|
Para aproximarnos a la relación
del modelo colombiano de salud con la experiencia en el vecino
país del Ecuador, contactamos al doctor Fernando Sacoto
A., médico salubrista y director de laFundación
Ecuatoriana para la Salud y el Desarrollo, Fesalud, con sede
en Quito.
Según el experto, Ecuador no ha logrado aún
estructurar un Sistema Nacional de Salud (entendido como un
conjunto de instituciones gobernadas por una autoridad sanitaria
y cohesionadas en torno a un objetivo sectorial común).
Por ello, pese a los esfuerzos desarrollados, la fragmentación
de servicios e instituciones de salud continúa siendo
la característica central del sector salud en el país.
La reciente aprobación de dos Leyes, la de Seguridad
Social y del Sistema Nacional de Salud -más allá
de su dualidad, derivada de mandatos constitucionales paralelos-
podría configurar opciones y espacios para reformar
y mejorar la coordinación en el sector.
Al ser consultado acerca de los elementos comunes y diferentes
entre los sistemas de salud de ambos países, el doctor
Sacoto señaló que la atención de salud
en Ecuador presenta características muy semejantes
a las existentes en Colombia antes de la implantación
del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Se destacan
allí dos subsistemas pertenecientes al
Ministerio de Salud y al Instituto Ecuatoriano de Seguridad
Social, respectivamente. El subsector privado entretanto,
en franco ascenso en la última década, completa
el mosaico de componentes del sector, con casi nula coordinación
entre sí.
Considerando las precauciones derivadas de las consideraciones
anteriores, y analizando el contenido de las precitadas leyes,
es difícil predecir si el sistema ecuatoriano evolucionará
hacia modelos de pluralismo estructurado, explicó el
doctor Sacoto. En todo caso, están a la espera de definiciones
mas precisas de política de salud, referentes a la
propuesta declarativa general de un Seguro Universal
de Salud, anunciada por el nuevo gobierno nacional.
Asesores colombianos en Ecuador
Juan Luis Londoño -cuyo fallecimiento hemos sentido
muy de veras- participó en 1996 como consultor del
Banco Mundial en el proceso de visualización inicial
del Sistema Nacional de Salud de Ecuador y contribuyó,
entre otros aspectos, a la construcción de escenarios
prospectivos de cobertura y financiamiento de atención
de salud. Lastimosamente aquel proceso -al igual que otros
impulsados años mas tarde- no tuvo continuidad,
indicó el médico salubrista.
En el activo intercambio de conocimientos, experiencias y
acciones conjuntas en salud entre los dos países, otros
aportes y esfuerzos han sido efectuados por profesionales
colombianos, entre los que se puede citar a Luis Fernando
Duque, Oscar Echeverri, Alberto Gónima, Luis Eliseo
Velásquez y Jorge Enrique Vargas, en el desarrollo
del proyecto de Fortalecimiento y Ampliación de los
Servicios Básicos de Salud en Ecuador (FASBASE), ejecutado
con crédito del Banco Mundial. En años recientes,
profesionales como Edgar Orejuela y Carlos Ariel Rodríguez,
han compartido sus experiencias de dirección de hospitales
en Colombia.
A imitar
Acerca de los aspectos del modelo colombiano de salud que
valdría la pena replicar en Ecuador, el director de
Fesalud destacó los siguientes: la voluntad política
nacional por mejorar la atención de salud en Colombia;
el impulso a procesos de participación ciudadana y
democratización en procesos y servicios de salud, a
través de la municipalización de la gestión
y el establecimiento de veedurías populares; y la modernización
empresarial, ubicando al usuario en el centro de la atención.
Sin embargo, considera que factores restrictivos para no imitar
serían: la participación de aseguradoras privadas
aparentemente sin suficiente regulación, la competencia
de establecimientos públicos con proveedores privados
en posibles condiciones desventajosas; y la posible subordinación
de componentes preventivo promocionales y de salud pública
a actividades de recuperación.
Colombia sí es paradigma
Frente a las reformas en los sistemas de salud en América
Latina en los años 90, el doctor Sacoto advirtió
que tomando en consideración el progresivo, aunque
muchas veces lento y débil reconocimiento de la importancia
de la salud y la atención de salud para el desarrollo
de estos pueblos, prácticamente todos los países
en Latinoamérica procuran reformar y mejorar sus sistemas
de salud.
Indicó que algunos como el chileno han debido reorientar
sus acciones para revertir tendencias previas claramente privatizadoras;
otros como el brasileño procuran fortalecer sólidas
bases de participación social y han robustecido decididamente
sus niveles locales, con enfoques familiar y comunitario;
el costarricense, sustentado en toda una trayectoria de avances
en cobertura y calidad, procura mejorar aspectos de gestión
y eficiencia. Y en medio de todos, la experiencia colombiana
sin duda se ubica entre los esfuerzos nacionales dotados de
amplio compromiso por mejorar sus ejecutorias. En Ecuador
debemos redoblar esfuerzos por lograr poder político
para la salud y, las necesarias reformas del sector. En todo
caso, quizás sean condiciones indispensables para tales
procesos: la búsqueda indeclinable de la equidad y
sostenibilidad en salud y atención de salud, y la consideración
de las necesidades de la población, desde su propia
perspectiva, concluyó el director de Fesalud.
|