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Incógnitas
de la
liquidación del ISS
José
Yesid Carrillo Cantillo - elpulso@elhospital.org.co |
| En el sexto Consejo
Comunitario de Gobierno del pasado 16 de septiembre en Bogotá,
cuyo eje temático fue salud, el representante a la Cámara
del Polo Democrático, Venus Albeiro Silva, preguntó
al ministro de la Protección Social, Diego Palacio: ¿Qué
va a pasar con la única EPS pública que es el
Seguro Social?. En ese debate en estos
últimos días no hemos tenido un mensaje claro;
justamente en aseguramiento, ¿qué va a pasar con
el Seguro Social?. |
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El ministro Palacio
-quien hábilmente ha eludido responder con claridad
en más de 40 ocasiones en distintos debates en las
comisiones séptimas de Senado y Cámara y en
las plenarias de ambas corporaciones, cual será el
futuro del Instituto desde que el presidente Uribe anunciara
su liquidación el pasado 25 de agosto-, respondió:
El gobierno le está apostando a buscar los mecanismos
que permitan que los tres millones de afiliados a una EPS
pública como es el Seguro Social, puedan recibir mejor
calidad de la atención de la que en este momento están
recibiendo en el país..

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El gobierno reitera la decisión sin discusión,
que necesitamos una EPS pública, y si queremos que
sea reguladora del sector, tiene que ser eficiente, transparente
y tener una participación importante dentro del número
de afiliados para que pueda regular. Insatisfecho con
la respuesta, el congresista interpeló: Ministro,
en conclusión, ¿se liquida y se privatiza?,
a lo que el ministro respondió: Se mejora la
EPS pública y aseguramos una muy buena atención.
Así, el ministro evadía contestar la pregunta
puntual, hasta que el propio presidente Uribe intervino y
quitó el velo que se cierne desde hace más de
un mes sobre el futuro del ISS, al sentenciar: Se liquida
y no se privatiza.
El problema no es que digas
El gobierno relegó a un segundo nivel de importancia
los aspectos de la liquidación del Seguro Social y
le otorgó el primer lugar del debate al tema de la
calidad del servicio a los afiliados al Instituto, destacando
argumentos como los de Darío Mejía, secretario
general de la Defensoría del Pueblo, que señala
que en una encuesta de esa dependencia, los usuarios dan al
ISS una calificación de 1.1 sobre 5. Y que de las 80.000
tutelas que se interponen anualmente en el país por
salud, el 61% corresponden al Seguro.
También desestimó la hoja de ruta planteada
por el presidente del ISS, Gilberto Quinche, en la Comisión
Séptima de la Cámara de Representantes el pasado
6 de septiembre, cuando enunció lo que la entidad requería
para salir adelante -sin liquidarse-: Hay unos componentes
que dependen de la administración del Instituto, otros
de los trabajadores, otro es selección adversa y el
otro el gasto de pensiones de jubilados. Cualquier alternativa
debe pasar por decisiones del gobierno, de la administración,
de los trabajadores y del sistema. Agregó que
es necesario un mayor avance en el modelo de atención,
mejores modelos de contratación, aumentar sus acciones
en promoción y prevención en alto costo para
disminuir gasto de atención, reducir gastos administrativos,
renegociar la convención colectiva, incrementar la
Unidad de Pago por Capitación -UPC- y condonar la deuda
de $1.5 billones con la Nación para que el Instituto
sea viable.
Finalmente, no es el presidente del ISS quien toma las decisiones
sino el presidente de la república, quien irreversiblemente
optó por la liquidación de la institución,
al menos en lo que a su EPS se refiere. No se sabe ni cómo
ni cuándo. Se sabe que no podrá hacerlo por
decreto, pues la Ley 790/02 reza en su artículo 20:
Entidades que no se suprimirán: En desarrollo
del Programa de Renovación de la Administración
Pública el gobierno nacional no podrá suprimir,
liquidar ni fusionar el Sena, el ICBF, el ISS
.
También se tiene un costo estimado de la liquidación:
$200.000 millones. Eso vale la partida que incluyó
el Ministerio de Hacienda en el proyecto de presupuesto 2007
para responder por indemnizaciones y prestaciones sociales
de empleados del Seguro. Según informe del citado Ministerio
entregado al Congreso el 6 de septiembre en el debate sobre
la situación del Seguro, se señala que con
relación al ISS, el gobierno nacional considera necesario
liquidar la EPS, adoptando un esquema que mantenga el aseguramiento
público, dada la grave situación financiera
que presenta desde hace algunos años.
Entre las preguntas que quedan en el ambiente, están:
¿correrán igual suerte la ARP y la AFP del ISS?
¿Qué hará el gobierno para evitar que
la nueva entidad de salud no se quiebre a la vuelta de 4 o
5 años? ¿Liquidada la EPS se liquidarán
las ESE escindidas del ISS? ¿No sería mejor
corregir estructuralmente los factores que llevaron la institución
a su estado actual -y que están ampliamente diagnosticados-
en vez de proceder a la liquidación? De allí
que el contralor Julio César Turbay señale:
La Contraloría no recomienda la liquidación
inmediata ni la prolongación de la actual situación,
sino la corrección estructural de las causas que la
originan. Son más las preguntas que las respuestas.
