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El modelo construido de modo
conjunto con expertos internacionales, académicos,
organizaciones de comunidades indígenas y otros estamentos
sociales territoriales, busca superar las barreras geográficas,
socioculturales, la precariedad en las vías de acceso,
la dispersión de la población en áreas
extensas, la infraestructura y la presencia institucional
en el Guainía.
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El ministro de Salud, Alejandro Gaviria,
con la comunidad de Puerto Inírida en la presentación
del Modelo de Salud para zonas dispersas.
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En el
proceso de construcción colectiva participaron asociaciones
y autoridades indígenas (Opiac, Asocrigua, Airai, Asocauniguvi,
Asopuinave, Cuyari), la Gobernación, la Alcaldía,
la Defensoría del Pueblo, la Empresa Social del Estado
(ESE) Manuel Elkin Patarroyo, Supersalud, el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), el Ministerio del Interior, la Universidad
de los Andes, el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), la
Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud y el
Hospital San José.
El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, destacó que
este plan piloto tiene como propósito incorporar en el
sistema de salud las diferencias generadas a partir de la heterogeneidad
de los territorios, para garantizar un acceso a los servicios
de la población de zonas alejadas: Lo que hemos
trabajado con la ayuda del BID y algunas facultades de salud
pública, es un decreto que define un modelo distinto
para la atención en salud en zonas dispersas, que parte
de cuál es el modelo de atención y los hospitales
que se requieren, y con esa base se construye el aseguramiento.
En Guainía lanzamos este programa piloto y pensamos llevarlo
pronto a otras zonas apartadas del país. Y agregó:
La población indígena tendrá mayor
protección en salud bajo un modelo intercultural.
El viceministro de Salud Pública, Fernando Ruiz, explicó
que tras consenso con las comunidades indígenas, la consulta
se hizo en 4 cuencas hidrográficas del departamento:
Los aspectos más relevantes del modelo discutido
tienen relación con la existencia de un asegurador único
en el territorio; se genera un modelo de prestación que
garantice el acceso a los servicios de salud con base en la
organización de equipos intra y extra murales resolutivos,
responsables de un micro-territorio y población definida,
que articulen acciones colectivas e individuales con enfoque
familiar y comunitario, y la intervención sectorial e
intersectorial en los Determinantes Sociales de la Salud.
Pilares del Modelo de Salud para zonas
dispersas
1. Se fundamenta en la estrategia de Atención
Primaria en Salud: el acercamiento de conocimientos y tecnologías
a las necesidades de la población, con enfoque preventivo
y personal idóneo, comprometido, competente y que conozca
la cultura de la comunidad.
2. Un modelo intercultural, entendido como que todas las acciones
se basan en el intercambio de saberes entre la medicina occidental
y la medicina tradicional. Esto implica que los equipos de salud
y las estrategias de abordaje desde lo preventivo y resolutivo
sean incluyentes y coordinadas con la cosmovisión de
la población.
3. Un aseguramiento que devuelva la confianza. Se escogerá
un asegurador único, sólido, con experiencia,
comprometido, eficiente y que conozca la realidad de la población,
para que la disposición y coordinación de los
recursos y su disponibilidad aseguren que la comunidad del departamento
tenga acceso franco, oportuno y resolutivo a las acciones en
salud. El asegurador y sus procesos de administración
deben romper el paradigma de las EPS como sinónimo de
ineficiencia y obstáculo al derecho a la salud.
4. Modelo de prestación de servicios basado en fortalecimiento
de la estructura física a través del mejoramiento,
construcción y dotación de puestos de salud, centros
de salud y el Hospital de Inírida, con concepto de geo-proyección
basado en cuencas hidrográficas y en equipos de salud
de carácter extra-mural, complementados con profesionales,
técnicos y auxiliares que resuelvan las necesidades en
salud en puestos, centros y hospital.
5. Participación sólida que trascienda lo meramente
normativo. Las comunidades deben estar en capacidad de diagnosticar
los problemas, aportar en la formulación de las soluciones,
y en ejecutar acciones y monitorear los resultados. |