La violencia intrafamiliar
es un acto intencional por medio del cual uno o más miembros
de un grupo familiar producen daño físico, mental,
sexual, impiden la libertad de locomoción o causan la
muerte a otro u otros miembros de la familia. Ésta a
su vez se manifiesta de acuerdo con la dinámica interior
de la familia, en la cual las tipologías de la violencia
intrafamiliar varían entre menores de edad, violencia
conyugal o de pareja y entre otros familiares.
En Colombia, durante el año 2004, el Sistema de Información
Médico Legal del Instituto Nacional de Medicina Legal
y Ciencias Forenses, reportó un total de 59.770 dictámenes
por violencia intrafamiliar, de los cuales correspondió
a maltrato al menor 9.847 (16%), maltrato de pareja 36.901 y
lesiones ocasionadas por maltrato entre familiares 13.022. Con
relación al año 2003, se presentó una disminución
de 2.661 casos. Por este evento se perdieron 72.906 Años
de Vida Saludable (AVISA) por maltrato infantil, 15.344 Años
de Vida Saludable (AVISA) por violencia entre familiares y 48.507
Años de Vida Saludable (AVISA) por violencia de pareja.
Este fenómeno está camuflado entre nosotros hasta
el punto de acostumbrarnos a él, pero debe ser considerado
un problema de salud pública dado que afecta a un grupo
amplio de la comunidad en forma cotidiana. Sin embargo, la verdadera
magnitud del problema es otra, si se tiene en cuenta que se
estima que los casos denunciados son sólo el 10% de los
que en realidad ocurren.
La violencia hacia los menores se da de diversos modos. Desde
gritos, falta de estimulación, explotación para
llevar sustento a sus hogares y maltrato al cuerpo con golpes
y quemaduras, hasta violaciones, desapariciones, tortura y asesinatos.
Los niños y niñas también son afectados
al ser testigos del maltrato entre otros miembros de su familia.
Para afrontar el problema, muchos aseguran que la legislación
existente en Colombia sobre protección a los niños
no es ni integral ni efectiva, en especial el Código
del Menor (1989), el cual está actualmente en trámite
de reforma. Se requiere además, aumentar el nivel de
denuncias, procesos judiciales efectivos, plantear objetivos
comunes en los diferentes sectores, fortalecer la educación
hacia la comunidad sobre la problemática y la prevención,
promover mecanismos de acompañamiento a la familia, priorización
de recursos para proyectos sociales y aumentar la calidad de
la educación.
Es una tarea de toda la sociedad, pero en general de los padres
y madres de familia y cuidadores, de transformar, prevenir y
erradicar la violencia intrafamiliar y velar por los derechos
de los niños. |