Como dice la canción: el problema no es que digas;
el problema es lo que callas.
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| FMC |
Baja calidad
no es causa del
problema sino su consecuencia |
La Federación
Médica Colombiana (FMC), cuya asamblea del pasado 26
de agosto realizó un análisis sereno y ponderado
del estado actual del Sistema General de Seguridad Social en
Salud (SGSSS), expidió una declaración en la cual
se destacan los siguientes puntos relacionados con el Seguro
Social:
El Instituto de Seguros Sociales fue, desde la promulgación
de la Ley 100/93, por su carácter de EPS pública,
el ente regulador del Sistema de Seguridad Social, y junto con
la red pública hospitalaria, son patrimonio de todos
los colombianos. Pese a ello, la política del gobierno
nacional ha apuntado a su marchitamiento y quiebra para favorecer
el florecimiento del sistema privado de aseguramiento en salud
y seguridad social.
Desde su nacimiento, la dirección del ISS ha estado a
cargo del gobierno y el sector privado, representados por los
ministros de Salud y de Hacienda, así como por la ANDI.
Por tanto, las políticas de dirección del Seguro,
han sido de su autoría y responsabilidad.
No han sido los trabajadores los responsables de la crisis del
ISS, como lo ha señalado el gobierno, sino que ha sido
éste, al dejar de pagar lo que le correspondía
por ley y luego obligarlo a hacer inversiones desastrosas como
el BCH, entre otras. Además, la clase política
ha tenido su control en todos los departamentos, para utilizar
su potencial económico como fortín burocrático
de poder.
La baja en la calidad de los servicios prestados por el Seguro
Social no son la causa del problema sino su consecuencia, como
resultado de esa política de desestabilización
económica iniciada con la Ley 100/93 al descargarle,
mediante la selección adversa, el cuidado de la gran
mayoría de los enfermos con patologías de alto
costo.
Por todas estas razones, la Federación Médica
Colombiana rechaza enfáticamente la liquidación
del ISS, su división en diferentes entidades que manejen
sus negocios`, y exige del gobierno nacional asumir su
responsabilidad ante la población colombiana del proceso
de atención en salud como un derecho fundamental y una
garantía cierta de estabilidad económica en sus
últimos años de vida con unas pensiones dignas. |
| Academia Nacional
de Medicina |
La EPS carga
con
el desprestigio del ISS |
El presidente de la
Academia Nacional de Medicina, el doctor Zoilo Cuellar, también
se pronunció sobre la situación: La Administradora
de Riesgos Profesionales del ISS tiene aún una reserva
financiera cercana a los $3.2 billones, a pesar de que el gobierno
la ha utilizado para subvencionar a la EPS: con sus reservas
podría funcionar, sin problemas, por más de 50
años como empresa líder en su campo en Colombia.
La aseguradora de Pensiones (AFP-ISS) mantiene casi la mitad
de los afiliados al sistema pensional en Colombia, es una aseguradora
excelente y maneja costos administrativos inferiores a las demás
AFP, pero su problema es financiero y, a partir de 2004, cuando
se agotaron sus reservas, hoy cumple con sus obligaciones con
$2.3 billones de ingresos propios por cotizaciones, $3 billones
en bonos y cuotas partes y $4.3 billones del presupuesto nacional.
La aseguradora de Salud (EPS-ISS), a pesar de ser una empresa
buena, es hoy insostenible financieramente: tiene el 21% de
los afiliados al sistema, su presupuesto cercano a $2 billones
es deficitario en más de $600.000 millones, carga con
el desprestigio del ISS y carece de sistemas actualizados de
información y control. Adicionalmente, el ISS cuenta
con una administradora general que tiene un déficit anual
de $600.000 millones, administradora que estaría de más
si se separan los negocios del ISS.
Frente a estas situaciones, propone como posibles soluciones:
1) Debe desaparecer la Administradora general del ISS.
2) Debe mantenerse la ARP del ISS como está, pero como
empresa independiente. 3) La Aseguradora de Pensiones debe independizarse
para que administre el pago de pensiones, lo cual podría
también hacer, directamente, el Ministerio de Hacienda.
No sería financiable la admisión de nuevos afiliados
al régimen de prima media. 4) La EPS del ISS debería
continuar con consideraciones especiales, puesto que atiende
a una población más vulnerable, de más
alto riesgo, que demanda mayores gastos en la UPC. Deberá
organizarse como una ARS pública. 5) A los extrabajadores
del ISS deben respetárseles sus prestaciones y pensiones,
pues constituyen un derecho adquirido, pero no debe permitírseles
que continúen coadministrando algunas de sus dependencias.
6) Se debe ensayar el sistema de Consorcios o de
Administración Delegada, propuestos hace años
y hoy en prueba en la Clínica Henrique de la Vega de
Cartagena, entregada a los Hermanos Hospitalarios de San Juan
de Dios, o la Clínica de la Guajira, entregada en administración
delegada al hospital público. |
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