MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 12    No. 147  DICIEMBRE DEL AÑO 2010    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Ante un sector salud en crisis, el nuevo superintendente nacional de salud, doctor Conrado Gómez Vélez, enfrenta grandes desafíos en su objetivo de fortalecer la institución encargada de la inspección, vigilancia y control: fortalecimiento financiero y administrativo; descentralización y regionalización; vigilancia y control preventivo; optimización de la función jurisdiccional; acercarse al usuario del servicio de salud, para apoyarlo en la solución de sus requerimientos al sistema; fortalecimiento de la vigilancia al flujo de fondos en el sector; convertirse en segunda instancia de evaluación de pertinencia técnica ante reclamo de servicios de salud; y combatir la corrupción en el sistema.
Para el doctor Gómez, es muy preocupante el aumento exponencial de la imposición de multas y sanciones en los últimos años: en 2007 por $8.000 millones, en 2008 de $9.000 millones, en 2009 por $57.000 millones y este año hasta septiembre $30.000 millones:

“Eso podría interpretarse positivamente en el sentido de que la Superintendencia tiene un papel más activo, pero deja una gran preocupación: ¿Qué está pasando en el sector? ¿Eso qué quiere decir? ¿Cómo se traduce en términos de un incumplimiento mayor de las entidades vigiladas? Ello evidencia que el sector salud está en una situación de riesgo que hay que corregir con medidas preventivas y concurrentes, porque cuando uno controla posteriormente, el daño ya está hecho”.
Otra preocupación del doctor Gómez es el aumento de entidades en intervención forzosa:
3 entidades territoriales, 6 Entidades Administradoras de Planes de Beneficio (EAPB o aseguradoras), 17 Empresas Sociales del Estado (ESE), y 3 prestadores privados. Indica que hace 10 o 12 años eran escasas las intervenciones y su aumento es un problema estructural muy perturbador, que el gobierno y los congresistas deben revisar en la reforma: “Si fuéramos más exigentes, por ejemplo con los prestadores, habría decenas de prestadores intervenidos. No me imagino que en 3 o 4 años sean 40 o 50 entidades intervenidas: es un riesgo para la salud y para la Superintendencia, que se debe evitar”.
En ese sentido ve con buenos ojos la propuesta de crear un fondo de garantías para las entidades intervenidas, propuesta contenida en los proyectos de reforma a la salud y que constituiría una solución adecuada en el mediano plazo: “Esto evitaría por ejemplo, que EPS intervenidas queden insolventes y de manera que puedan ser recuperables, además de garantizar que se reconozcan las deudas a sus proveedores y prestadores. Y en el caso de los prestadores permitiría reestructurar y cobrar su cartera, para frenar el círculo vicioso de embargos que no les permite cumplir sus obligaciones, que no se encarezcan las deudas con los costos judiciales y evitar cadenas de corrupción alrededor de los embargos”.
Ingeniería financiera para agilizar flujo de recursos
El flujo de recursos en el sector salud es un problema estructural que viene de muchos años atrás y que no se resuelto pese a las medidas gubernamentales y legislativas. Explica el Superintendente: “Se han tomado medidas reglamentarias, otras operativas y el problema no se ha solucionado, porque ello no depende únicamente del control sino de lograr que el sistema tenga una estructura más sencilla, que la norma sea mucho más clara y que no exista oportunidad de que los recursos se queden en cada lugar. Para ello desde la Supersalud se trabaja en medidas de corto y largo plazo, y en la reforma se busca que los flujos de fondos sean mucho más cortos, directos; la propuesta central es la unificación del manejo de recursos, sobre todo del régimen subsidiado en un solo fondo, y el giro directo; eso evitaría la dispersión de recursos por todo el país y se ejecutarían de manera más rápida. Y hay que reducir los pasos y la duración de los dineros en cada uno: si no se reorganiza la estructura financiera, esto no va a tener buen resultado, porque la vigilancia de un sistema tan complejo es supremamente dispendiosa y no da buenos resultados. Hay que revisar la ingeniería del sistema y los incentivos en cada paso”
Agregó que desde el gobierno se procurará tener aseguradoras mucho más vigorosas, porque hay un gran número de aseguradoras en el régimen subsidiado con muy pocos afiliados, y que para evitar retención de recursos de vigencias anteriores en las alcaldías, se hace seguimiento a los recursos de los contratos de este período de los alcaldes, para garantizar que ejecuten sus contratos cabalmente y giren oportunamente los recursos.
