciones educativas; le llama la atención particularmente la mala calidad de la educación media y básica, el que considera uno de los problemas más graves del país, por lo que sueña con desarrollar unos proyectos que permitan mejorar el nivel de la educación y las coberturas. Considera inaudito que en el país existan niños sin educación, cuando la cobertura debería ser del 100% en educación básica primaria, pero no solo con leer y escribir sino con instrucción de calidad, que compita con la de colegios privados.
Alianza Universidad - Hospital
"Yo siempre he dicho por ahí que me peleo con el doctor Ricardo Restrepo a ver quién quiere más al Hospital: si él o yo, porque el Hospital ha sido parte de mi vida". En estos té
rminos se refiere Jaime Restrepo al Hospital Universitario San Vicente de Paúl, porque desde que inició sus estudios de medicina en 1961, ya caminaba por el hospital, o sea que lleva más de 40 años siendo uno de sus habitantes.
Considera que el Hospital es fundamental para la Universidad de Antioquia y que ambas instituciones se necesitan mutuamente; al comienzo de su gestión, cuando se promovió una ruptura de esa relación, escribió el documento "Avenencias y desavenencias de un matrimonio indisoluble", que tuvo muy buena acogida porque demostró que esa alianza era incuestionable y altamente significativa.
"A mí me parece que esa alianza estratégica puede significar un avance gigantesco para ambas instituciones, de hecho ya lo ha sido. Creo que el éxito de la medicina antioqueña y de los avances que ha tenido la medicina en Colombia, en buena medida se deben a la alianza Hospital y Universidad. Tome cualquiera: tome los desarrollos en trauma, nosotros aquí le enseñamos trauma a cualquier país del mundo; el librito que publicamos hace poco con el doctor Martiniano Jaime y yo como editores, Manual de Normas y procedimientos en Trauma, es un libro que le sirve a cualquier país del mundo, de hecho en Venezuela, en Cuba y otros países de América Latina ya lo están adoptando como libro de texto y ni qué decir de la experiencia del hospital en trauma. Los principales avances de la medicina en el país se han hecho en el Hospital San Vicente, no solamente en transplantes (riñón, hígado, páncreas, combinado de riñón y páncreas, hígado y riñón, en niños y adultos), sino todo lo que se ha hecho en cirugía cardíaca, aquí se hicieron las primeras válvulas de cerdo y válvulas cardíacas de todo tipo, antes de que apareciera la Clínica Cardiovascular Santa María; en el Hospital se hicieron las primeras intervenciones en Neurocirugía, radiología intervencionista, la calidad de la clínica es del más alto nivel, la endocrinología se ha desarrollado muchísimo. Entonces, el hecho de que la formación académica de la Universidad sea muy buena, con grupos interdisciplinarios muy sólidos en medicina, y de que el Hospital San Vicente haya venido consolidando fortalezas en ciertas áreas que coinciden con las de la universidad, abre nuevas posibilidades".
Sostiene Jaime Restrepo: "La alianza en áreas estratégicas, le da más solidez a esa alianza y la proyecta; además, la investigación de la Universidad en áreas como genética, inmunología, farmacodependencia, malaria, manejo del paludismo, enfermedades infecciosas, sida, se practica y aplica en pacientes del Hospital, lo que le da una dinámica importante a esa alianza, le da validez y complementariedad y reclama que se mantenga, para que cada institución se nutra de la otra y puedan mantener ese nivel tan alto de la medicina antioqueña en el país y en el mundo".
Y reafirma: "Ya se ha definido con las directivas del Hospital, que la proyección de esa alianza a futuro sea sobre la base de los proyectos estratégicos de tercer y cuarto nivel, porque no se justifica que el hospital continúe prestando servicios de primer y segundo nivel, cuando muchas instituciones de Medellín y del departamento prestan ese servicio. Creo que el Hospital debe especializarse en áreas muy claves, que se convierta en un centro de referencia nacional e internacional en casos de trasplantes, trauma complejo, enfermedades crónicas e infecciosas, problemas de perineonatología, genéticos, neurológicos, en suma, en todas esas áreas altamente especializadas. Para el caso de trasplantes, creo que todavía tiene mucho futuro durante mucho tiempo, porque mientras existan pacientes con problemas en órganos vitales como el hígado, el corazón, los riñones, el páncreas, habrá necesidad de hacer trasplantes. En cuanto al control del alto costo en estos procedimientos, todo va engranado: primero hay que resolver el problema de la corrupción, el clientelismo, la politiquería y la violencia, para obtener más recursos destinados a salud".
Apoyo para la universidad y el hospital
"Siempre he creído que una posición pública sirve para apoyar instituciones fundamentales en el departamento y en el país; duele encontrarse gobernadores que no apoyan la universidad o el hospital, entonces uno sueña siempre con ciertas oportunidades que le permitan dar un respaldo claro a estas instituciones, porque uno las conoce a fondo y sabe que ofrecen un enorme servicio a la comunidad. Yo sería una de aquellas personas que le ayudaría enormemente a ambas, no sería ninguna clase de nepotismo porque no trataría de beneficiar a un sector en perjuicio de otro. Sería una ayuda a entidades que juegan un importante papel en la atención de la gente necesitada y de menos recursos, o sea que realmente constituyen un factor de equidad social en el país. La Universidad de Antioquia es pública y el hospital, aunque es privado, tiene de por sí un carácter público, porque atiende a gente de bajos recursos económicos".
A quién lo suceda
Jaime Restrepo siempre ha sostenido que la universidad es un proceso de construcción colectiva, donde todos tienen que poner ladrillos que se deben respetar: "yo asumí todos los proyectos del doctor Rafael Aubad, como la Fundación de apoyo y el plan de desarrollo de la universidad, entre otros, yo no 'paré' ninguna iniciativa. Me parecería conveniente que el actual rector encargado consolide lo que está en proceso: la regionalización, el mejoramiento de la calidad, la modernización, la sede y los proyectos de investigación, fortalecimiento del canal de televisión, en fin, impulsar en términos generales lo que está en el plan de desarrollo. Así, el nuevo rector no actuaría a título personal, sino que lo haría a través del Consejo Superior, al cual presentaría además sus nuevas propuestas, que si incluyen modificar el plan de desarrollo, pues lo haga pero a través del Consejo Superior. Esa sería mi propuesta"

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved