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Control de condiciones
ambientales en municipios
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El
deterioro de las condiciones ambientales de Colombia, es uno
de los responsables del aumento de las tasas de morbimortalidad
en todo el territorio colombiano, por ello las autoridades
de salud andan en la tarea de fortalecer un sistema de vigilancia
que permita reaccionar rápidamente ante los diferentes
riesgos que se presentan.
Esta función tiene su asiento en marcos legales como
la Ley 100 y la Resolución 04288 de 1996, del Ministerio
de Salud, que define el Plan de Atención Básica
del Sistema General de Seguridad Social en Salud como un conjunto
de actividades, intervenciones y procedimientos de promoción
de la salud, prevención de la enfermedad, vigilancia
en salud pública y control de factores de riesgo dirigidos
a la colectividad. Los planes son similares, con las diferencias
obvias según la naturaleza rural o urbana de los territorios
y las condiciones sociales, económicas, culturales
y naturales de los mismos.
Antioquia, vigilancia permanente
Según Zulma Tabares, epidemiología de la Dirección
Seccional de Salud de Antioquia, el Plan de Atención
del Departamento busca observar cómo el deterioro de
las condiciones sanitarias están afectando a la población
y disminuir los efectos, vigilando los factores de riesgo.
Para ello se han definido nueve proyectos con los que la Dirección
busca trabajar sobre las prioridades sanitarias relacionadas
con el ambiente. Algunos de estos proyectos ya están
revelando sus resultados y permiten un monitoreo permanente
de los riesgos, otros, están apenas en la etapa de
diseño de los sistemas de vigilancia. Sin embargo,
todos ellos son ejecutados en compañía de las
autoridades ambientales respectivas y las diferentes administraciones
municipales.
El primer proyecto tiene que ver con la identificación
de los factores de riesgo que afectan las microcuencas que
surten los acueductos municipales. Para ello, los municipios
realizan muestreos periódicos que son enviados al Laboratorio
Departamental y así se obtiene un seguimiento permanente.
La Dirección Seccional de Salud apoya además
con asistencia técnica, promoción y formación
permanente del personal de salud de las poblaciones.
Otro de los proyectos de gran importancia es el de vigilancia
de los vectores causantes de enfermedades tales como el dengue
y otras similares. Labor que también incluye la promoción
de medidas sanitarias, el control de criaderos y plaguicidas
y la distribución de medicamentos. Las zonas más
afectadas en este caso son el Bajo Cauca, Nordeste, Magdalena
Medio y Urabá.
También se adelantan jornadas de vacunación
a perros y gatos para impedir la propagación de la
rabia. Ya se ha logrado un cubrimiento del 90%. Además
del apoyo técnico y la distribución de las vacunas,
la Dirección Seccional trabaja en la capacitación
permanente del personal de los municipios.
La vigilancia y control de la contaminación por mercurio
en las zonas mineras es otro programa de gran impacto. Según
Zulma Tabares, las estadísticas son bastante alarmantes
y tienden a aumentar pues apenas hace tres años se
está llevando un registro efectivo y sistemático
de los diferentes casos. "Los municipios más afectados
son Saragoza, Remedios, El Bagre y Segovia. Allí estamos
trabajando con la Secretaría de Minas en prevención,
diagnóstico y tratamiento de las personas afectadas.
Hemos encontrado datos bastante preocupantes pues si de 1
a 35 es el índice de contaminación y mayor de
35 es de intoxicación, de 250 personas examinadas en
junio, 199 de ellas estaban por encima de 35".
Otros programas de la Dirección Seccional de Salud
son el de vigilancia y análisis de los efectos sobre
la salud causados por la contaminación aérea,
en compañía de las corporaciones autónomas;
el sistema de vigilancia de los plaguicidas, el manejo y disposición
de residuos sólidos que está dirigido actualmente
a fortalecer el tratamiento de los residuos hospitalarios
y busca que todos los municipios diseñen planes de
manejo de los mismos; el de radiaciones ionizantes o radiactivas
que busca censar las entidades que manejan estas sustancias
y diseñar el sistema de vigilancia, y el de control
de medicamentos, que también está en etapa de
diseño.
Medellín, agua y aire las
prioridades
Para Octavio Vásquez, coordinador de Salud Pública
de la Secretaría de Salud de Medellín, el plan
que se está trabajando está dirigido a la vigilancia
y control del consumo de alimentos y medicamentos y de otros
aspectos ambientales como la contaminación del agua
y el aire.
La tarea de vigilancia de la calidad del agua y del aire se
hace en asocio con las autoridades respectivas como Empresas
Públicas, La Secretaría de Tránsito y
algunas corporaciones ambientales. La tarea consiste en recibir
las diferentes muestras, analizar efectos sobre la salud y
remitir conceptos a las autoridades ambientales. "Estamos
analizando el caso de la Comuna 15, zona de Guayabal, en la
que se va a trabajar para disminuir la contaminación
con actividades de mejoramiento en la fuente, buscando regular
las rutas de vehículos y otras medidas".
Según el profesional de la salud, también hay
que fortalecer los sistemas estadísticos de enfermedades
respiratorias con miras a establecer realmente esa relación
entre los índices de contaminación y los efectos
sobre la salud.
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Bogotá, un
programa que cubre todos los frentes
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En
el Distrito Capital el Sistema de Vigilancia Epidemiológica
Ambiental está planteado en cuatro frentes: Factores
de riesgo del consumo, químicos, físicos y biológicos.
Según Sonia Rebollo Sastoque, Jefe del Área de
Vigilancia en Salud Pública de la Secretaría de
Salud, esta estructura cubre las prioridades de control de la
capital colombiana.
Con respecto a la vigilancia de los factores de riesgo del consumo,
se busca, entre otras cosas, disminuir los brotes de enfermedades
de tipo alimentario. Para ello, se han clasificado los alimentos
que ofrecen mayor riesgo para la salud, tanto en su composición
como en su preparación. También los productos
farmacéuticos y las bebidas alcohólicas, con el
fin de establecer un control más eficiente de los mismos.
En cuanto a la vigilancia de factores de riesgo biológico,
éstos son determinados por aquellos animales que representen
un riesgo para la salud de las personas y que pueden actuar
como vector, huésped o reservorio de los agentes causantes
de la enfermedad, como virus, bacterias, hongos y parásitos.
En este caso, se controlan los eventos de zoonosis como la rabia,
la tuberculosis y la brucelosis, y aquellas enfermedades como
la malaria, el dengue y la enfermedad de Chagas, generadas por
vectores animales.
En la vigilancia de factores de riesgo físico se tienen
en cuenta el agua, los diferentes vertimientos, la contaminación
atmosférica y la disposición de residuos sólidos.
Este es uno de los programas de mayor importancia para el Distrito
Capital pues los niveles de contaminación atmosférica
y del agua en Bogotá son bastante preocupantes.
En Puente Aranda, por ejemplo, se registran niveles de Dióxido
de Azufre iguales a 89 p.p.b, superando la norma (nivel permisible
= 38.2 p.p.b - Dcto 02 de 1.982), y niveles de Dióxido
de Nitrógeno iguales a 245 p.p.b. cuando el nivel permitido
es de 53,2 p.p.b. Además todos los cuerpos de agua del
Distrito están contaminados por vertimientos industriales,
en especial de la industria de alimentos, curtiembres, estaciones
de servicio automotor, y diferentes industrias que utilizan
productos químicos.
Finalmente, en cuanto a los factores de riesgo químico,
en Bogotá, el Sistema establece la vigilancia permanente
de los plaguicidas, sustancias químicas prioritarias
como metales pesados (plomo, mercurio y cromo) y solventes,
además de otras sustancias como pólvora, gases,
líquidos y sólidos inflamables, bastante peligrosas
en una ciudad del tamaño y las condiciones de la capital
colombiana. |
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