Respecto de la conciliación de cuentas entre EPS e IPS, el doctor Gómez recordó que históricamente los valores de cartera que reportan los prestadores difieren mucho de los valores que reportan aseguradores y entes territoriales. Puso como ejemplo que mientras la Procuraduría dice que las EPS le deben $3,5 billones a la red de prestadores públicos en el país, en los registros de la Superintendencia la cifra está alrededor de $2,5 billones, un valor muy alto de cartera que constituye otro grave problema por resolver.
Asimismo, reiteró que la Superintendencia seguirá vigilando el componente financiero de las EPS: “La calidad de los servicios y la disponibilidad de recursos son dos hechos inseparables: si una compañía no está en buenas condiciones financieras, eso conlleva inmediata e inevitablemente a la mala calidad en la prestación de servicios. No podemos mirar las empresas separadamente, porque debemos mirar el flujo de fondos y que los recursos no se 'atranquen' ni se pierdan en ningún lugar, pues eso afecta a todo el sistema. No saber qué pasa en los aspectos financieros de las EPS sería supremamente grave, tendríamos que pedir información a otra Superintendencia. Además, si una vez escindidos los ministerios de Trabajo y de Salud, a éste se le quita la función de vigilancia financiera de las EPS y se pasa al Ministerio de Hacienda, se debilitaría mucho el Ministerio de Salud. Es cierto que la Superintendencia y el sector salud son débiles en números e información, pero es un problema sectorial que se procura resolver”.
Actividades de control
En cumplimiento de sus funciones, la Superintendencia realiza actividades permanentes, como el control al margen de solvencia de las EPS (se anuncian medidas en relación con algunas EPS que no lo cumplen). Se vigila el cumplimiento del límite del 30% de integración vertical: se hicieron planes de mejoramiento en EPS que no cumplían el parámetro y se concluyó que la mayoría de EPS cumplen con el límite.
Para el seguimiento a Caprecom se tiene una mesa de trabajo con los ministerios de Hacienda y de la Protección Social, y con la Nueva EPS, para revisar que como entidad estatal cumpla todos los estándares y tenga un comportamiento ejemplar en el sistema.
Se impusieron multas y sanciones a entes territoriales que no cumplieron con el reporte de información financiera y administrativa: hasta el pasado 30 de junio, sólo el 29% de entidades territoriales cumplieron esta disposición.
En los últimos 3 años se hizo un seguimiento muy estrecho a salud pública, con apoyo de la Universidad Nacional: no se observaron buenos resultados en el desarrollo del Plan Nacional de Salud Pública y se detectaron problemas de fondo como la necesidad de una masa crítica mayor de personas competentes y conocedoras del tema, y la necesidad de articular mucho más el uso de recursos y competencias: “El reto es mucho mayor de lo que parecía, y hay que trabajar mucho en salud pública”, dijo el superintendente.
Y en Bogotá, se atienden las quejas más frecuentes de los usuarios por negación o entregas incompletas de medicamentos, negación o largas demoras en citas, falta de especialistas o de servicios de salud en el lugar de residencia de las personas. También se procura que las entidades de salud mantengan abierta una sección de atención al usuario: incluso se impusieron 19 sanciones a entes territoriales por no tenerla.
