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Esperanzas
para el Materno Infantil
Patricia
Ossa Pérez - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
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| Aunque por un tiempo el cierre
del Materno fue un hecho inminente dada la decisión del
gobernador de Cundinamarca, una voz de aliento partió
del Presidente de la República, que invitó a buscar
una fórmula de solución basada en una experiencia
hospitalaria anterior. El panorama mejoró aún
más luego que el gobernador decidiera echar para atrás
los decretos que lo liquidaban. |
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El gobernador de Cundinamarca, Pablo Ardila,
derogó los decretos que liquidaban a los Hospitales
San Juan de Dios y Materno Infantil; las motivaciones de esta
decisión posiblemente tuvieron que ver con la polémica
nacional generada alrededor del tema y con la decisión
del presidente de la república de lanzar una tabla
de salvación para el Instituto Materno Infantil (IMI),
único centro de atención especializada en el
cuidado de pacientes maternas con complicaciones de salud
y en el de sus bebés prematuros o no. El Materno atiende
pacientes de Bogotá y remitidas de todo el país,
especialmente de los estratos 1, 2 y 3, con Sisbén
o sin ningún tipo de protección social en salud.

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Al cierre
de esta edición estaba pendiente una reunión entre
el presidente Álvaro Uribe, el gobernador de Cundinamarca,
Pablo Ardila, y el alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón;
dicha reunión tenía como finalidad generar políticas
de salvación que de ser viables, permitirían al
Materno seguir funcionando como sucedió con el Hospital
Ramón González Valencia de Bucaramanga, donde
se redujo la planta de funcionarios y se hizo un compromiso
para incrementar los niveles de eficiencia, permitiendo así
una oportunidad de vida para el hospital y para sus usuarios.
El presidente hizo este llamado en el Consejo Comunal número
108 que se realizó en Socorro, Santander, y advirtió
que la fórmula de salvación requeriría
del esfuerzo y la participación de todos los actores
involucrados en el funcionamiento del Instituto, incluyendo
a los funcionarios y a los usuarios: Los hospitales públicos
no son para la politiquería ni para los excesos sindicales
sino para la salud, dijo el presidente.
Por culpa de las deudas
La posibilidad de cerrar el Materno se había
dado a causa de las deudas representadas tanto en pasivos pensionales
como en salarios, proveedores y gastos de funcionamiento sin
cancelar; como las deudas del Materno no pueden aislarse de
las del San Juan de Dios puesto que enfrentan una problemática
financiera conjunta de la que ningún ente gubernamental
se atreve a hacerse cargo, es necesario calcularlas en unos
$400.000 millones y sus activos sólo ascienden a $100.000
millones.
Para el director del Materno Infantil, Odilio Méndez,
es la Gobernación a través de la Beneficencia
de Cundinamarca, la que debe pagar la deuda. Entre tanto, y
tratando de establecer responsabilidades, la Corte Constitucional
determinó que la responsabilidad de estas entidades es
de la Gobernación de Cundinamarca, pero el gobernador
Pablo Ardila, asegura que él no se hará cargo
del pago de las deudas ya que eso le corresponde a la Nación.
"Eso tendrá que establecerse jurídicamente
en un proceso de liquidación que contempla mecanismos
muy claros, pero a todas luces le toca a la Nación".
La razón por la que el gobernador insiste en la responsabilidad
de la Nación en el pago de las deudas, es que con la
privatización de los hospitales por parte del gobierno
nacional en 1979 se dejó en manos privadas su administración,
dando lugar a la venta de los terrenos de la Hacienda
el Salitre que habían sido donados para el funcionamiento
de dichas instituciones y cuyo valor se calcula en unos $12
billones. Sonia Guerrero, vocera del Hospital Materno Infantil,
afirma que en estos terrenos que fueron vendidos a precios irrisorios
por la Beneficencia de Cundinamarca, funcionan actualmente el
Centro Administrativo Nacional CAN, la embajada norteamericana
y Ciudad Salitre, entre otros.
Lo anterior sustenta la afirmación de la Gobernación,
en el sentido de que la Nacion es la que debe responder por
las deudas, ya que se hizo una sustitución patronal y
durante estos 26 años hubo mala administración,
por lo que el Estado debe asumir esos costos.
