MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 310 JULIO DEL AÑO 2024 ISNN 0124-4388

elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter icono twitter icono twitter

Embarazos no deseados y salud mental femenina: impacto

Autor
Por: Juliana Florez Alfonso
elpulso@sanvicentefundacion.com

Según un informe publicado en Studies in Family Planning, titulado “Alineación entre los deseos y los resultados entre las mujeres que quieren evitar el embarazo: un estudio comparativo global de las tasas de embarazos no deseados condicionales”, cada año, aproximadamente 12 de cada 100 mujeres en todo el mundo que desean evitar el embarazo experimentan un embarazo no deseado.

Los investigadores Jonathan Bearak, junto con sus colegas Leontine Alkema, Vladimíra Kantorová y John Casterline, en colaboración con el Instituto Guttmacher y la Organización Mundial de la Salud, presentaron la tasa de embarazos no deseados condicionales, como un nuevo indicador diseñado para captar mejor la capacidad de las mujeres para ejercer su autonomía reproductiva.

Aunque la tasa estándar (el número de embarazos no deseados por cada 100 mujeres en edad reproductiva) sigue siendo una medida significativa, no se estima que muchas mujeres no corren riesgo de tener un embarazo no deseado en primer lugar, por ejemplo, porque desean tener un hijo o no son sexualmente activas. Por esta razón, el estudio conceptuó el número de embarazos no deseados entre mujeres que eran sexualmente activas y querían evitar el embarazo. Las estimaciones resultantes arrojan más luz sobre la capacidad de las mujeres para ejercer su autonomía reproductiva.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando mujeres con enfermedades psiquiátricas de base deciden concebir un hijo ejerciendo su autonomía reproductiva? ¿Qué repercusiones puede tener en su cuerpo el uso de fármacos psiquiátricos? ¿Afectará al bebé?

Pertinencia de la asesoría preconcepcional

El acompañamiento especializado para la planeación del embarazo es indispensable para las mujeres con enfermedades mentales porque constituyen uno de los grupos de población más vulnerables a resultados obstétricos y neonatales adversos. La enfermedad mental es, en primer lugar, una de las principales razones por las que la atención previa a la concepción es crucial, ya que cada vez es más común este tipo de patologías en la población en edad reproductiva. Así lo señala Claire Lawson, experta en psiquiatría perinatal y psicofarmacología de la gestación y la lactancia del Royal College. Lawson también recalca que, entre las mujeres jóvenes, las tasas de trastornos mentales frecuentes, como la ansiedad y la depresión, están aumentando, convirtiéndose en un foco prioritario en las agendas de salud pública de las sociedades.

Salud mental materna

Además de las patologías preexistentes al iniciar el embarazo, durante la etapa de gestación, aproximadamente el 25 % de las mujeres experimentan algún tipo de malestar psíquico, como la depresión o la ansiedad. Estos trastornos se pueden apreciar de diversas maneras y en diversos grados de intensidad durante el embarazo y el postparto, lo cual puede tener un impacto directo en el feto y en el recién nacido, afectando su desarrollo físico, cognitivo y emocional de manera significativa. Situación que puede verse agravada por temores acerca del uso de medicamentos psiquiátricos en el embarazo, que hacen que una mujer que se encuentra en terapia farmacológica y se percata de que está embarazada, inmediatamente suspende sus medicamentos sin antes consultar con su médico tratante, conduciendo esto a un empeoramiento de su condición de salud.

La Dra. Ingrid Vargas Huicochea, investigadora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, destaca que en años recientes ha aumentado la atención hacia la salud mental de las mujeres embarazadas, “en algunas pacientes que ya tienen antecedentes de estas enfermedades, puede haber una recaída”. Además, subraya que “la principal razón de estas recaídas es el abandono del tratamiento, seguido por el impacto de los cambios hormonales”.

Monitoreo de los fármacos psiquiátricos

En el momento en que mujeres con enfermedades psiquiátricas deciden concebir, surgen diversas consideraciones fundamentales que afectan tanto a la madre como al futuro bebé. Una de las principales preocupaciones está relacionada con el uso continuado de fármacos psiquiátricos durante el embarazo.

La investigación “Riesgo de recurrencia en mujeres con trastorno bipolar durante el embarazo: estudio prospectivo sobre la interrupción de estabilizadores del ánimo”, publicado en American Journal of Psychiatry, examinó el riesgo de recurrencia en mujeres con trastorno bipolar que suspendieron estabilizadores del estado de ánimo durante el embarazo. Los resultados arrojaron que la interrupción de la medicación aumenta significativamente el riesgo de recurrencia de episodios afectivos durante el embarazo. Esto recalca la importancia de una gestión adecuada del tratamiento psiquiátrico durante el embarazo para minimizar el riesgo para el binomio madre-hijo.

Con una evaluación cuidadosa, un manejo interdisciplinario, una educación adecuada y un apoyo continuo, es posible optimizar los resultados para la gestante y su bebé, dado que la incorporación de estas prácticas en la atención médica cotidiana genera un impacto positivo para asegurar una experiencia de embarazo segura y satisfactoria para todos los pacientes involucrados y sus familias. Por esta razón, el cuidado de la salud mental de las madres y mujeres en edad fértil debe ser abordado como un tema prioritario en salud pública.



Dirección Comercial

Diana Cecilia Arbeláez Gómez

Tel: (4) 516 74 43

Cel: 3017547479

diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com