Fortalecimiento en la reforma
En los proyectos de reforma al sistema de salud se plantean nuevas competencias y cambios para la Supersalud. El proyecto de ley estatutaria le da a la Superintendencia un papel de segunda instancia de evaluación de pertinencia técnica de decisiones que hoy se toman por vías de presión o vía tutela, y ello requerirá un fortalecimiento técnico y de recursos muy grande de la Superintendencia, además de una gran descentralización para que las personas puedan presentar sus reclamos en todo el país. Así entonces, se deberán mejorar sus finanzas y ampliar su planta de personal, regionalizarla o desconcentrarla; fortalecer su función jurisdiccional y de conciliación. También se propone reducir su número de vigilados (actualmente vigila 2´162.000 entidades y dispone de $19.000 pesos para la vigilancia de cada una…): se propone por ejemplo, que la vigilancia del pago de aportes a seguridad social de 2'100.000 empleadores lo haga la Dian, pues eso le dejaría a Supersalud unos 60.000 vigilados, lo que facilitaría su función de control.
En el proyecto de reforma se revisa a fondo la función jurisdiccional para que sea más efectiva, porque su esquema actual no es muy operativo y el sector salud no recurre a ella, pese a su gran potencial para resolver problemas.
Y si bien la Superintendencia desarrolló mecanismos para acercarse a la comunidad (página en Internet, línea gratuita nacional 01 8000 51 37 00, Contact Center, consultas ciudadanas descentralizadas), estar concentrada en Bogotá es un obstáculo para su labor. Por eso en la reforma se plantea descentralización y/o desconcentración en una Superintendencia regional o departamental, que la acerque a los usuarios y ellos puedan presentar sus requerimientos en todo el país; además, conocer las quejas permite conocer problemas reiterados en EPS o prestadores, y monitorear esas reincidencias.
Objetivos puntuales
Concluye el doctor Gómez, que los objetivos de su gestión serán: Hacer un programa de control preventivo y concurrente, para lograr que todas las entidades se pongan en regla y se reduzcan las multas y sanciones; tener una Superintendencia mucho más técnica, más investigativa, con números y datos más exactos sobre el sector salud; asegurar que la vigilancia de la Superintendencia a las entidades represente una garantía de calidad, de sostenibilidad y de confiabilidad en el sector; y lograr una Superintendencia cercana a las personas en todo el país, para ofrecer a las personas confianza y seguridad en el sistema, y una solución rápida y efectiva a sus reclamos y necesidades en salud .

 
Vigilancia más activa a las EPS
El doctor Conrado Gómez anunció un fortalecimiento de la vigilancia a las EPS: “La Superintendencia tiene un reto supremamente grande: En Colombia el sistema de salud es público, obligatorio, regulado por el Estado, con aportes obligatorios que son esencialmente un impuesto; pero asimismo, es un sistema que delegó en aseguradoras públicas o privadas, la responsabilidad de desarrollar y garantizar una red de servicios y un servicio a los usuarios en condiciones de calidad y de acuerdo al plan de beneficios definido. Para cumplir eso, las aseguradoras reciben una Unidad de Pago por Capitación, es decir que hay un contrato del Estado con estas entidades para que garanticen la red de servicios y su prestación en condiciones óptimas de calidad. Ahí la Superintendencia tiene una función muy importante, como es vigilar y garantizar que el contrato de esas entidades con el Estado se cumpla en condiciones idóneas, tal como está definido en el marco de relación contractual con estas empresas. La Superintendencia requiere enfocarse mucho más en ese punto. Y estoy muy confiado en que la reforma al sistema de salud le otorgue a la Superintendencia los 'dientes' y recursos necesarios para garantizar el seguimiento de este compromiso de manera mucho más efectiva”.
Y puso un ejemplo: “La Defensoría del Pueblo ha venido vigilando las tutelas, pero las tutelas POS son una violación directa, flagrante y ominosa a ese contrato entre el Estado y las aseguradoras: no tendría por qué haber incumplimiento del POS. Por eso la Superintendencia le debe al país una vigilancia mucho más activa de este aspecto, y no mirar solo el margen de solvencia, sino también que las EPS que incumplan el POS sean sancionadas y tengas las medidas más ejemplares por incumplir el contrato”.
 
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