De otro lado, la directora de Regulación Económica
de la Seguridad Social del Ministerio de Hacienda, Mónica
Uribe, dice que los pagos debe efectuarlos la Gobernación
de Cundinamarca y a la Asamblea, debido a que el Consejo de
Estado en su sentencia señala que es ella la encargada
de estos hospitales. Por último, el presidente Uribe
también hizo su aporte a la polémica de la responsabilidad
de las deudas afirmando: Si se toma la decisión
de liquidar, la responsabilidad es de la Beneficencia de Cundinamarca
porque se cierra una dependencia de ellos". Aquí
es importante señalar que la Nación está
involucrada en la situación porque, con la crisis hospitalaria
de comienzos de los 90, se estableció que participaría
en convenios de concurrencia de pago de pensiones, para lo cual
la Nación ha destinado $140.000 millones. En este acuerdo
participó el Distrito, que cumplió con sus pagos,
pero la Fundación San Juan de Dios no lo hizo.
Una oportunidad merecida
Mientras se esperaban los resultados de la reunión
de salvación, Odilio Méndez, el director del Materno,
agradecía esta nueva oportunidad para el Instituto, oportunidad
que el considera se merece la institución por varias
razones: Por tener una tradición de mas de 60 años
en el campo de la medicina asistencial, en la investigación
científica en salud y en la formación de profesionales
en la salud; por ser un hospital de alta complejidad con la
tecnología y la experiencia profesional y técnica
requerida para atender las enfermedades de los niños
recién nacidos y las madres gestantes; por la deficiencia
en la red hospitalaria distrital y nacional para suplirlo con
suficiencia técnica y científica al desaparecer;
por la gran labor social que está prestando y sigue desarrollando
al atender pacientes de gran vulnerabilidad social y económica;
como reconocimiento al gran esfuerzo y sacrificio de los trabajadores
afrontando todas las dificultades para mantener la institución
activa; porque se enmarca de manera importante dentro del plan
de choque para disminuir la mortalidad materna y perinatal,
compromiso del gobierno en el Plan Objetivos de Desarrollo
del Milenio, el cual fue aprobado por las Naciones Unidas.
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Solución
urgente
Por lo pronto, los funcionarios siguen creyendo en la
viabilidad de la institución y consideran urgente la
solidaridad de los colombianos con el tema de la maternidad.
Por eso decidieron lanzar la campaña Cinta Blanca
por una Maternidad Segura, que tiene el objetivo de fomentar
y difundir el apoyo de la sociedad colombiana para con la labor
del Instituto Materno Infantil mediante el porte de la Cinta
Blanca, que representa mundialmente la lucha contra la mortalidad
materna y perinatal. La campaña pretende que los colombianos
(de entes gubernamentales, medios de comunicación y ciudadanos
en general), porten una cinta blanca en sus ropas en señal
de apoyo y solidaridad, como un llamado a mantener una actitud
solidaria hacia nuestras gestantes y bebés, demostrando
especial consideración para con ell@s dentro de su propia
cotidianidad y con actitudes de preferencia y cortesía
en todos los lugares, públicos y privados.
Y por último hacen una convocatoria a fomentar la reflexión
y discusión en espacios públicos y privados, y
a proponer estrategias concretas respecto de la mortalidad materna
en todos los ámbitos, haciendo propio el problema, en
concordancia con el lema de la Organización Mundial de
la Salud 2005: Cada madre y cada niño contarán.
La Campaña incluye las siguientes
invitaciones:
- Llámala gestante, no embarazada.
- Cédele el puesto. Dale tiempo a su desplazamiento.
- Dale prioridad en la fila.
- Estimúlala a participar del control prenatal desde
que sabe o piensa que está esperando un bebé.
- Difunde los signos de alarma y las posibles complicaciones
durante la gestación.
- Evita frases discriminatorias o displicentes hacia las gestantes.
- Coloca la Cinta Blanca en sitios visibles: tus ventanas, tu
solapa, tus publicaciones.
- Forma redes de apoyo para desplazar a las gestantes si requieren
servicios de atención médica de urgencias.
- Convoca a la creación de un estándar de atención
integral para preparar a hombres y mujeres para la gestación
e invítalos a planearla |
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